A un año de su histórica victoria, Obama todavía sigue siendo una promesa

El próximo miércoles se cumplirá el primer aniversario del sorpresivo triunfo que convirtió a Barack Obama en el primer negro en llegar al poder de Estados Unidos. Pero hay poco para celebrar. Aunque la economía comienza a recuperarse, gran parte de sus seductoras propuestas de cambio aún están lejos de ser realizadas y su imagen positiva se desplomó.
n vísperas de cumplirse el primer año de su arrollador triunfo en las elecciones del 4 noviembre de 2008, el presidente de Estados Unidos y Nobel de la Paz, Barack Obama, ya siente cuán efímera es la esperanza frente a la erosión natural del poder. Tras asumir las riendas de la primera potencia mundial en franco colapso, atravesando las turbulencias financieras y con sus engranajes bélicos sobrecargados, el demócrata logró dar incipientes pasos hacia un cambio que se percibe escaso frente al caudal de expectativas que despertó.

"Estoy encantado de ofrecer algunas buenas noticias que, aunque no son motivo de celebración, no hay duda de que son una razón para creer que nos movemos en la dirección correcta", reflexionó ayer Obama al citar los últimos datos del PBI estadounidense. Por primera vez en el año, el índice marcó un crecimiento positivo del 3,5%. Pero el desempleo sigue siendo su gran pesadilla, sin importar cuánto su equipo publicite que el Plan de Estímulo preservó y creó hasta un millón de puestos. Por ahora, las estadísticas gobiernan y crecen ya hasta el 9,8%.

"En la economía doméstica, Obama tiene un gran triunfo y un gran fracaso. Supo utilizar con habilidad el clima de su victoria para aprobar un paquete estímulo que pasará a la historia como una movida crítica que previno un escenario peor", reflexionó en diálogo con PERFIL John Cavanagh, director del Instituto de Estudios Políticos. "Pero el presidente falló en diseñar una nueva regulación para Wall Street y en limitar los excesos de los CEO. Una necesidad imperiosa o tendremos otra crisis", aseguró el economista desde Washington.

Pese a la reforma integral que la Casa Blanca lanzó para endurecer los controles sobre el mundo financiero, sus principales espadas lidian aún con el fuerte lobby de los bancos que se niegan aceptarla sin importar que, muchos de ellos como el Bank of America o el Citigroup, fueron salvados del colapso por el mismo gobierno que tildan de "socialista". En su última exposición en la Reserva de Boston la semana pasada, Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, anunció que los controles debían formar parte del kit de herramientas cotidianas. Pero, hasta el momento, lo único que avanza con cierta certeza es la creación de una Agencia de Defensa del Consumidor.

Si bien el escenario excepcional lo obligó a priorizar el campo doméstico, se estima que Obama focalice con mayor atención el frente externo a partir de 2010. "La administración Obama ha impulsado transiciones importantes en la política exterior: cambio climático, poder nuclear, fin de la guerra en Irak y mayor diálogo con el mundo musulmán. Pero muchos de estas propuestas, por ahora, no pasaron del nivel de las palabras", sostuvo a este diario, John Feffer, académico de la Universidad de Stanford.

Entre las demoradas promesas de Obama sobresale el cierre de la prisión de Guantánamo, que debía concluir en enero de 2010 pero que algunas voces en Washington advierten que podría convertirse en su primer fracaso. En los últimos meses, no sólo no se resolvió la situación de muchos detenidos sino que se ratificó la vigencia de los tribunales militares rechazados por todas las organizaciones de derechos humanos que trabajan en los Estados Unidos.

Esta guerra contra el terror que Obama heredó pero que busca terminar se libra hoy en Afganistán donde Obama enfrenta su peor encrucijada entre un sector de su gobierno que pide profundizar la estrategia en el terreno, y otro que mira hacia la frontera paquistaní como el escenario de la próxima batalla. "Afganistán es hoy principal objetivo en política exterior y sólo después vienen otros temas como la paz en Medio Oriente o Latinoamerica. En la región, Obama enfrentó una reacción inusualmente hostil por parte de algunos gobiernos. Pero supo respaldar a Brasil y sus ambiciones. Y esto será crucial para avanzar en otras cuestiones como Cuba, donde creo que se acercará mucho a fines de su primer período, al levantamiento total del embargo.", opinó desde la capital estadounidense a este diario Henri Barkey, investigador del centro de estudios Carnegie Endowment.

El ascenso de Obama tuvo lugar en medio de los peores tiempos para Estados Unidos de la época. De ahí que su discurso, que ayer desató adhesiones, hoy se haya convertido en un contrato difícil de honrar. En el debe, restan aún importantes iniciativas como la reforma sanitaria –batalla que se libra por estos días–, la iniciativa migratoria, y algunas de aquellas palabras que fueron seductoras en la campaña del año pasado, y que ahora miles y miles de personas quieren ver transformadas en acciones concretas.

Con Bill Gates y George Clooney

Reuniones con ejecutivos de empresas como Bill Gates, recaudadores de fondos para los demócratas y hasta el actor George Clooney fueron algunos de los primeros invitados del presidente Barack Obama y sus asesores. La Casa Blanca publicó el viernes una lista de 480 registros para demostrar quiénes son las personas que tienen acceso a la residencia oficial del presidente de los Estados Unidos.

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