Más de 16 horas de maratón

El oficialismo logró abrir el debate con el apoyo de la cobista Dora Sánchez y de dos senadores fueguinos. La sesión continuaba esta madrugada.
Con la suerte echada y un triunfo arrollador del oficialismo, esta madrugada continuaba el debate de más de dieciséis horas por la nueva ley de medios. "Ninguna norma es perfecta ni perpetua. En el futuro puede ser corregida, pero esta que vamos a sancionar es mejor que la que tenemos", dijo el jefe de la bancada K, Miguel Ángel Pichetto. Minutos antes, el titular del bloque radical, Ernesto Sanz, había reducido a una "cuestión de intereses" la avanzada del Gobierno con esta ley, como un ejemplo más de "peldaños de construcción de poder".

La maratón de ayer se largó a las diez y media de la mañana, cuando en menos de 30 minutos el kirchnerismo consiguió el quórum. A las 10.25 entró, llamativamente por la puerta donde lo hacen los peronistas, Dora Sánchez, la cobista que viró del no al sí. Poco después, cuando se sentaron en sus bancas los fueguinos ex ARI, José Martínez y María Rosa Díaz, dos aliados clave del Gobierno, se habilitó el inicio de la jornada.

"Siempre que se discuten intereses concentrados hay tensiones y allí la política debe decidir de que lado está. Nosotros decidimos jugar del lado de la sociedad, de los que menos tienen y no pueden expresarse", abrió el fuego el santacruceño Nicolás Fernández, quien ofició como miembro informante del bloque K. El legislador ocupó ese rol que le correspondía al jujeño Guillermo Jenefes por las diferencias que planteo éste último a la iniciativa del Poder Ejecutivo.

De hecho, Jenefes, cuya familia es propietaria de medios en su provincia, argumentó que se alineó con el oficialismo por obediencia partidaria e intentó tender un puente hacia sus pares empresariales. "Bajo ningún concepto son los malos los radiodifusores privados de la Argentina", sostuvo. Además, consideró que la nueva norma sigue "el mismo criterio que la ley de la dictadura" porque genera una intervención excesiva del Estado.

Del elenco K, la cordobesa Haydé Giri fue una de las más duras con el principal multimedio del país: "Al sonido del clarín lo unimos a las marchas militares. Estoy contenta porque ahora habrá muchos más instrumentos para que sea la orquesta del pueblo argentino".

Desde la oposición, la senadora de la Coalición Cívica María Eugenia Estenssoro, rechazó de plano la ley: "Aunque dice que quiere terminar con los monopolios, este proyecto oficial hablita un solo monopolio, el del Gobierno".

A su turno, Carlos Reutemann, alertó sobre el discutido artículo 161, que les da a las empresas el plazo de un año para adecuarse a los nuevos criterios. "La judicialización será el camino que le queda a los licenciatarios de radiodifusoras, por lo que la consecuencia podría ser costaza para el mismo Estado", remarcó.

Un momento esperado fue cuando le tocó hablar a Carlos Salazar, de Fuerza Republicana, ex médico del represor Antonio Domingo Bussi. El tucumano, que primero había rechazado la norma, se inclinó por el sí. "Yo no he actuado mal, puedo demostrarlo. Lamento haber traído este tema que ensucia este ambiente tan sacrosanto para mí", finalizó.

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