Un horizonte oscuro para los trabajadores

A un mes y medio de las elecciones legislativas, la ola de despidos masivos que preveían algunos analistas no se concretó.
Igualmente, de acuerdo a una radiografía de la actividad que realizó este diario a través de la información que brindaron los principales gremios locales, la situación no es alentadora.

Si bien el panorama no es catastrófico ni es general, en algunos sindicatos se redujo el número de afiliados, en otros cayeron drásticamente los aportes de las cargas sociales y -si no fuera por la acción del Ministerio de Trabajo y de la decisión de los empresarios- habría numerosos despidos y suspensiones.

Más allá de los casos particulares, en todos los sindicatos se mostró preocupación por el parate económico que se siente desde principios de año.

La recesión hoy

Los principales dirigentes de los gremios locales manifestaron su preocupación debido a que se están profundizando las consecuencias de la crisis económica mundial y de la magra situación del campo. Sin embargo, la situación no es general y algunos sindicalistas aseveran que la crisis no llegó a sus sectores.

"Desde abril algo ha mejorado, pero no lo que deseamos", señaló César Loray, el titular de la UOCRA en Tres Arroyos, quien en ese mes aseguraba que tenía en la bolsa de trabajo 140 ó 150 personas esperando conseguir empleo y hoy afirma que tiene 560, de los cuales 80 están trabajando.

"En abril la construcción privada estaba parada, hoy sigue a ritmo lento", indicó Loray, quien además confesó que esperaba mayor actividad para este mes "debido a las obras de viviendas enviadas por el Estado nacional". Pero explicó que en este momento "por la etapa de construcción en que se encuentran, se requiere poca mano de obra" y agregó que en los próximos días "se espera que tomen más trabajadores de la construcción".

Andrés Alvarado, secretario general de la UATRE, comentó que en su gremio "muchas bajas no hemos tenido ahora". Además dijo que "gracias a Dios se está trabajando", pero opinó que "si el Gobierno da algunas propuestas mejores que incentiven al campo vamos a andar mucho mejor".

En el mismo sentido que Alvarado, el secretario general de la seccional de la Unión Obrera Molinera Argentina de Tres Arroyos, Alberto Perotti, también pidió que desde el Gobierno se tomen cartas en el asunto para que mejoren las perspectivas y no se complique el panorama para los más de 160 afiliados del sindicato.

Perotti reveló que su gremio no ha sufrido pérdidas de empleo "porque son actividades que se manejan mucho con las exportaciones", pero aseveró que este año el rubro no mejoró de acuerdo a las perspectivas que había. Y agregó que "los últimos años fueron de crecimiento, se venía bien, pero hoy es como que se estancó, porque las exportaciones de harina están muy limitadas y sino se abren más, entraríamos en un terreno de incertidumbre para toda la molinería".

"Está todo igual, no hay modificaciones", comparó Angel Di Rocco, de la UOM, ante la nueva consulta de LA VOZ DEL PUEBLO. Di Rocco asevera que el sector está parado, y que en su sindicato, que reúne a 480 afiliados, no hay suspensiones ni despidos gracias a los subsidios del Gobierno y a la "buena predisposición de los empleadores".

Más allá de esto, asegura: "Hemos sentido el cimbronazo en los aportes, porque hay fábricas que no pagan absolutamente nada y con esto se ve resentido muchísimo el tema de la obra social, que la estamos manejando bastante bien, con ayuda de capital federal".

Indagado sobre cuánto se puede aguantar con esta manera de trabajar, con los subsidios y demás, Di Rocco opinó: "Creo que unos meses más, depende de las empresas, porque éstas tienen que pagar un 60 ó 70% del sueldo, pero en este momento vienen pagando sobre el filo de la navaja, por ejemplo en junio hubo una especie de adelanto de 500 pesos y hoy todavía hay empresas que no lo terminaron de pagar y hay otras que ni siquiera empezaron, pero bueno, la mayoría lo han pagado con mucho sacrificio y problemas".

Además, indicó que "una de las claves para que nuestra zona mejore es que la presidente modifique las retenciones".

En tanto, Humberto Salaberry manifestó que en estos meses en su gremio "la actividad se había restringido bastante, pensábamos que pasado el período electoral la gente iba a salir, pero igual todo el mundo se quedó en su casa y eso lo redondeamos con el parate de la gripe A", comentó el líder de los gastronómicos y de la CGT local. Y especificó: "En julio la actividad bajó en un 50% en la gastronomía y también se vio -quizá no tan pronunciado- en las demás actividades".

Si bien confesó que hubo algunos despidos por cierre de comercios, Salaberry observó que en agosto "se está viendo" un leve repunte de la actividad y de la de los demás gremios.

No todo es negro

Sin embargo, la situación no es general y algunos sindicalistas aseveran que la crisis no llegó a sus sectores. Por ejemplo, Daniel Marchetti, secretario general del Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria Fideera de Tres Arroyos, comentó que si bien se adelantaron vacaciones en el verano "el resto del año no se notó la crisis. No hubo suspensiones ni despidos relacionados con la falta de producción".

En el mismo sentido, Carlos Barroso, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Tres Arroyos, manifestó: "Si bien la actividad nuestra es muy cambiante, nuestro padrón -el mejor parámetro para ver cómo está la actividad- muestra que no ha habido bajas importantes".

Por último, Juan Manuel Salgado, secretario general del Sindicato de Obreros Empleados Panaderos y Afines, contó que "a pesar de la crisis, la situación del sector está bien, ya que no hubo despidos, suspensiones, ni cerraron panaderías".

Comentá la nota