Dos horas menos bajo tierra

Dos horas menos bajo tierra
Los trabajadores de los subterráneos realizaron ayer un paro de dos horas en reclamo del reconocimiento oficial a un nuevo sindicato escindido de la Unión Tranviarios Automotor. Decidieron que continuarán las medidas de fuerza.
Tras realizar un paro de dos horas que interrumpió los servicios en las seis líneas y el premetro, el cuerpo de delegados del subte anunció una nueva huelga para la semana que viene, que estará precedida de protestas como el levantamiento de los molinetes. Las medidas de fuerza son en reclamo de que el Ministerio de Trabajo reconozca como sindicato libremente inscripto al gremio que los trabajadores de Metrovías crearon para separarse de la cegetista Unión Tranviarios Automotor. La fecha y horario del próximo paro todavía no fueron definidos.

"Lo que se votó es volver a abrir los molinetes y a hacer otro paro. El domingo, en asambleas, vamos a decidir qué día, para comunicarlo con anticipación el lunes en una conferencia de prensa", detalló el delegado Néstor Segovia.

La protesta de ayer paralizó los subtes entre las 12 y las 14, afectando, según la estimación que hizo la empresa Metrovías, a unos 160 mil pasajeros. La concesionaria informó que a pesar de que quiso garantizar una prestación mínima, sólo funcionaron en las líneas C y D durante media hora servicios cortos. Uno circuló entre las estaciones Catedral y José Hernández hasta las 12.25 cuando, relataron voceros de la concesionaria, "un ex delegado se tiró a las vías de la estación Pueyrredón, impidiendo el movimiento de trenes". La misma situación se generó en la Línea C, donde, según Metrovías, se prestó un servicio reducido hasta las 12.55, momento en que un grupo de trabajadores se arrojó a las vías en la estación Avenida de Mayo.

El paro recibió críticas no sólo de Metrovías, sino también del titular de la UTA, Roberto Fernández, quien reclamó la intervención del Ministerio de Trabajo para "definir de una vez esta situación".

El nuevo sindicato, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro tienen ya 1600 afiliados sobre un plantel de 2600 trabajadores. Los trámites legales para inscribirse fueron iniciados en octubre del año pasado. La legislación fija en seis meses el plazo que el ministerio tiene para reconocer a los nuevos gremios, otorgándoles una inscripción simple, pero ese tiempo pasó sin que esto se concretara. Los delegados llevaron el tema a la Justicia y el mes pasado el Juzgado Federal en lo Laboral Nº 79 los respaldó, señalándole al Ministerio que está en mora.

La UTA, que ha elegido a su propio cuerpo de delegados dentro del subte, es mientras tanto el único sindicato reconocido por la empresa, que acaba de anunciar que acordó con ellos un aumento salarial del 21 por ciento. La mejora, aunque menor a lo que pretendía la Asociación Gremial, llevará los sueldos de los boleteros de 3500 pesos a 4200, y los de los conductores de 5300 a 6300.

Pese al anuncio, el plan de lucha se mantuvo. "Acá no está en discusión el salario, pusimos en discusión la libertad", señaló ayer Roberto Pianelli, delegado de la línea E. "De qué me sirven diez pesos más o diez pesos menos si mañana lo pierdo en condiciones de trabajo insalubres, porque tengo una representación sindical que hace nueve años viene firmando en contra de los trabajadores."

Pianelli sostuvo que "la situación con la UTA era insostenible, por eso la gente se expresó en un 90 por ciento y decidió construir una organización sindical propia. El motivo (del paro) es que ya pasó un año", sin que el Ministerio de Trabajo lo reconociera. Opinó que así "nos obligan a nosotros a tomar estas medidas para quedar como los malos de la película".

Las protestas habían comenzado el miércoles, con la apertura de los molinetes en las estaciones cabeceras de las seis líneas durante dos horas, lo que permitió que los pasajeros viajaran sin pagar. Esta modalidad se repetiría la semana próxima, como preparatoria del nuevo paro. Aunque más simpática para los usuarios, se trata de medidas que suponen mayores riesgos legales.

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