Hora de reconstruir el rompecabezas

El juicio oral contra cinco represores de la dictadura en Rosario continuará el martes con las declaraciones de los testigos y sobrevivientes (mañana no hay jornada programada), y ese día se conocerá además la decisión del Tribunal Federal en relación a un pedido que para los abogados querellantes es clave.
La fiscal Mabel Colalongo pidió que la periodista francesa Marie Monique Robin sea citada para exponer sobre un trabajo que realizó en base a la relación de los métodos de la represión ilegal empleados en el terrorismo de Estado argentino con los del Ejército de Francia en la guerra de Argelia.

La autora del documental Escuadrones de la Muerte entrevistó, entre otros, al general Genaro Díaz Bessone, quien reconoció que se torturó y asesinó en el marco de lo que definió como una "guerra interna", y dio cuenta en su relato cómo se organizó el Plan Cóndor. La citación de la periodista serviría para entender la estrategia de los querellantes en este proceso, que busca rearmar el rompecabezas de la represión ilegal con la mayor cantidad de piezas posibles. "Tratamos de que se acredite el plan sistemático, algo que surgió con claridad esta semana con la declaración de Horacio Ballester (coronel retirado y fundador del Centro de Militares para la Democracia, Cemida). El objetivo es demostrar que hubo un adiestramiento especial para hacer lo que se hizo. Este testigo comprobó también que la obediencia debida es un disparate y que hubo mucha gente que pudo cometer actos ilegales pero que se negó a hacerlo", aseguró la abogada Gabriela Durruty.

La semana que pasó se escucharon otros testimonios valiosos en ese sentido. Además de las revelaciones del imputado Eduardo Tucu Costanzo, habló el único sobreviviente del centro clandestino la Quinta de Funes, Jaime Dri, quien pudo levantarse de su silla y girar para identificar uno a uno a los cinco represores que están en el banquillo de los acusados. Rafael Bielsa, que pasó por La Calamita, decidió él mismo declarar "mirando a los ojos" a quienes lo mantuvieron cautivo y le puso palabras al terror. "Cuando me torturaban, lo único que quería era morirme", dijo el ex canciller. El martes declararán Emma Buna, sobreviviente de La Calamita, y dos periodistas, Carlos del Frade y Mauro Aguilar.

CAUSA BRUSA. Como si viajasen en un tren, los días de esta semana en la capital provincial se hamacaron entre el vértigo de los testimonios de las víctimas de la represión ilegal y el cimbronazo que causó la confesión de un imputado. Juan Perizotti fue el único que amplió su indagatoria. Dedicó tres horas para intentar exculparse y responsabilizar al Ejército de los excesos cometidos. Reconoció que detuvo "al pibe Almirón" por pedido de los militares y contó cómo una noche de marzo de 1977 el subjefe del Destacamento de Inteligencia 122, el entonces capitán Jorge Diab, le entregó a diez detenidas encapuchadas en un camino rural al norte de Santo Tomé, donde funcionaba un centro de torturas conocido como La casita. Los fiscales del Tribunal Oral Federal remitieron la copia de la exposición de Perizotti al juez federal Reinaldo Rodríguez para que instruya una investigación. Diab vive en un edificio ubicado frente al Parque Sur, conocido por sus lagos, sus paseos y circuitos aeróbicos.

Mañana declararán en Santa Fe varios testigos que fueron detenidos en Reconquista y trasladados a la comisaría 4ª de la capital provincial. El martes, las audiencias se abrirán con el testimonio de Patricia Isasa, una militante de la UES que fue dos veces detenida en la dictadura, la primera, con apenas 16 años.

Por otro lado, el juicio contra el ex personal civil de inteligencia santafesina Horacio "Quique" Barcos comenzará el 2 de marzo de 2010 a las 8.30, según informó el Tribunal Oral Federal a Crítica de Santa Fe. Barcos está imputado por los secuestros y apremios ilegales sufridos por la bibliotecóloga Amalia Ricotti y su marido (fallecido) en mayo de 1978. El acusado militó en la Uocra de Santo Tomé y ocupó un cargo importante en la obra social del sindicato de la construcción.

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