Es holandesa, la desvalijaron y pide ayuda a través de carteles callejeros

La víctima tiene 31 años y llegó a Mendoza el miércoles pasado. El viernes por la mañana, estando en un apart hotel céntrico, le robaron el bolso de mano mientras dormía y le quitaron todas sus cosas. A través de carteles pegados en la calle, ruega que le devuelvan la memoria de la cámara y de la notebook ya que tiene 3.000 fotos de más de 6 países. "Mendoza es un lugar horrible ahora para mí", destacó a MDZ.
"Por favor, quédese con todas mis cosas: PC, cámara, dos celulares, mis tarjetas de crédito, el IPod y mi mochila. Quiero quedarme con una vivencia linda y positiva de Argentina y usted es el único que puede ayudarme a que eso suceda. Tenga piedad por mí y por el país". Lo expresado a continuación es sólo un extracto de una nota breve, simple y que amaneció, junto con el día de hoy, pegada en las paredes y en los señaladores de las paradas de colectivo céntricas.

Firmada por Sophie Verlinden, esta nota fotocopiada una y otra vez, distribuida a lo largo de toda la calle Las Heras y Godoy Cruz no es más que el pedido desesperado de una turista holandesa de 31 años, quien el viernes 5 pasado fue una víctima más de esta "mala racha" –de acuerdo con las palabras del secretario de Turismo, Luis Böhm- que azota hoy a los extranjeros que visitan la provincia y viven en carne propia la inseguridad, a través de asaltos, ataques y robos.

El viernes, un ladrón –o quizás varios- ingresó al apartamento donde se hospeda en el Versalles Apart Hotel (Godoy Cruz 213, ciudad), y –literalmente- la desvalijó. Entre las pertenencias con las que se alzó el delincuente –las mencionadas anteriormente-, hay una que se destaca, al menos para Verlinden, por encima del resto. Y no está ligada precisamente al valor económico, sino que se trata de una colección de más de 3.000 fotos que la mujer atesoraba en el disco rígido portátil de la computadora personal y en la memoria de la cámara que se llevó el ladrón, una Canon Ixus.

"Me dirijo a usted para pedirle, por favor, que me devuelva mis 3.000 fotos que saqué durante mi viaje. Son 6 países recorridos, por más de 4 meses de viaje y me las han quitado (...). Las fotos tienen un valor incalculable para mí, ya que es el único recuerdo que tengo de mi viaje, que ya está por terminar", reza en un de los párrafos la particular nota que, en su primera línea y con la letra en negrita tiene un destinatario identificado de forma tan categórica como ambigua: "Para la persona que entró a robar a mi departamento el 5 de diciembre pasado".

Mezclando la resignación en esas líneas, ya sobre el cierre de la carta abierta, la mujer intenta limitar todos los recuerdos que se llevará de la provincia al sólo hecho de recuperar esas imágenes "de valor incalculable", incluso dando a entender que es capaz de olvidar las pérdidas materiales con tal de recuperar las fotografías.

Para ello, la mujer detalla –además de la dirección del lugar donde se está alojando-, su dirección de mail, otorgándole la posibilidad al ladrón, incluso, de que haga la devolución de forma anónima. "Voy a estar profundamente agradecida si puede devolverme mis fotografías.

Crónica de un viaje nefasato e inolvidable

Vía mail y, con toda la gentileza que aún le queda, Sophie accedió a dialogar con MDZ. “La verdad es que estoy devastada desde el robo, no he podido disfrutar el resto de mis vacaciones”, destacó en un perfecto inglés la joven.

Sophie y su novio llegaron a Mendoza el 3 de diciembre. “Nos hospedamos en el hostel Álamo esa noche, mientras aguardábamos que el jueves llegue un amigo nuestro desde Holanda. El jueves nos fuimos al Versalles, los apartamentos eran lindos, pese al gran movimiento de la zona, con una linda terraza desde donde se veía toda la ciudad”, continuó la joven europea.

Esa noche comieron, subieron a la terraza a tomar unos tragos y, cerca de la medianoche, los tres se fueron a dormir, la pareja a un apartamento y su amigo a otro diferente. “Todas las puertas estaban cerradas, a excepción de una ventanita que daba hacia la calle. Pensé en cerrarla, pero hacía mucho calor, por lo que decidí dejarla abierta, sólo un poquito. Como tres viajantes que somos, nos dormimos en un ratito”, sostuvo. Y a la mañana siguiente comenzaría su pesadilla.

El viernes se levantaron y el novio de la joven salió para comprar el desayuno. Y fue en ese momento cuando se percató de que su mini laptop no estaba donde ella la había dejado cargando la noche anterior, ni siquiera estaban los cables con los que la estaba cargando.

“Al principio pensé que mi novio se la había llevado para usarla. Pero después vi que tampoco estaba el IPod. Ahí me di cuenta de que algo andaba mal. Mi amigo llegó al apartamento y chequeamos todo, ahí nos dimos cuenta de que alguien había entrado mientras dormíamos y se habían llevado mi bolso de mano, que había dejado en el sofá del living”, destacó la joven, agregando que también le robaron el disco rígido portátil.

“Venimos viajando hace 3 meses y hemos visitado 6 países, todas las fotos estaban en el disco ese”, sostuvo la víctima, quien agregó que la policía llegó 15 minutos después y tomó fotos y las huellas digitales del lugar

“Deben de haber sido muy atléticos por cómo lograron entrar, además no hicieron ningún ruido”, destacó sorprendida Sophie, quien agregó que siempre vienen a Sudamérica y que, hasta ese viernes, estaban enamorados del lugar. Pero ahora esa visión cambió. “Había investigado muchísimo de Córdoba y Mendoza, habíamos aprendido español y estábamos muy entusiasmados en venir y aprender de la historia y la cultura del lugar. Pero, honestamente, desde el robo ya no tengo esa energía para hacer todo eso”, agregó.

Y para el cierre, la pésima imagen que se lleva de la provincia. “Mendoza es ahora un lugar horrible para mí. Sé que no es verdadero ni justo, pero eso veo gracias al problema. Espero poder volver alguna vez, pero no estoy seguro de que me vuelva a apasionar”, sentenció la joven, destacando que mañana mañana lunes estará viajando a Córdoba.

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