La era de hielo.

El plantel del Ciclón vuelve al laburo y Simeone debe comandar un grupo con el glamour extinguido, bajas, y los nigerianos Orode y Evans como únicos refuerzos.
No estarán el mamut ni el tigre dientes de sable pero, parece, la etapa del glamour se ha extinguido momentáneamente en Boedo. Y Diego Simeone deberá emular al incansable Scrat, la ardilla que persigue con tenacidad a su bellota entre insólitos obstáculos, para dar batalla en esta era que comienza esta mañana en San Lorenzo. La era de hielo. Sin Bottinelli, o Adrián González, o Solari, por nombrar a tres de peso de los que ya dieron las hurras. Con una carrada de pibes que prometen pero habrá que ver si le dan soluciones en lo inmediato. Con dos incorporaciones exóticas, como los nigerianos Félix Orode y Evans Ugwunwa. E incógnitas encadenadas. Y la billetera ajada.

El grupete que arrancará a su cargo apenas si supera los 25 nombres, y se alimenta tupido del piberío que, hay que darle el crédito, asomó desde la llegada del Cholo. Ahí estarán los Juárez, los Sebi González, los Bazán, sumados a los nuevitos en el área como los centrales Iribarren y Palomino, o el lateral izquierdo Walter Kannemann, reemplazante del lesionado Germán Voboril. La experiencia se fue desgajando, con el caso de la ida de Adrián González al San Pablo como símbolo. Y el DT se mantiene alerta ante la certeza de que hubo más jugadores que pasaron por Agremiados a asesorarse para ver cómo se manejan de cara al futuro. El signo de atención corre hasta para cuestiones organizativas: el plantel trabajará en Buenos Aires hasta el 26, día en que partirá hacia Colonia, Uruguay, en Buquebús. Y hay que, como mínimo, calcular la cantidad de viajantes... En comunicación con La Red, Sergio Marchi, titular de Futbolistas Argentinos Agremiados, respaldó la información vertida por Olé en la edición de ayer, en la que una fuente del club confirmaba que "todos están en condiciones de reclamar en Agremiados". "Totalmente, la mayoría del plantel de San Lorenzo podría hacerlo. Si un jugador intima y el club no abona, queda libre. Adrián González tuvo buena predisposición, es jugador del club y emblemático, pero creyó que había un ciclo terminado", dijo. Y amplió el concepto a todo el fútbol: "Así no se puede seguir, los jugadores reclaman lo trabajado, independientemente de los resultados". ¿El hielo puede llegar a ser transmisible a otros clubes, quizás?

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