En el homenaje radical, Alfonsín pidió diálogo entre la oposición

El ex presidente se dirigió a unas 10 mil personas a través de un mensaje grabado.Por: Santiago Fioriti
El plato de arroz y la gelatina quedaron intactos sobre la bandeja. Cuando Raúl Alfonsín hizo un movimiento para incorporarse en la cama sintió un fuerte dolor en la cadera y en ese instante su familia y el médico asumieron que no iba a poder asistir al acto. Las 10 mil personas que dentro y fuera del Luna Park habían ido a rendirle homenaje por el 25° aniversario de su triunfo en las urnas tuvieron que conformarse con verlo a través de una pantalla. Aun con vibraciones en el cuerpo, el ex presidente grabó su mensaje con firmeza y alentó a la oposición a sentarse a dialogar para enfrentar al kirchnerismo.

"Es imprescindible que nos demos cuenta de que tenemos que trabajar juntos, que es necesario el diálogo. Y no es simplemente diálogo entre Gobierno y oposición sino también diálogo dentro de la oposición", dijo Alfonsín.

A la izquierda del escenario lo oía, vestida con una camisa roja, Elisa Carrió. En el medio, a los pies del estrado, lo hacía Julio Cobos y, más atrás, Ricardo López Murphy. Los tres llevan al radicalismo en la sangre pero hace tiempo que rompieron lanzas. Hoy, Carrió y Cobos compiten por atraer al partido, que acaba de anunciar una coalición con el Partido Socialista. Pero ninguno emitió señales ni gestos de acercamiento con la UCR ("No es momento", coincidieron sus asesores) y, mucho menos, entre ellos. El mismo silencio guardaron los gobernadores que asistieron a ver a su viejo líder.

"En esta construcción demócrata van a hacer falta líderes", reconoció el presidente radical, Gerardo Morales, cuando le tocó pararse frente al micrófono y luego de plantear que tienen que generar una alternativa para 2011. En eso coincidió con Alfonsín, aunque el senador y el caudillo imaginan construcciones distintas: Morales no quiere saber nada con Cobos y el ex presidente pidió que se levante su expulsión después del voto no positivo. Cobos y Morales, cuando se cruzaron, primero evitaron saludarse y luego, obligados por las cámaras, lo hicieron con una fría palmadita en la espalda.

En el discurso que grabó en su departamento de Barrio Norte, delante de dos fotos de su casamiento, Alfonsín no apeló a Carrió ni a Cobos. "Es absolutamente necesario comprender que en esta democracia que buscamos no podemos quedarnos en la añoranza, no podemos refugiarnos en un pasado que ya fue y que muchas veces nos llenó de frustraciones", indicó.

Saco negro, camisa celeste pero sin corbata, Alfonsín habló con un apuntador delante, aunque casi nunca bajó la vista. En un momento, se preguntó: "Qué otra forma tienen los argentinos sin distinción de partidos para resolver los problemas generacionales de la pobreza sino a través de la educación; fíjense de que manera tenemos que trabajar juntos para encontrar la forma de resolver problemas que hacen a lo social."

En un Luna Park colmado de gente con bombos y remeras rojas y blancas -que luego marchó hasta su casa-, se oía "Al-fon-sín/Al-fon-sín". El grito provocaba lágrimas cada vez que se entonaba. Un hombre que tendría la misma edad que Alfonsín, con boina blanca y la Bandera Argentina cruzada en el pecho, parecía dejar la vida en un grito: "Alfonso, sos lo más grande que hay."

Escenas como ésta se repitieron durante la proyección del video de la campaña de Alfonsín y mientras pasaban las caras de las figuras partidarias, a lo largo de más de un siglo. En ese recorrido por la historia faltó alguien que anoche no estuvo y que nadie nombró, pese a que no hace tanto llegó a lo más alto del poder gracias al voto popular: Fernando de la Rúa.

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