Hillary alentó a China a comprar más bonos

La canciller estadounidense se reunió ayer con el presidente chino Hu Jintao. Además de economía y defensa, hablaron del cambio climático y la amenaza norcoreana, pero la cuestión de los derechos humanos no se tocó.
En su segundo y último día de visita en China, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se reunió ayer con el presidente chino, Hu Jintao. Tras el encuentro, Clinton se mostró optimista acerca del futuro de la relación bilateral. “Nuestros países están comenzando una nueva era en sus relaciones”, afirmó.

La crisis económica tuvo prioridad en la agenda. Al respecto, ambos países prometieron estrechar la comunicación entre sus gobiernos a fin de coordinar acciones conjuntas para paliar los efectos de la crisis en sus respectivos países.

Además, la secretaria de Estado norteamericana agradeció a China la confianza en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, a pesar de la crisis financiera. El país asiático tiene invertidos 585.000 millones de dólares de sus reservas de divisas en Es- tados Unidos, siendo el mayor acreedor de los norteameri- canos.

Hillary y Hu acordaron ampliar el diálogo bilateral, hasta ahora centrado en temas económicos, a asuntos relacionados con la seguridad y la defensa.

Sobre el primero de estos ítem, Corea del Norte fue el eje. Al igual que lo hiciera en Corea del Sur y Japón, escalas anteriores de la gira de Clinton por Asia, la secretaria de Estado norteamericana quiere acordar también con China las medidas futuras a aplicar contra Pyongyang debido a su programa nuclear. “Queremos saber qué es lo que nuestros amigos en Beijing consideran posible hacer al respecto”, precisó Clinton.

China es un actor clave en la cuestión norcoreana: desde 2003, el país asiático es anfitrión de las reuniones a seis bandas en las que se negocia con el régimen comunista, en las también participan Corea del Sur, Japón y Rusia.

En cuanto a los asuntos militares, China dio una clara señal de las mejoras alcanzadas tras la visita. El Ministerio de Defensa de ese país anunció que el diálogo militar entre ambas capitales se retomará a finales de este mes, después de ser suspendido en octubre del 2008, cuando China protestó por el suministro de armas estadounidenses a Taiwan.

Por su parte, Wen Jiabao, jefe de Gobierno chino, saludó el hecho de que Clinton visite su país en su primer viaje al extranjero e indicó que ambas potencias deben ampliar la cooperación en temas como la lucha contra el cambio climático. “El diálogo entre nuestros países sobre cuestiones que afectan al mundo entero es estrictamente necesario”, aseguró el premier.

Los derechos humanos en el país asiático quedaron fuera de toda discusión. “Tenemos que continuar presionándolos, pero nuestros esfuerzos no pueden interferir en la crisis económica mundial, la crisis del cambio climático y la crisis de seguridad”, había declarado Hillary en Seúl antes de llegar a tierras chinas. Y así fue. La condena de los organismos de derechos humanos fue unánime.

Amnistía Internacional manifestó estar decepcionada al respecto. “Estados Unidos es de los pocos países que en relación con China pueden interceder a favor de los derechos humanos, pero al callar de esta forma la secretaria de Estado socava futuras iniciativas estadounidenses para proteger esos derechos en China”, subrayó la organización en un comunicado.

La organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD) denunció que una serie de activistas por los derechos humanos fueron interrogados y puestos bajo arresto domiciliario por la llegada de Clinton.

“Estoy bajo arresto domiciliario porque vino Hillary Clinton”, denunció Zeng Jinyan, una de las más prominentes disidentes chinas y esposa del activista encarcelado Hu Jia, en un mensaje vía internet. Miu Zeng, de 25 años, también dio a conocer su situación por la Web. “La policía me comunicó que el sábado no se me permitiría salir de casa para reunirme con Gao Yaojie, militante contra el sida, para participar de un encuentro con Clinton.”

CHRD dio los nombres de otros activistas que habrían sufrido acoso. Según la ONG, se trataría en su mayoría de ex manifestantes de Tiananmen y firmantes de la Carta 2008, un manifiesto en el que diversos activistas e intelectuales chinos pidieron reformas políticas, tras lo cual muchos de ellos habrían sido perseguidos.

Comentá la nota