Highton de Nolasco: "La violencia no es cosa de pobres ni de marginales, afecta a todos"

"El impulso a una política de acceso a la Justicia implica que los jueces están para algo más que para dar sentencias, y que la Justicia tiene múltiples puertas. Dentro de esas puertas está la Oficina de Violencia Doméstica". De esta manera comenzó su charla en esta ciudad ante un importante auditorio la vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Elena Highton de Nolasco, refiriéndose al trabajo realizado frente a esta problemática tan recurrente entre la población.

Unas 150 personas, entre magistrados, funcionarios judiciales, abogados, estudiantes de Derecho y público en general estuvieron presentes en el salón de conferencias del diario Río Negro, respondiendo a la convocatoria de la actividad organizada por la Escuela de Capacitación Judicial.

Tras la presentación inicial realizada por el integrante del STJ rionegrino y presidente de la Red de Escuelas de Capacitación de los Poderes Judiciales de Argentina, Alberto Italo Balladini, Highton de Nolasco hizo un recorrido por el trabajo de la Oficina de Violencia Familiar.

Se trata de una herramienta del Poder Judicial que se ha extendido al resto del país, a través de convenios firmados con distintas jurisdicciones.

Además de relatar su funcionamiento operativo, con la participación de 85 personas entre administrativos, abogados, médicos, asistentes sociales y psicólogos, la magistrada brindó estadísticas surgidas de las 6000 denuncias recibidas en último año en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires que, a su criterio, permiten "derribar algunos mitos existentes en torno a la violencia doméstica".

Entre esos mitos mencionó que la violencia doméstica "no es cosa ni de pobres ni de marginales, sino que afecta a todos". En este sentido, se refirió a que la mayor parte de personas afectadas tienen secundario completo o incompleto, mientras que un 15% de mujeres y un 19% de varones tienen estudios universitarios completos o incompletos.

Además, siempre en el caso de la ciudad de Buenos Aires, "uno de los barrios más afectados es Flores, pero también tenemos a Palermo y Belgrano. Esto es para derribar los mitos de que esto es cosa de algunos grupos nada más".

Más estadísticas

Un 82% de las denuncias corresponden a mujeres, en su mayoría de entre 30 a 39 años. En el caso de los hombres, el 18% restante, la franja etaria de mayor cantidad de denuncias es la de 0 a 18 años. "Del total de varones, un 61% son niños, que vienen como subafectados a través de denuncias generalmente de las madres o de terceros, que pueden ser vecinos, docentes o médicos", explicó la magistrada.

Las estadísticas presentadas por Highton de Nolasco señalan además que los casos de violencia doméstica denunciados ocurrieron, en un 84%, en relaciones de pareja. "Pero hay un dato interesante que me llamó la atención por el número, que es que un tercio corresponden a ex parejas, lo que quiere decir que la violencia doméstica no termina con la ruptura de la pareja"

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