De la Rúa no se hizo cargo de la represión de 2001

De la Rúa no se hizo cargo de la represión de 2001
Ante el juez Bonadío, acusó a los ex gobernadores bonaerenses de golpistas. Y negó otra vez que haya ordenado reprimir las protestas en Plaza de Mayo.
El ex presidente Fernando De la Rúa acusó este miércoles a Eduardo Duhalde y a Carlos Ruckauf de golpistas y los responsabilizó por las muertes del 19 y 20 de diciembre de 2001 en Plaza de Mayo. Los dijo antes de ingresar a declarar y lo ratificó luego frente al juez Claudio Bonadío en los Tribunales.

"No fui yo quien ordenó la represión", dijo el ex mandatario de la Alianza y agregó que "el desalojo de la Plaza se produjo por una orden judicial y fue aplicada por la Policía Federal, que por ley tiene el deber de establecer y mantener el orden".

Sin dudas en dar nombres y apellidos, el dirigente radical aseguró que de los crímenes de Gustavo Benedetto, Diego Lamagna, Gastón Riva, Gustavo Almirón y Alberto Márquez también "son responsables las fuerzas de choque que dispusieron los golpistas Duhalde y Ruckauf", a quienes identificó como "el justicialismo de la provincia de Buenos Aires".

En la ampliación de su declaración testimonial afirmó que "no hubo ningún plan represivo, ni como Presidente tampoco dí la orden de reprimir" y reiteró lo que dijo antes de ingresar al Palacio judicial: "Se trató de un golpe civil e institucional", del cual responsabilizó al "peronismo bonaerense" para llevar a la Presidencia a Duhalde.

Nueve días antes de la violenta represión, el 10 de diciembre de 2001, Duhalde asumió su banca en la Cámara de Senadores, para luego ser elegido presidente interino por la Asamblea Legislativa. Ruckauf era por ese entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires.

En abril pasado, De la Rúa había sido sobreseído en la causa que investiga las muertes producidas en las horas previas a la caída de su gobierno, pero a fines del septiembre la Cámara Federal porteña revocó esa decisión y ordenó continuar con la pesquisa para determinar su responsabilidad en los hechos.

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