Una historia que se repite

Por: Alcadio Oña

Decía Cristina Kirchner en 1994: "No se entiende que la Nación tenga un Ministerio de Educación sin escuelas y que le esté asignando recursos, cuando, al mismo tiempo, retacea esa masa (de recursos) a las provincias, que sí están haciendo frente a la educación".

La actual Presidenta era entonces convencional por Santa Cruz y respaldaba las demandas provinciales por mayores fondos. Sin vueltas, por la coparticipación que el interior había cedido a eso que ella llamaba "un país macrocefálico, injusto en la distribución de su ingreso".

Como todos los años, el desigual reparto de los recursos fiscales volvió a subir a escena, con los reclamos y paros docentes en varias provincias. Es un anticipo de lo que habrá en 2010 que ya estuvo presente, la semana pasada, cuando los ministros de Economía le plantearon a Amado Boudou que sus presupuestos no toleraban un aumento salarial mayor al 10%.

Fue una movida a varias puntas. Una, la paritaria nacional docente es manejada por el gobierno central. Luego, la suba que allí se pacte deberá ser afrontada por las provincias. Y, finalmente, el porcentaje se proyectará a las demandas del resto de los empleados públicos.

Es de todos modos impensable que los maestros acepten un ajuste salarial menor al 10%, cuando todo el mundo prevé inflación sostenida para el año próximo. Y son previsibles los conflictos si ésa es la oferta.

Los sueldos consumen el 50% de los presupuestos provinciales. Y a las gobernaciones no le llega siquiera el piso del 34% de la recaudación impositiva que marca la ley. Y todo eso, como se sabe, las fuerza a depender de la caja del poder central. Cualquier cosa menos la independencia que Cristina Kirchner exigía en 1994.

Comentá la nota