Hernández apuntó contra el ministro Silva por su salida

La intendenta kirchnerista de San José (Santa María), Mónica Hernández, aseguró ayer ser "víctima del poder político que maneja Catamarca", y denunció una maniobra para removerla del cargo y ocuparlo con un concejal del FCS, con el argumento de la malversación de los fondos de las regalías mineras.

La jefa comunal apuntó específicamente contra el ministro de Gobierno, Javier Silva, revelando que contrató a dos de sus socios en un estudio jurídico para la defensa.

"Pensé que me defendía con los abogados que tenía, quienes realmente plantearon el conflicto de poderes, pero no recibí ninguna respuesta", dijo Hernández, y nombró a Vicente Andreatta y Mario Sampayo, "quienes trabajan en con el ministro Javier Silva en el mismo estudio jurídico", dijo.

Según la jefa comunal, "me parecía correcto que ellos (por Andreatta y Sampayo) sean mis defensores, pero no ocurrió eso. Pensé que podíamos aunar criterios, y trabajar en conjunto por la provincia y mi pueblo, que tanto lo necesitaban, pero no lo logré".

Ante la próxima culminación de la suspensión dictada por el Concejo Deliberante, Hernández vaticinó que "dos o tres días antes de que esté asumiendo de nuevo en el cargto, seguramente me van a estar notificando por una declaración indagatoria".

"Estoy a la espera que de que la Justicia haga algo, creo que es la última carta que le toca jugar a este accionar político, que me pueda 'pintar los dedos' como ya lo hizo", disparó.

Y agregó: "quiero dejarle en claro a la gente de Catamarca que yo soy una víctima más. No he cometido ningún delito, lo único que hice fue trabajar por mi pueblo como corresponde. Creo que se ven grandes adelantos en San José, que los pude plasmar en obras (...)". En este marco, aseguró que la acusación de malversación de regalías es "un invento".

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