El hombre de los milagros

Por: Ricardo Roa

El poder de Moyano obró otro milagro. El lunes el Gobierno había designado al tucumano Mario Koltan para controlar la caja del APE que mueve unos 900 millones de pesos anuales de las obras sociales. Pero apenas 48 horas después metió la marcha atrás y anuló el decreto. Ningún relato periodístico. Todo publicado en el mismo Boletín Oficial (Moyano logró retomar el control de fondos para las obras sociales).

La historia aún no tiene final. Pero Koltan, hombre del gobernador Alperovich, había reemplazado a uno de Moyano. La explicación del Gobierno es que el funcionario que no llegó a asumir es dueño de una prepaga en Tucumán. ¿No se dieron cuenta antes que ese antecedente era incompatible con el cargo? Y fue incompatible aquí y esta vez, no en su provincia: Koltan ejerció allí cinco años como interventor de la obra social de los empleados públicos ¿Explicación o excusa?

La pelea por la plata de las obras sociales va más allá. Y es compleja. El APE administra sólo una porción de la torta del Fondo de Redistribución, que recauda en total más de dos mil millones al año. Es entre el 10% y el 20% de los aportes de trabajadores y empresas. Y está en manos del Superintendente de Servicios de Salud, un ex abogado del gremio de Moyano que hoy cuestiona duramente los manejos del camionero. Y que fue ratificado por el ministro Manzur. De todos modos, Moyano acumula un poder que nunca tuvo. Que construyó a través de una relación de mutuo beneficio con Kirchner. Lo usó y lo usa mucho más en favor de su gremio que de la CGT. Después del 28, los dos perdieron capacidad de maniobra. Pero más Kirchner. Ahora Moyano puede poner los dos pies en Aerolíneas y hasta darse el lujo de elogiar a Duhalde, el archienemigo K. Es una nueva relación de fuerzas que puede obrar milagros.

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