El Hogar San Antonio agradeció la solidaridad de los jujeños y solicitó más ayuda para concluir obras de refacción

El hogar San Antonio, institución que brinda asistencia a los ancianos que por diversas razones no carecen de ayuda en la última etapa de su vida, donde los "achaques" se acentúan, concluyó el 2009 con un balance positivo por la realización de obras, que si bien no concluyeron, mejorarán la calidad del servicio que se brinda a unos 80 ancianos que no tienen otro lugar donde acudir.
Así lo afirmó Marta Calvó, miembro de la comisión directiva de la institución, quien destacó la solidaridad de la sociedad jujeña, y dejó en claro que si bien se recibe ayuda oficial vía subsidios, no es suficiente.

Calvó aseguró que "nosotros periódicamente evaluamos nuestra tarea, y a diario se presentan situaciones difíciles porque la ancianidad está muy abandonada. Observamos que hay una franja que comienza en los 70 que están abandonados por la familia o ha vivido en una extrema pobreza, con enfermedades que no han podido ser tratadas. De esta manera llegan aquí a pedir un auxilio desesperado".

En este sentido dijo que "desde donde estamos tratamos de que este problema vaya conociéndose en la sociedad".

En cuanto al sustento del hogar indicó que "como todos los años la solidaridad de la gente ha sido muy grande. Los socios nos han venido apoyando en forma permanente".

El hogar aloja ancianos, la mayoría indigentes, que si tienen alguna familia, tiene muy poca presencia, por lo cual se les brinda todos los servicios, incluida la atención médica, ya que hay médicos voluntarios que son miembros de la comisión directiva. Se les brinda recreación, actividades prácticas, además de la alimentación, para que no se sientan depositados en este lugar.

Asimismo indicó que "generalmente viene algún familiar o algún vecino que se enteró que hay un viejito y no sabe si come o no, pero por lo general llega un familiar que no puede atender al anciano".

Finalmente sostuvo que durante 2009 el acceso estuvo más restringido el ingreso por obras de remodelación.

En esta línea indicó que "anualmente recibimos un subsidio, que no nos alcanza pero nos ayuda. Las empresas se suman a la colaboración, y en general el jujeño es solidario".

Por ello "hacen falta materiales para terminar la obra, y para los abuelos siempre los alimentos serán bienvenidos, como para no tener viejitos enfermos".

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