La historia dos veces: Conurbano testimonial y familiar

"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa" Karl Marx

Por Carolina Tchintian

Una rápida revisión de los números que definen el mapa electoral de la provincia de Buenos Aires podría servir para explicar buena parte de la estrategia oficialista de concentrar en el conurbano bonaerense, y en casi todos los municipios que lo componen, las candidaturas para cargos legislativos de intendentes electos hace tan sólo un año y medio.

El conurbano bonaerense está integrado por 30 de los 134 municipios de la Provincia, en los que están habilitados para votar casi 6 millones y medio de bonaerenses. Por eso, la estrategia oficial apela a 22% de los distritos de la Provincia, que concentra el 65% de su padrón electoral, para mantener su primacía en estas elecciones.

En 2007, el Poder Ejecutivo Nacional, entonces en manos de Néstor Kirchner, buscó asegurar su triunfo electoral apoyándose en candidaturas fuertes en distritos claves del país. En este contexto, la candidatura de su esposa y sucesora, Cristina Fernández de Kirchner, se apoyaba fuertemente en la figura de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires. Y, a su vez, Scioli se apoyaba en la influencia de su compañero de fórmula, Alberto Balestrini, ex intendente de La Matanza, distrito que

reúne más de 800 mil votantes.

Aquella elección resultó en 24 de los 30 municipios del Conurbano alineados con el partido oficialista nacional. Hoy, 17 intendentes de aquellos 24 municipios encabezarán listas de concejales y uno conformará parte de la lista de diputados nacionales por la Provincia. Además, tres de estos lograron colocar a familiares como candidatos a diferentes puestos en disputa. Otros seis utilizaron solamente la estrategia de incluir en las listas locales o provinciales a familiares directos y así "poner el cuerpo" -y el apellido- a la elección en la que, dicen, también está en juego la gobernabilidad de sus municipios.

El 28 de junio la provincia de Buenos Aires elegirá 35 diputados nacionales, 46 diputados provinciales, 23 senadores provinciales, 1.030 concejales y 359 consejeros escolares. Estarán habilitados para votar más de 10 millones de bonaerenses, lo que equivale a casi el 40% del total de electores habilitados en el padrón nacional.

Este año, la estrategia electoral parece replicar aquella que derivó en un incuestionable triunfo del Frente para la Victoria, pero con algunas variantes. La personalización de la política y la municipalización de las elecciones nacionales parecen enmarcarse, esta vez, en candidaturas testimoniales y prácticas nepóticas.

(*) Coordinadora del Programa de Desarrollo Local del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec)

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