Hernández se apoya en la dupla para volver a ser

Hernández se apoya en la dupla para volver a ser
Faltan cinco días para el Premundial y la Selección deberá ir por un pasaje a Turquía 2010.
La Copa Tuto Marchand sembró dudas importantes con respecto al funcionamiento de la Selección que desde el 26 buscará ganarse un lugar en el Mundial de Turquía. Por eso, después de las derrotas del arranque ante Brasil y, la más preocupante, frente a Canadá, Sergio Hernández preparó un entrenamiento que si bien no tuvo una mayor exigencia física, sirvió para profundizar conceptos que ayuden a mejorar la ofensiva, el punto más flojo del equipo desde que pisó San Juan.

En una mañana de calor húmedo con una sensación térmica que rozó los 37 grados, el plantel nacional casi en pleno llegó al impactante coliseo José Miguel Agrelot. Con Clarín como único testigo, el técnico reunió a los 13 jugadores en el centro del parqué y allí les habló durante 18 minutos. Después los separó en dos grupos. El se quedó en uno de los canastos con su quinteto base: Prigioni, Quinteros, Kammerichs, Scola y Román González. Cerca del final, y cuando ya los rostros serios le dieron espacio a las primeras sonrisas, Hernández dijo: "Ahora lo que estoy buscando es ajustar todo esto con ustedes para después, cuando pasen estos partidos, poder transmitirlo al resto del equipo".

Cuando empezó el entrenamiento sólo se escuchaba la voz de Oveja. La mayoría de sus indicaciones fueron para Pablo Prigioni, quien no jugó anoche porque no lo quisieron arriesgar en un amistoso. Después, el base también tomó la palabra y Scola aportó lo suyo. En el triángulo Hernández-Prigioni-Scola se concentra la clave del equipo. Si de acá al miércoles, cuando salga a jugar contra Venezuela por los porotos, esa pata funciona como se espera, buena parte del trabajo estará cumplido. El base y el capitán se conocen de memoria por sus años de éxitos en Tau y son de los pocos que estuvieron en todas las grandes citas del ciclo Hernández.

Scola le marcó una jugada a González y la coronó con un "como dijo Pablo". Y cuando comenzó el repaso de los sistemas, Prigioni llevó la voz cantante. "Pulgar abajo", propuso y el quinteto completó el movimiento. Lo mismo cuando marcó "4" y "5". Después dijo: "Ahora vamos a hacer cuerno". Dudó y preguntó: "¿Cómo era cuerno?" Y ahí estuvo Scola para refrescar la memoria.

En los días que faltan para el Premundial, Argentina deberá reencontrar la confianza que mostró en los primeros amistosos y perdió cuando llegó a esta isla. A partir de hoy será importante cada minuto de entrenamiento que tenga el equipo. El tiempo se agota y la hora de la verdad se acerca rápidamente. Pero no sería aconsejable entrar en pánico.

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