Honduras: Micheletti confirmó que el sábado se retomarán las negociaciones y admitió que se adelantarían las elecciones

El Gobierno interino de Honduras abrió una salida a la crisis tras el golpe de Estado al barajar la posibilidad de adelantar elecciones y otorgarle amnistía al depuesto presidente Manuel Zelaya, mientras seguía juramentando a funcionarios como muestra de su autoridad.
Sin embargo, el derrocado mandatario ha insistido en que busca retornar como presidente legítimo al país centroamericano, en donde las autoridades provisionales le levantaron cargos por traición a la patria, abuso de poder y corrupción luego de su intento para modificar la Constitución y abrir la puerta a la reelección.

"Creo que adelantar las elecciones es una propuesta que (...) no es descabellada. Podría ser una solución para este problema", dijo el presidente de facto, Roberto Micheletti.

El Gobierno interino aseguró que entregará el poder en enero al ganador de los comicios previstos para noviembre, aunque la fecha podría adelantarse si hubiera acuerdo entre los principales partidos y la autoridad electoral.

Micheletti, quien asumió el poder horas después de que Zelaya fuera secuestrado y expulsado del país por militares a punta de fusil el 28 de junio, dejó entrever una flexibilización de su duro discurso contra el depuesto mandatario, al admitir que estaría de acuerdo con una amnistía si la justicia lo permite.

"Yo creo que sí (...) Nosotros debemos buscar la paz y eso (la amnistía) es parte de ello. No tenemos ningún inconveniente", dijo.

El mandatario interino sostuvo que acepta el regreso de Zelaya si este se somete a la justicia para responder por los cargos en su contra.

Además, Micheletti confirmó que el sábado en Costa Rica se reanudarán las negociaciones entre las delegaciones del Gobierno interino y de Zelaya para lograr una salida consensuada a la crisis política que atraviesa Honduras desde el golpe de Estado.

"Oficialmente se nos ha informado que el sábado seremos convocados de nuevo a Costa Rica", dijo Micheletti en la ceremonia de juramentación del nuevo canciller de su gobierno, Carlos López, que asumirá tras la renuncia del anterior por haberse referido al presidente estadounidense, Barack Obama, como el "negrito".

López, quien forma parte de la comisión del gobierno de Micheletti en la mediación que lleva a cabo el presidente costarricense Oscar Arias, dijo a la prensa que "preliminarmente" las conversaciones se reanudarían el sábado en Costa Rica.

Pronunciamiento de países no alineados

Por su parte, Zelaya, quien está en Nicaragua, ha abogado en los últimos días por la restitución en su cargo y ha señalado que la salida del Gobierno interino "es lo más honroso para las democracias de América Latina".

En Egipto, funcionarios de alto nivel de 118 países propusieron a los mandatarios del Movimiento de Países No Alineados, reunidos en el balneario de Sharm El-Sheikh, condenar "enérgicamente" el golpe de Estado que depuso a Zelaya.

Los funcionarios reafirmaron el llamado a no reconocer a ningún otro Gobierno que el legítimo de ese país centroamericano.

Mientras, Honduras regresaba poco a poco a la normalidad, con las marchas a favor y en contra del derrocado mandatario cada vez menos frecuentes y concurridas, después de días de agitadas protestas en las que murió un seguidor de Zelaya en un enfrentamiento con militares.

Los profesores, uno de los frentes de resistencia al Gobierno interino, evaluaban si continúan con una huelga que comenzó al día siguiente del golpe para presionar por el regreso de Zelaya o si reanudaban sus actividades.

El Gobierno interino levantó el domingo el toque de queda que regía desde el día del golpe, cuando Zelaya iba a realizar una consulta popular sobre la posibilidad de convocar una Asamblea Constituyente para rescribir la Constitución como hicieron sus aliados izquierdistas de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

El Gobierno de facto busca asentarse en el poder tomando juramento día a día a diferentes funcionarios, pese a que quedó aislado internacionalmente y las sanciones económicas podrían poner en peligro la pequeña economía exportadora de café y textiles.

Los empresarios cerraron filas con la administración de Micheletti y anunciaron que congelarán e incluso reducirán los precios de algunos productos de la canasta básica, mientras el Gobierno interino dijo que buscará una reducción de sus gastos ante los difíciles meses que se avecinan.

Honduras, suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA), enfrenta el congelamiento de nuevos préstamos por parte de organismos multilaterales que financian proyectos de desarrollo y la amenaza de una suspensión de ayuda financiera de Estados Unidos por 180 millones de dólares.

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