"Hilario es el que me gusta".

SAN LORENZO: Aunque dice que "no soy quién para opinar" si hay que traer otro arquero, Centeno elige su candidato.
"La primera pelota es fundamental", no se cansa de repetir Bruno Centeno. Y esa primera pelota que fue a su arco, el día de su debut en Primera, y encima por Copa Libertadores, terminó en un rebote servido para un rival y... San Lorenzo se trajo una cómoda victoria de Paraguay. Aunque sus compañeros tampoco hicieron mucho para evitar la caída ante Libertad, Centeno asume: "Somos once, sí, pero el arquero es el que tiene estar más metido para no cometer errores". Ese flojo debut y la lesión de Orión (ayer fue operado y estará de baja seis meses) obligó a los dirigentes de San Lorenzo a salir a buscar un arquero urgente. Bruno dice que "yo no soy quién para opinar sobre eso" aunque se anima a elegir un candidato de los que están sonando: "Hilario es el que me gusta". Y, lejos de preocuparse porque se le esfume esta oportunidad, le busca la parte buena: "Si llega a venir alguien y pasamos en la Copa tal vez puede haber un equipo alterno y yo sigo jugando".

-¿Tu sentimiento por estos dos partidos es de bronca o de rabia?

-De tranquilidad. A pesar de que no tuve el rendimiento que esperaba, sumé dos partidos en Primera y sirve de experiencia.

-¿Y ahora?

-Esperando el sábado (vs. Banfield, a las 21.30). A ver si sigo jugando y, de local, demostrar de una vez por lo que realmente sé.

-¿Te respaldaron el cuerpo técnico y los compañeros?

-Sí, en todo momento.

-¿La gente de San Lorenzo es más exigente?

-No sé si es más exigente. En realidad, el fútbol argentino está así. Quizás en San Lorenzo por todo el sentimiento que genera la Copa, todo se sobrepasó. Pero igual estoy tranquilo. Soy un pibe del club, estoy acá hace siete años y lo único que quiero es que le vaya bien al club.

-¿Esto se puede comparar con la época de Ramón, en la que no tenías participación?

-No, no, en aquel momento estuve peor. Ahora, de última, la chance la tuve, quedó en mí... Las cosas se dieron así y Dios sabe por qué...

-Pudo haber influido que te tocó reemplazar a un referente como Orión. ¿Te generó más responsabilidad?

-No, yo me sentía apto en todo momento. Lo complicado fue entrar a los ocho minutos. Y tuve la desgracia de que la primera pelota terminara en gol. Eso te saca un poco del partido. Quizá es distinto si me tocaba jugar de entrada. Te vas mentalizando, practicando, la entrada en calor, adaptarte al clima...

-¿Y en Rosario cómo te viste?

-Creo que en el cabezazo no puedo hacer nada. En el segundo trato de salir a atorar al delantero, porque ése es mi estilo, y justo pasa la pelota por el costado. Y el tercero fue una contra que ellos manejaron muy bien. Creo que no hubo mucha responsabilidad en esos goles, pero por el partido anterior se generó como una bronca o una responsabilidad hacia mí.

-¿Te perjudicó el momento del equipo?

-No, uno tiene que estar preparado para entrar en cualquier momento. Obvio que si yo hubiera sacado las tres pelotas contra Central y las dos contra Libertad, sería todo distinto. Pero hasta al mejor arquero del mundo tiene errores y yo, que recién comienzo, también los puedo tener.

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