Se hizo todo en borrador.

INDEPENDIENTE 0 - VELEZ 0: A los dos les faltó rodaje. Vélez estuvo un poco más cerca del triunfo. Hernán Rodrigo López desperdició un penal y también se acercó más en el juego. Por eso a Independiente le cayó mejor la igualdad.
Núñez recibe fuera del área, busca con un derechazo el festejo agónico. La pelota viaja y parece que tiene como destino final el arco de Montoya, pero no, se estrella en el cuerpo de... Fredes, compañero del uruguayo.

La última jugada de la tarde sintetiza muy bien el partido que ayer jugaron Independiente y Vélez. Fue un encuentro en borrador, como si ambos hubiesen llegado al día del estreno sin haber ensayado lo suficiente, con sus esquemas de juego todavía en estado de bosquejo. Por eso, los breves pasajes de lucimiento dependieron casi exclusivamente de los chispazos de talento de jugadores como Moralez o Montenegro.

En el recuento final, la peor parte del empate se la llevó Vélez. Porque a lo largo de los noventa minutos fue más tiempo dominador que dominado, y porque tuvo al menos cinco oportunidades para anotar -dos veces se lo impidieron los palos, las otras tres Fabián Assmann- contra ninguna muy clara de su rival: la única intervención complicada de Montoya se produjo en un remate débil de Vittor que se desvió en un defensor.

Lo mejor del primer tiempo -para especial disgusto de la hinchada de Independiente- estuvo a cargo de Maxi Moralez. El ex Racing fue por un buen rato dolor de cabeza para los defensores rojos, especialmente cuando se tiraba por la derecha y desairaba con su habilidad a Mareque y a Rodríguez.

Fue Moralez el primero que exigió a Assmann a los 10 minutos, y fue a él a quien Tuzzio le tocó el talón en el área a los 34. Pero el remate de López dio de lleno en el palo derecho de Assmann. El partido siguió en cero y Moralez, que nunca pudo armar circuito de juego ni con Ocampo ni con el muy apagado López, perdió su influencia en el desarrollo.

Después del descanso, Independiente tuvo una corta mejoría. El equipo se adelantó unos metros, y por el centro Higuaín (que ya había mostrado algunos chispazos en el primer tiempo) y Montenegro buscaron romper las marcas rivales con juego asociado. Les alcanzó para ponerle algo de elegancia al juego de su equipo, pero les falto profundidad para acercarse al arco de Vélez. Los ingresos de Sosa, Federico Mancuello -en su debut en Primera mostró personalidad y buen trato de pelota- y Núñez no cambiaron demasiado el panorama.

Gareca apostó a romper el cero con potencia física, sacó a los chiquitos Ocampo y Moralez y mandó a la cancha a Nanni y Cabral. Ninguno de los dos recambios aportó demasiado, pero Vélez volvió a acercarse a los tres puntos por otras vías: un remate de Zapata que desvió Assmann, una doble intervención del arquero de Independiente ante Cabrera y López, y un tiro libre de Ponce que dio en el travesaño.

El cero no se rompió, y justo es reconocerle algo de mérito a los defensores. En Independiente se destacó Tuzzio -más allá de la jugada del penal, estuvo muy activo en los quites-, y en Vélez, luego de algunos desacoples iniciales, la dupla Domínguez-Ponce le dio robustez a la defensa.

En definitiva, Vélez estuvo más cerca. No le alcanzó para el gol pero sí para afirmar, lejos de toda duda, que la mejor parte del empate se la llevó Independiente.

Comentá la nota