Hipotecas: los bancos dicen que pueden prestar al 12%

Las entidades estarían dispuestas a prestar el fondeo oficial a 20 años a tasas variables que implicarían resignar toda la rentabilidad. Aun así, los banqueros no esperan una respuesta masiva por el nivel de incertidumbre laboral
La oferta será abundante pero los interesados, pocos. La licitación para créditos hipotecarios que prepara la ANSeS, y que anunciaría Cristina tras su vuelta de España, podría aglutinar buenos esfuerzos desde la banca pública y la privada para dar financiamiento a bajas tasas y plazos largos, pero no alcanzaría para generar el “aluvión” de consultas de individuos que se espera lograr oficialmente. Los bancos estarían dispuestos hoy a lanzarse a esa licitación comprometiéndose a prestar esos fondos a una tasa variable, en pesos, de entre el 12% y el 16% (alrededor de la mitad de la que hoy se ofrece en el mercado). Esto implicaría resignar buena parte (o quizás toda) de la rentabilidad que surja de la intermediación. Pero, incluso así, tanto los banqueros como los analistas estiman que la respuesta en la demanda no sería masiva, ni provocaría un shock en la actividad como el que se pretende, en un escenario como el actual.

El plan de Cristina sería, según trascendidos, destinar los fondos de los futuros jubilados a una línea de créditos hipotecarios a 20 años, que los bancos deberán prestar a una tasa del 12% (por un préstamo de $ 200.000, a 20 años, la cuota mensual debería rondar los $ 2.000). Esa tasa (activa) estará ubicada apenas 200 puntos básicos por encima de la tasa (pasiva) que pagarían las entidades por el plazo fijo a un año que colocará el organismo oficial (de 10%), y sobre el que deberían asegurarse algún tipo de cobertura que tenga la misma duración que el préstamo.

Desde varios bancos privados confirmaron a El Cronista que esa tasa sólo sería viable renunciando al 100% de la ganancia en el negocio. Pero que, aún así, no dejaría de ser atractiva: “La verdad es que, con este producto, se está dispuesto a no ganar dinero o a perder un poco, porque al banco lo relaciona comercialmente con un cliente con un horizonte de tiempo largo. Con el mínimo suficiente para cubrir la morosidad, muchos bancos van a considerar atractivo el negocio; lo que los seducirá es el negocio minorista que pueden explotar con un crédito para la vivienda”, comentó, a este diario, el gerente de uno de los bancos líderes que participó en una de las últimas licitaciones.

El producto hipotecario es el de menor morosidad. “Si se quiere tener una rentabilidad, se lo debe salir a colocar con un spread de entre el 4% y el 5%. Pero si es para no perder, se le debe agregar sólo los gastos operativos”, explicó el especialista en préstamos Ernesto Cúccaro. Se supone que, con un tasa variable de 12% (y una buena garantía sobre las condiciones del plazo fijo de la ANSeS), los bancos tendrían cubierto una prima de riesgo y un nivel de morosidad “razonables”.

Sin embargo, en el sector creen que la respuesta de los individuos no será masiva por el nivel de incertidumbre que hoy existe sobre sus ingresos futuros. “Podés sacarlo a una variable a 15%, y a un 14% para determinado segmento. Pero es difícil que un préstamo con estas características tenga una aceptación formidable. La gente está temerosa con la tasa variable, porque no le termina resultando la relación tasa e ingreso a plazos tan largos”, agregó.

Para un banquero gerente, “hoy el problema no es sólo la falta de certidumbre financiera, sino de certidumbre laboral. Cualquier tasa que empiece con el dígito ‘2’ no tiene sentido a largo plazo, porque con ella ya se hace muy onerosa la deuda. En 16% sí, tal vez, se podría empezar a acercar al límite de la masividad”. Para esto, claro, se necesitaría un spread de 600 puntos básicos, mayor al convalidado por los bancos en las últimas licitaciones para consumo (440 pb), autos 0km (525 pb) y Pymes (320 pb).

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