La historia oculta de “Dama Reclinada", la obra de Botero que está en el Paseo Aldrey

Aunque la escultura del colombiano está ubicada en el acceso al shopping del empresario Florencio Aldrey Iglesias, en la exterminal de ómnibus; la obra pertenece al municipio.

Desde la inauguración del Paseo Aldrey, la “Dama Reclinada", una escultura del prestigioso artista colombiano Fernando Botero, se convirtió en uno de los atractivos del espacio, hasta donde se acercan turistas y marplatenses a fotografiarse junto a la obra.

Lo llamativo es que, aunque la “Dama Reclinada” está emplazada desde octubre en el acceso al shopping del empresario Florencio Aldrey Iglesias, ubicado en el predio de la vieja Terminal (Alberti, Sarmiento, Garay y Las Heras), ese no es el lugar en el que debería estar.

La historia oculta 

El 5 de junio de 2013 el exintendente Gustavo Pulti y el titular del multimedios La Capital firmaron un acuerdo por el cual el municipio aceptaba una donación de una escultura realizada por Botero y cuyo valor ascendía a los 900 mil dólares. 

En la documentación oficial, al cual 0223 tuvo acceso, se estableció que “teniendo en cuenta las cualidades excepcionales de la obra artística del Maestro Fernando Botero, el municipio expresó la intención de aceptar la donación de una de sus obras” ofrecida por Aldrey Iglesias para ser colocada en la Plaza del Milenio, situada entre las calles Belgrano, Moreno, Buenos Aires y Boulevard Patricio  Peralta Ramos de esta ciudad.

“Sin dudas, ello traerá consigo una serie de beneficios para la promoción cultural, turística y social de la ciudad de Mar del Plata, merced a la jerarquía y el reconocimiento universal de la obra del Maestro Botero”, se remarcó  en el texto.

Incluso, el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza 21.551, a través de la cual aceptó la donación efectuada por la firma Editorial  La Capital SA. El expediente se votó en noviembre de 2013.

Ahora, ¿cuál era la obra de Botero que Aldrey Iglesias le donaba al municipio? Sí, acertó: la “Dama Reclinada”, la misma que al final quedó ubicada en el acceso al paseo comercial, a pesar del convenio rubricado por el anterior gobierno municipal y la existencia de legislación que indica que la escultura no sólo pertenece al municipio de General Pueyrredon, sino que además debe ser instalada sobre el Boulevard Marítimo.

“Hay que dar absoluta transparencia”

En declaraciones a 0223, el secretario de Gobierno del municipio,Alejandro Vicente, explicó que “esta obra escultórica del maestro Botero fue donada a la municipalidad y tenía que ser destinada para ser instalada en la Plaza del Milenio pero apareció emplazada en Centro Cultural Terminal Sur en la zona descubierta”. 

En ese sentido, el funcionario adelantó que “el municipio está analizando y evaluando las acciones con el objetivo de determinar si existe algún acto o documento que haya permitido emplazar esa obra en el Centro Cultural Terminal Sur. Este tema está bajo estudio y análisis”. “Hay que dar absoluta transparencia para evitar cualquier tipo de anomalía en los bienes municipales”, señaló.  

“Estamos estudiando detenidamente la cuestión, como hemos hecho desde el primer momento con el expediente de la licitación pública del Centro Cultural Terminal Sur”, sentenció Vicente.

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