Honduras: para evitar desbordes, OEA y UE envían a embajadores

Los diplomáticos habían abandonado el país como acto de rechazo al golpe de Estado contra Zelaya. Buscarán nuevas acciones a través del consenso mostrado por la comunidad internacional
La Unión Europea y la Organización de Estados Americanos llamarán a sus embajadores a regresar a Honduras, como muestra de apoyo al gobierno derrocado de Manuel Zelaya, dijeron en Nueva York el canciller de España, Miguel Ángel Moratinos, y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

Cabe recordar que los diplomáticos habían abandonado el país como acto de rechazo al golpe de Estado contra Zelaya del 28 de junio que después lanzó a la presidencia a Roberto Micheletti.

Junto con la llamada a los embajadores, Insulza anunció que se volverá a enviar una delegación a Honduras para mediar en el conflicto e indicó que la misma podría viajar el viernes o sábado próximos, dependiendo de cuándo el gobierno de facto reabra los aeropuertos del país.

El objetivo es "promover una mesa de negociación" con el Acuerdo de San José como "principal instrumento", dijo el secretario general de la OEA y añadió que el gobierno de facto está dispuesto a recibir a la delegación.

Moratinos e Insulza hicieron esta anuncio tras una reunión celebrada en la misión española de las Naciones Unidas, en la que participaron representantes de varios países de la OEA, a nivel ministerial o embajadas, y de la Unión Europea y Canadá, junto con la canciller y el vicepresidente del gobierno de Zelaya, Patricia Rodas y Arístides Mejía, respectivamente. Estados Unidos no estuvo presente.

El llamamiento a los embajadores responde a la petición que lanzó el martes Rodas a la comunidad internacional, argumentando que Zelaya ya estaba de regreso en el país y que los diplomáticos ya podían volver a sus misiones.

Moratinos dijo que ya había informado a su embajador de la decisión y que la Unión Europea mandaría el mensaje a sus Estados miembro. En Honduras, la presencia europea antes del golpe era de tres embajadores, precisó el canciller español, quien remarcó que la actual situación supone la "búsqueda de nuevas acciones" a través del "consenso y unidad" mostradas por la comunidad internacional.

El ministro español reiteró la condena al golpe de Estado y expresó la "gravedad y preocupación" de la situación, al tiempo que recordó la necesidad de que "se evite violar la inmunidad" ante posibles acciones del gobierno de facto contra la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde se encuentra Zelaya.

Además, Moratinos dijo que había hablado con los representantes de la Unión Europea en el Consejo de Seguridad de la ONU para que se pueda aprobar una resolución sobre la crisis de Honduras, tal como pidió el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. También comentó que el lunes conversó con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que "apoyó los esfuerzos de la Unión Europea" en la crisis.

Comentá la nota