Le hizo un Boquete.

Le hizo un Boquete.
Las nenas, con la ala pivote de figura, vencieron a Rusia y están en la semi. Hoy van contra España.
No sólo los chicos (mayores y juveniles) nos dan alegrías y ponen al básquet argentino en lo más alto. En silencio, con más trabas y menos presupuesto, el femenino hace lo suyo. Y no es poco. Eduardo Pinto viene trabajando al frente de los seleccionados de mujeres desde hace 17 años y ahora logró ensamblar tal vez la mejor camada y los resultados están a la vista en el Mundial U19 que se realiza en Bangkok, Thailandia. Las chicas lograron otro batacazo ante Rusia (67-65 en suplementario) y se metieron en semifinales, el mejor resultado de cualquier equipo femenino. Lo top anterior eran dos novenos puestos: en el 2006 en mayores y en 1997 con las menores (en el único otro antecedente mundial a esta edad).

Lo de ayer fue un nuevo impacto de las nenas, que anteriormente le habían ganado a Brasil por 24 tantos, a Lituania por cuatro y esta vez a otra potencia para el tercer triunfo seguido. Rankeadas en el 11° lugar, son la gran sorpresa del torneo y hoy, a las 9.45 de Argentina (sin TV), van por más. Su rival será España, al que ya le ganaron en la gira... El favorito Estados Unidos y Canadá van por el otro lado de la llave.

Estas chicas, que hace dos años habían sido subcampeonas sudamericanas y sólo cuartas en América en el 2008, crecieron mucho para esta oportunidad. Andrea Boquete, una ala pivote que jugó en España (Básquetbol Polígono), es la figura (promedia 10.6 puntos y 4.6 rebotes), junto a Débora González (escolta que lleva 10.3 tantos y 1.1 asistencia), Ornella Santana (la pivote tiene 10.3 y 4.6 recobres) y Agostina Burani (otra centro: 10.1 y 5.4). Contra Rusia, el hambre, el coraje y el buen juego del equipo, con mucha circulación de pelota y eficacia, se vio de entrada: 20-11. Si bien el rival reaccionó y achicó, la figura argentina (18 tantos y diez rebotes) de la jornada comenzó a hacer un Boquete en la defensa europea. En el tercer cuarto, el equipo sufrió ante la sólida marca rusa. Sólo anotó seis puntos y quedó abajo 43-39. Pero salió a flote en el último. Fue clave que Argentina, además de su perímetro, volvió a mostrar desequilibrio interior con Santana, Burani y Boquete. Andrea, justamente, empató en 59 y envió el partido a tiempo extra. La mendocina, con un doble y un robo, concretó este triunfazo en el peleado suplementario.

Los gritos, los múltiples abrazos y las lágrimas del final, al lado del banco argentino, donde las chicas y el cuerpo técnico fueron un racimo de emociones, sintetizaron el valor de este triunfo y de una actuación que puede definitivamente hacer despegar al femenino en nuestro país...

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