"Lo que se hizo con el INDEC es totalmente descabellado"

"Lo que se hizo con el INDEC es totalmente descabellado"
• Entrevista a Guillermo Calvo. Vaticinó un nuevo aumento de los precios de los commodities
Nueva York - Para Guillermo Calvo, «lo que se ha hecho con el INDEC es totalmente descabellado. Este episodio merece entrar en el libro de Guinness». Así lo describió en una entrevista con este diario, al tiempo que ejemplifica con una ironía: «¿Le confiaría usted a un médico que rompe el termómetro delante suyo, y luego le dice que no tiene fiebre?».

Este economista, profesor de la Universidad de Columbia en esta ciudad, vaticina que luego de que pase lo peor de la crisis los precios de las materias primas volverán a aumentar. Por eso que vislumbra un horizonte inflacionario en los países emergentes.

Crítico de las medidas económicas actuales, sostuvo: «Si seguimos prefiriendo gobiernos populistas, nos quedaremos, a lo sumo, con una economía fuertemente dependiente de los recursos naturales. ¡Los sueños de grandeza los vamos a tener que volver a guardar en los libros de historia!»

Periodista: ¿Es suficiente la inyección de fondos por parte del FMI para ayudar a la economía mundial a salir del estancamiento?

Guillermo Calvo: Si se refiere a la próxima inyección de Derechos Especiales de Giro, los fondos son insignificantes. No entiendo por qué se ha tomado esa medida.

P.: ¿Qué utilización se les puede dar a estos fondos?

G.C.: Para aumentar las reservas, pero no conozco ningún caso en el que esos fondos puedan hacer una diferencia importante.

P.: Nouriel Roubini dijo que a fines de 2010 o 2011 podría desencadenarse un nuevo período recesivo. ¿Cree que pueda darse?

G.C.: No le pondría una fecha precisa, pero es probable que haya una recaída. La razón no es necesariamente muy preocupante, porque puede deberse a que el shock que sufrió la economía mundial estuvo concentrado en unos pocos meses. Esto tiende a coordinar las decisiones de acumulación y desacumulación de inventarios, por ejemplo, lo que se puede traducir en ciclos marcados de actividad económica. Una recaída más peligrosa se daría si las malas deudas no se reducen lo suficiente y vuelven a resurgir los activos tóxicos. No le asigno mucha probabilidad a este evento pues, en el peor de los casos, ya saldrá la Fed o el Tesoro de EE.UU. a hacer el salvataje correspondiente.

P.: Así como hoy se recuerda la crisis de 1930 como la Gran Depresión, ¿cómo cree que se va a recordar históricamente esta crisis?

G.C.: El paralelo a la del 30 es que ambas involucraron de manera esencial al sector financiero. La diferencia es que la actual fue atacada muy fuertemente por política monetaria y fiscal expansiva desde el principio. Todavía queda por verse cuán efectivas han sido esas políticas. Soy un poco escéptico al respecto. Creo que lo más importante es -y va a ser- qué es lo que se haga con respecto a los activos «tóxicos» en manos de los bancos. Mirando hacia el futuro, creo que vamos a ver más regulación financiera y ojalá no destruyamos el dinamismo de ese sector pues, a pesar de los peligros, juega un papel importante en sustentar el crecimiento del comercio internacional y, bien manejado, el desarrollo económico.

P.: ¿Coincide con la hipótesis que indica que, superado lo peor de la crisis, va a haber una alta inflación?

G.C.: En principio, la Fed tiene maneras de contenerla deshaciendo las operaciones que dieron lugar al aumento sideral de la base monetaria. El problema inflacionario lo veo más en los emergentes y como resultado de un aumento importante del precio de los commodities, como ya lo vimos en el primer trimestre de 2008. Este incremento aumento puede ocurrir en el momento en que se afinque la recuperación a nivel mundial y antes de que se recobre el camino perdido.

P.: Lo cual traería inconvenientes a la Argentina. ¿Cuáles son los principales desafíos que debe afrontar el país hoy?

G.C.: La Argentina tiene que recobrar su credibilidad. Lo que se ha hecho con el INDEC es totalmente descabellado. ¿Le confiaría usted a un médico que rompe el termómetro (¡delante suyo!) y luego le dice que no tiene fiebre? Este episodio merece entrar en el Libro de los Guinness. Desde ya que, por lo tanto, recobrar la credibilidad del INDEC es indispensable. Pero me temo que, aun así, la credibilidad en el país va a llevar tiempo recobrar. Dependerá mucho del tipo de política que surja luego de la era Kirchner. Si seguimos prefiriendo gobiernos populistas, nos quedaremos, a lo sumo, con una economía fuertemente dependiente de los recursos naturales. ¡Los sueños de grandeza los vamos a tener que volver a guardar en los libros de historia!

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