Honduras no tuvo perdón en el Mercosur

El documento final de la Cumbre de Montevideo calificó las elecciones organizadas por los golpistas hondureños como "un duro golpe a los valores democráticos de América Latina". Colombia y Perú no acompañaron el texto.
La crisis en Honduras dominó una vez más la cumbre semestral de los presidentes del Mercosur ante la falta de avances en los temas internos del bloque, que se lleva como promesa del encuentro retomar las negociaciones para una asociación política y comercial con la Unión Europea (UE). Los mandatarios de la Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, como país asociado, concluyeron su encuentro con una declaración de "enérgica condena" al golpe de Estado en Tegucigalpa y de "pleno desconocimiento" del nuevo gobierno surgido de las elecciones del pasado 29 de noviembre. La "declaración especial" sostiene que esos comicios "fueron desarrollados en un ambiente de inconstitucionalidad, ilegitimidad e ilegalidad, constituyendo un duro golpe a los valores democráticos para América Latina".

Fue la segunda declaración que el Mercosur emite tras el estallido de la crisis hondureña por la destitución de Manuel Zelaya el 28 de junio pasado, cuando el bloque exigió en Asunción su restitución y advirtió que no reconocería elecciones convocadas por un gobierno de facto. Pero a diferencia de aquella declaración, ésta no fue suscripta por los países asociados (Colombia, Perú, Chile, Ecuador y Bolivia) debido a sus posturas divergentes.

"Hay países aquí sentados que reconocen al nuevo gobierno", se quejó el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien se preguntó si Colombia y Perú reconocerían a un gobierno "ilegítimo" si se produjera un golpe en Venezuela. Chávez señaló que "Estados Unidos dijo que quería hablar del futuro, pero está apoyando el pasado sin ningún tipo de vergüenza". Para el líder bolivariano hay en marcha acciones diplomáticas y "presiones" para que "poco a poco" se "olvide" la situación de Zelaya y se reconozca al gobierno que asumirá el próximo 27 de enero.

Se refirió así a la visita que el presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, realizó ayer a Costa Rica, donde fue recibido por el mandatario de ese país, Óscar Arias, mediador en la crisis, y el panameño Ricardo Martinelli.

Colombia y Perú, en tanto, también se manifestaron a favor de reconocer la legitimidad de Lobo como futuro presidente. El argumento es que "no se puede condenar a Honduras a la soledad eterna por un problema en determinado momento", como dijo el vicepresidente colombiano, Francisco Santos.

Tampoco hubo acuerdos en la agenda oficial de la cumbre, porque los socios no avanzaron en el último semestre en concluir con la redacción del código aduanero. También quedó para más adelante la adhesión de Venezuela como socio pleno del bloque, que aún depende de la ratificación parlamentaria por parte de Brasil y Paraguay, aunque Chávez se llevó de Montevideo la promesa de que el Senado brasileño tratará el asunto este miércoles.

El gran punto de coincidencia fue, en cambio, la voluntad política de los socios de retomar en 2010 las estancadas negociaciones para un acuerdo de asociación política y comercial con la UE, iniciadas hace casi una década. (EFE)

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