"Los hinchas hasta se arrodillan para agradecerme".

Ricardo, el salvador, se sorprende por el amor de la gente, la misma que ya le pide un título. "Es lógico, el hincha se entusiasma y no le podés quitar la ilusión", dice.
"Estoy hecho pelota", dice como saludo. Ricardo Caruso Lombardi acaba de estacionar (o tirar) su auto en la puerta del diario y una molesta tos seca lo precede. No se siente bien, pero igual accede a la nota con Olé. La excusa, como si hiciera falta una, es el regalo que este diario le tiene preparado: un cuadro especial con una foto de la que Richard se enamoró cuando fue publicada tras el clásico ante Boca. Aunque su exposición pública se disparó desde que fue tocado por el mundo Racing, Caruso no cambia. Es el mismo tipo que desconoce el no como respuesta a un pedido. "Y no lo hago porque sean ustedes. Hablo en cada radio... Pero me gusta atender a todos. Y me pone mal que a veces no me da el cuero para hacerlo", cuenta. En casi cinco meses al mando de la Academia no sólo salvó al club de la Promoción, sino que se ganó el amor de la gente. "Es una locura. En la calle hasta se arrodillan para agradecerme, me besan la mano, me hacen reverencias. Algunos me llaman mesías. Yo no lo puedo creer, jamás me imaginé que iba a despertar tanto amor", confiesa emocionado.

-Y ahora ya te piden un campeonato.

-Sí, es lógico. La gente se entusiasma porque ve que pelean campeonatos Vélez, Huracán. Las chances están para todos igual, no es como antes que sólo cuatro equipos peleaban el título. Y no le podés quitar la ilusión a la gente. Y esa ilusión los lleva a pedirte un campeonato apenas te salvás del descenso.

-¿Tenés ganas de quedarte mucho tiempo?

-Sí. Acá estoy muy cómodo. Con los dirigentes tengo una gran relación, no puedo decir nada. Claro que uno consiguió resultados, de lo contrario... Y el amor de la gente, que te lo transmite día a día, te empuja a quedarte.

Después de una depuración necesaria en el plantel ("me dolió mucho hacerla", aclara), Caruso está armando el nuevo Racing. Pero sacarle un nombre es imposible. "No les voy a decir nada, porque después me los quieren soplar. Si Caruso se fija en un jugador, por algo es", se regodea.

-¿Los dirigentes te dieron carta blanca o no quieren que llenes el equipo de jugadores del Ascenso?

-Me dieron libertad. Quiero entre ocho y diez jugadores, de los que tres o cuatro serán del Ascenso. Pero no para ahora, sino para dentro de dos o tres meses. Quiero prepararlos para la Primera. Al jugador lo arruinás cuando lo hacés pasar directamente de la B a Primera. Tiene que ir despacio, adaptándose. Miren lo que es el Chino Luna ahora. En Racing, en su momento, le costó.

-¿Te encargás de todo?

-Sí. Analizo a los jugadores, los traigo, los pruebo. Algunos me los sugieren los dirigentes y les digo si me van o no. Yo miro todo.

-¿Cuántos refuerzos querés tener para arrancar la pretemporada?

-Por lo menos cinco o seis, algunos ya están encaminados. Más los 14 que se quedan y los pibes que subirán... Un plantel de 30 para arrancar.

-¿Vas a armar el grupo apuntando a la Copa o a zafar de la Promoción?

-Yo quiero armar un buen equipo y después vemos. Hay muchos que se arman pensando en el título y después no lo logran. No es tan fácil. Tigre llegó a pelear el campeonato con los mismos jugadores de la B Nacional. ¿Quién me asegura que con refuerzos de nombre voy a pelear el campeonato? Es mentira. Podés salir campeón con un equipo bien armado, no importan los nombres. Seguro que algunos jugadores de nombre tenés que traer, pero tampoco podés traer por traer. Yo me puedo equivocar en cualquier cosa, menos en elegir jugadores. Todos dicen, ¿hay que traer jugadores de Primera? Ahora, ¿qué jugadores? Por cualquiera te piden mucha plata. Así no es fácil reforzarse.

-¿Cuál es tu objetivo?

-Arrancamos con 92 puntos, lo que nos pone otra vez en una situación delicada. Con los puntos que estamos obligados a hacer vamos a estar ahí arriba y tranquilamente podemos meternos en una copa.

-Arreglaste un premio por evitar la Promoción y lo conseguiste, ¿vas a pedir uno por entrar en la Copa Libertadores?

-Sí, seguro. Hoy hay que pensar en salir de este mal momento desde la primera rueda. Porque el Apertura es muy distinto del Clausura. En el Apertura tenés un poco más de tiempo, se definen muchas cosas. Haber sacado 30 puntos en este Clausura no es lo mismo que hacerlo en el Apertura. Es más difícil, se juegan muchas cosas. Todos los equipos pelean por algo. Hay que sacar a Racing del momento crítico que vive siempre con el promedio. Y por decantación tenés que pelear por entrar en una copa.

-Si clasificás, ¿cómo vas a hacer con el miedo a los aviones?

-Al exterior no me molesta tanto viajar, sí a las provincias. No sé por qué, debe ser que veo los aviones más chiquitos. Igual en la Libertadores podemos ir en coche, ja.

-¿Ahora que podés elegir jugadores se va a apreciar más tu marca?

-Mis equipos son siempre muy parecidos. Nada más que en Primera tuve que jugar de otra manera. En el Ascenso usaba siempre el 3-4-1-2. Y en Primera línea de cuatro, con la variante de doble cinco o enganche. Es lo más lógico para la Primera, por las canchas que son muy grandes, por la manera de jugar de los rivales. Pero la temática siempre es la misma en mis equipos. Siempre van a ser ordenados, siempre van a correr. Es una costumbre. Después, el buen fútbol se los podés meter. En los últimos partidos se vio: estaban más sueltos y se animaban a más. Se soltaron. Hubo partidos en los que se jugó muy bien: Arsenal, Boca, Vélez. Seguro que habrá que sumarle jugadores que manejen mejor el balón.

-Ya tenés un cuadro, ¿vas por la estatua?

-Yo tengo que seguir laburando, como siempre. Ojalá puedan hacerme 20 estatuas, eso querrá decir que hicimos las cosas bien.

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