Honduras: después del ultimátum, los delegados de Zelaya dieron por concluido el diálogo

Hoy, los delegados del depuesto presidente dieron por finalizada la etapa de diálogo con el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, luego de que estos no aceptaron restituir a Zelaya en la presidencia. Ahora, el derrocado mandatario analiza los pasos a seguir
Los negociadores del depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya se retiraron el viernes de la mesa del diálogo por la prolongada crisis política en el país, ante el rechazo del Gobierno de facto de restituir al derrocado líder.

Las negociaciones para zanjar la peor crisis en décadas en Centroamérica naufragaron después de que los delegados de Zelaya dieron un ultimátum para que el Gobierno del presidente de facto Roberto Micheletti accediera a un acuerdo antes de la medianoche para devolver el poder al derrocado mandatario.

"En este momento nosotros damos por agotado, por terminada esta fase", dijo la negociadora Mayra Mejía a periodistas al cumplirse el plazo. De todas formas, la comisión de Micheletti había rechazado el ultimátum y citó a sus contrapartes a un nuevo encuentro el viernes para continuar en la mesa del diálogo.

Las negociaciones habían sido retomadas hace tres semanas, bajo el auspicio de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero observadores y opositores creen que Micheletti alargaba el diálogo para ganar tiempo pensando en los comicios de noviembre, con los que espera cerrar la crisis política.

"El diálogo nos permitió tener ya casi la convicción de que no hay voluntad política de que se restablezca el orden constitucional", añadió Mejía, quien señaló que se reunirán con Zelaya para decidir los próximos pasos a tomar.

El retorno de Zelaya, que fue sacado del poder a punta de pistola y llevado a Costa Rica la madrugada del 28 de junio, ha sido el punto de conflicto entre ambas partes, que habían alcanzado consensos tras días de estar sentados a la mesa.

Delegados de Zelaya habían insistido en que fuera el Congreso el que decidiera sobre la vuelta al poder del depuesto mandatario, mientras que los del Gobierno de facto pugnaban porque esa decisión recayera sobre la Corte Suprema.

El miércoles, la OEA expresó preocupación por el estancamiento de las negociaciones, que se retomaron sobre la base del Acuerdo de San José, logrado con la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y que incluye como punto crucial la vuelta de Zelaya al poder.

Mientras tanto, las elecciones presidenciales del 29 de noviembre fueron fijadas antes del golpe de Estado. Micheletti insiste en su realización y los principales candidatos están en campaña, pero Zelaya dice que el Gobierno de facto cocina un fraude. "Creemos en el proceso de las elecciones, pero si las condiciones siguen de esta forma, sin libertad de expresión, con una censura fuerte (...) creemos que no son las condiciones idóneas para que el pueblo se sienta satisfecho con el proceso", dijo Mejía.

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