Hillary Clinton: "Yemen es una amenaza a la estabilidad global"

La secretaria de Estado dijo que la presencia de Al Qaeda en ese país árabe es una "preocupación prioritaria" de EE. UU. Ayer, Francia, Alemania y Japón cerraron también sus embajadas en Sanaá, que está bajo fuertes controles de seguridad.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó ayer como una "amenaza a la estabilidad global" la inestabilidad en Yemen, donde opera la red terrorista Al Qaeda.

Clinton además advirtió que el apoyo de EE. UU. a Sanaá implica "condiciones" sobre la mejora de la situación para evitar que el país se convierta en una "base" para ataques terroristas. "La inestabilidad en Yemen constituye una amenaza a la estabilidad regional e incluso a la global", dijo Clinton tras un encuentro con el primer ministro de Qatar, Hamad bin Yasim bin Yabir al Thani. En su primera comparecencia pública del año, Clinton indicó que para Washington los conflictos internos de Yemen y los "esfuerzos continuados de Al Qaeda" de usar el país como una "base para ataques terroristas más allá de la región" es una "preocupación prioritaria" de Estados Unidos pero que, también, tiene "implicaciones globales".

Por ello, continuó, la conferencia sobre Irak que se celebrará a finales de mes en Londres constituye una "oportunidad" para "discutir pasos" que cada país puede tomar de forma individual o colectiva para "ayudar a estabilizar" Yemen.

El temor a eventuales ataques terroristas de la red Al Qaeda en Yemen elevó ayer la tensión internacional y forzó a Francia, Japón y Alemania a restringir el acceso al público y suspender las actividades consulares en sus embajadas en Sanaa. La medida se produjo un día después de que Estados Unidos y el Reino Unido ordenaran el cierre de sus sedes diplomáticas en la capital yemenita alegando razones de seguridad.

El nuevo pico de tensión en una ciudad bajo duros controles fue incluso reforzado por un operativo militar montado por el gobierno local en una región al noreste de la capital, donde las fuerzas de seguridad mataron a dos presuntos miembros de la red terrorista con base en Yemen. Se trata del hijo y de un sobrino del hombre que la policía perseguía, Mohammad Ahmed al-Hang, según una versión de fuentes tribales yemenitas consignada por la prensa internacional. Los enfrentamientos vienen aumentando desde el mes pasado, cuando el gobierno redobló sus operaciones contra una célula de Al Qaeda que -de acuerdo con las autoridades- planeaba atentados contra objetivos extranjeros, incluyendo embajadas y mató a cuatro hombres entrenados para ser atacantes suicidas.

En París, tras anunciar el cierre al público de la embajada, la cancillería recordó a los franceses residentes en Yemen que "el peligro de ser blanco de secuestros sigue siendo elevado", por lo que pidió limitar los desplazamientos en ese país. En tanto, Alemania aumentó las medidas de seguridad en su embajada, con restricciones para la actividad consular, mientras que España e Italia restringieron ayer el acceso a sus embajadas, según informaron sus gobiernos.

La suspensión de las actividades consulares significa, por ejemplo, que no se darán más visas a los ciudadanos de Yemen que quieran viajar a un país determinado. El tema de Yemen será analizado por los 27 países de la Unión Europea el viernes, en el marco de la política de seguridad común. Será una primera conversación entre los gobiernos de la UE, a nivel de embajadores, para tratar de alcanzar una posición del bloque.

Ante una consulta de la prensa extranjera, el canciller yemenita Abu Bakr al Qurbi rechazó comparar a su país con Afganistán en relación con la presencia de bases de Al Qaeda.

"La situación de mi país es diferente", sostuvo el ministro. "Aquí seguramente existe un problema con Al Qaeda, pero Yemen está en condiciones de rechazar a estos grupos, pero necesita ayudas internacionales para la formación y entrenamiento de unidades antiterrorismo".

Yemen, una empobrecida nación del sur de la Península Arábiga con profundos problemas políticos y económicos, se convirtió de repente en centro de atención mundial luego de que Umar Faruk Abdulmutallab -un nigeriano de 23 años entrenado en el país por la rama local de Al Qaeda- intentara detonar explosivos en un avión de pasajeros estadounidense que iba a Detroit, en la última Navidad.

Sanaá afirma que combate con ahínco al extremismo, pero la autoridad del gobierno es más bien endeble fuera de la capital, y el país tiene antecedentes de liberaciones de presuntos islamistas radicales y de tolerancia hacia ciertos grupos.

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