Las historias secretas de aquella batalla por la resolución 125

Las historias secretas de aquella batalla por la resolución 125
En marzo de 2008 las retenciones móviles nacieron para frenar a Moreno. La negociación con Buzzi y Cobos.
No se preocupen, nosotros sabemos elegir los enemigos", le dijo Néstor Kirchner a dos ministros preocupados la noche del 13 de marzo en Olivos. Ya se habían anunciado las retenciones móviles y el campo lanzaba un primer paro de dos días. Kirchner continuó: "Siempre ganamos, o es el FMI o nosotros y ganamos nosotros. Lo mismo pasó con la Corte de Memen, los genocidas y los fondos buitres. Y esta vez es el campo o nosotros".

La resolución 125 de retenciones móviles fue presentada en la Casa Rosada a las 22,30 del 11 de marzo frente a unos pocos periodistas. Y disparó, a tres meses de la asunción de Cristina Kirchner, el mayor conflicto sectorial de la historia argentina, que logró eclipsar en aquel momento un proyecto político que acababa de obtener en las urnas el 45% de los votos.

La mañana del 14 de marzo de 2008 hubo una reunión en la Casa Rosada. El ministro de Economía Martín Lousteau había recibido una advertencia de Felipe Solá: "Martín, están locos, los ruralistas ahora quieren quemar la provincia". Lousteau lo planteó ante el entonces secretario de Agricultura Javier de Urquiza y el secretario de Comercio Guillermo Moreno.

--El campo no se banca esta medida, dijo Lousteau.

--El campo se lo banca absolutamente porque la soja se banca cualquier cosa, lo calló Moreno.

Cuando ni siquiera soñaba convertirse en ministro de Economía, Lousteau hizo una presentación en agosto de 2007 ante Alberto Fernández y Kirchner. Allí, les habló de una crisis internacional sin parangón y que Argentina tenía que modificar la agenda para evitar una crisis en el 2009. "Como va, el gasto se va a comer todo el superávit. Además estamos creciendo como China sin ser China".

--Decime pibe, ¿pensás que hay que enfriar la economía?. Vas a ver que la crisis se resuelve cuando Bush ponga la plata, lo aguijoneó Kirchner.

Lousteau no imaginó que su insistencia en que había que acabar con el discurso de la abundancia y bajar el gasto, iba a terminar gestando las retenciones móviles.El viernes 29 de febrero de 2008 Guillermo Moreno le llevó a Kirchner la idea de imponer a la soja una retención de 63,4%. Ante eso, Lousteau pidió unos días para presentar una alternativa y preparó el esquema de retenciones móviles.

El campo lo rechazó con un primer paro de dos días, el 13 y 14 de marzo. Alberto Fernández se comunicó esa semana con Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria y Luciano Miguens, titular de la Rural: acordaron una reunión el martes 18 de marzo. Pero dos días antes le advierten: "Vamos a parar en Semana Santa". Allí se rompieron los puentes.

La protesta escaló con cortes de ruta y la figura de Alfredo De Angeli, un conocido de la Casa Rosada por liderar los cortes en Gualeguaychú. Con De Angeli ocurrió algo curioso: era rechazado por sus pares de la Federación Agraria y estimulado por los ruralistas de Carbap, el núcleo duro de CRA, que le cedieron un avión para que recorriera el país.

Cristina recién habló del tema el 25 de marzo: "No me voy a someter a ninguna extorsión", dijo. Esa noche hubo cacerolazos en el interior y en la Capital, a lo que se sumó una contramarcha con incidentes liderada por Luis D'Elía. Faltaban algunos alimentos, se tiraba leche en las rutas y hasta se cancelaban viajes en micro. El jueves 27 de marzo Cristina insistió: "Les pido por favor que despejen las rutas. Levanten el paro para poder dialogar".

Se encontraron al día siguiente en la Rosada. Las entidades plantearon suspender la medida por 90 días. Y Buzzi explicó cómo funcionaba el negocio agropecuario, donde el 20% de productores originan el 80% de la cosecha. Era la primera vez que Alberto Fernández escuchaba esa descripción. ¿Es así?, le pasó un papelito a De Urquiza, que no le respondió. Lo llamó a Lousteau y le encomendó cambiar el esquema favoreciendo a pequeños productores.

Lousteau se vio con Buzzi en la casa de un amigo del ministro. Allí nació la idea de compensar a los productores que están lejos de los puertos. Y fue a Olivos a presentarle la idea a Cristina. En la quinta estaba también Néstor Kirchner, que había sido advertido por Moreno de las modificaciones de Lousteau. El ex presidente no lo saludó, algo que advirtió Cristina:

--Néstor, ¿no saludás al ministro?

--Lo saludé cuando asumió.

Las modificaciones salieron pero no tuvieron eco. Esa misma semana hubo otro encuentro secreto de Buzzi con Lousteau. El jefe de la Federación Agraria le propuso que volteara la resolución 125 y renunciara. Lousteau se negó.

El 3 de abril el kirchnerismo decide un acto en Plaza de Mayo en defensa del Gobierno de Cristina. Lousteau se enfrenta con Moreno y las cámaras de tevé lo captan. El ministro renuncia el 24 de abril y se cumplía así lo que había disparado Eduardo Buzzi en la primera reunión en la Rosada con Cristina. Cuando la Presidenta estaba saludando, el dirigente susurró: "Si sabíamos que teníamos tanta fuerza pedíamos la destitución de dos ministros".

Ante el acto que preparaban los ruralistas en Rosario, Cristina decide celebrar el Día de la Bandera en Salta. Al bajar del avión preguntó: "¿Cuántos son en Rosario?"

--Ocho mil, se apresuró el secretario de Presidencia, Oscar Parrilli. Todas las fuentes coincidieron que en Rosario hubo 300.000 personas. "Este conflicto va a parir una Presidenta", había dicho Kirchner el día anterior.

Después de múltiples intentos de negociación y de un pacto al alcance de la mano, que se frustró cuando Buzzi anticipó a la prensa que cambiarían la 125, llegó la votación en el Congreso.

Ese 16 de julio, Julio Cobos hizo lo imposible por no desempatar. Pensó que el voto del santiagueño Emilio Rached lo iba a salvar del trance y hasta lo llamó al gobernador Zamora. También le advirtió a Alberto Fernández, a eso de las 22. "Mi hija está llorando en el despacho, no puedo votar con ustedes". Unos días antes, el director de la Sociedad Rural, Ricardo Smith Estrada lo había ido a ver: "Cobos, tiene que votar con el campo", le pidió. Pero Cobos le replicó que iba a defender la institucionalidad. Esa noche Alberto Fernández lo apuró: "Votá con la Presidenta y mañana buscamos una salida".

--No voy a poder caminar por la calle. Mi hija me dice que si lo hago no aparezca por Mendoza.

--Me hubieras dicho, poníamos a tu hija de vicepresidenta, respondió el Jefe de gabinete.

Alberto Fernández renunció el 23 de julio. Fue luego de que trascendiera un supuesto pedido de renuncia por parte de Néstor Kirchner a Cristina.

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