"Mi hermano no quería que fuera diputada"

"Mi hermano no quería que fuera diputada"
Flamante diputada nacional afirma que Freddy le pidió "esperar" para postularse a la Cámara baja. No le hizo caso y aceptó una propuesta de Ricardo Alfonsín para llegar al cuerpo.
María Luisa Storani acaba de recibir las llaves del despacho donde trabajará los próximos cuatro años. Con la experiencia de varias décadas de militancia en el radicalismo, la segunda hija del clan Storani y hermana mayor de Freddy llegó al Congreso Nacional por primera vez. Su oficina está prácticamente vacía: ni siquiera las computadoras han sido configuradas para empezar a trabajar. Pero Storani desborda de emoción y pasa revista a los proyectos para la agenda 2010 como una militante apasionada más del radicalismo.

La diputada fue convocada a integrar la lista por Ricardo Alfonsín y decidió dar el paso a pesar de los reparos de su hermano menor, que, en su momento, le pidió esperar. "Él me dijo que esperara. Dudó un poco, porque yo estaba aceptando una propuesta por fuera de nuestro grupo, y la verdad es que estoy contenta de haberlo hecho con Alfonsín". Fue concejal en San Fernando ocho años, donde impulsó fuertemente el Centro de la Mujer, "que nació de modo estrictamente político para impulsar la ley de cupos", y actualmente trabaja contra la violencia doméstica por "la propia necesidad de las mujeres de la zona".

—¿Cómo vivió la jura?

—Con mucha alegría, fue muy emocionante. Resultó fuerte que la presidencia estuviera a cargo de Graciela Camaño, que Pinky se ocupara de la jura, y vi a Patricia Bullrich negociando con los bloques por las comisiones. Pude observar cómo funcionaban las mujeres en la Cámara, algo que me dejó maravillada.

—¿Va a presentar un proyecto de licencia por paternidad?

—Sí, vamos a trabajar en ese tema. También en el problema del acoso sexual a nivel de las empresas privadas, porque lo que está regulado actualmente es para el ámbito estatal. También le exigiremos al Gobierno que se aplique la ley 26.061, sancionada en 2005, que ordena la figura del defensor de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

—¿Hay posibilidad de debatir la despenalización del aborto el año que viene?

—(Suspira). ¡Eso es lo que yo más quiero! Es un tema del que ya les vengo hablando bastante a mis compañeros del bloque. Este año ya llevan muertas 3.000 mujeres en abortos mal hechos. No es una pavada ni un capricho "feminista". Es una responsabilidad del Estado afrontar este problema porque las personas con buena situación económica no mueren y los que lo sufren son las más pobres y las más jóvenes. Sí o sí hay que legislar esto y dejar de lado la hipocresía de decir una cosa y hacer la otra.

—¿Cuál será la estrategia?

—Existe un proyecto que surgió de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto que perdió estado parlamentario en mayo de 2009. Es un proyecto que fue consensuado por miles y miles de personas en todo el país. Para tratarlo buscaremos el compromiso de los demás bloques, del oficialismo y de la oposición. Y también buscaremos consenso para aprobar el matrimonio gay.

—¿Cristina vetaría una ley que legalice el aborto?

—Yo creo que, si tiene presiones, la vetará. En el kirchnerismo por un lado te dicen sí y por otro lado... hacen un doble juego. Es lamentable: con Cristina tuve cierta ilusión en los temas de género, y la verdad es que fue una desilusión. Pero se podría llamar a un plebiscito para impedirlo. Mucha gente no lo dice, pero sabemos que casi el 80 por ciento está a favor de legalizar la interrupción del embarazo.

—¿Se van a revisar leyes del kirchnerismo?

—La ley de medios, que es algo que Silvana Giúdici pidió modificar en algunos de sus artículos y va a insistir con eso. De todos modos yo soy muy escéptica: en general, modificar una ley es muy difícil. Te tenés que matar cuando la ley está en debate porque después cambiar artículos puntuales puede tomar años y el tema quizás ya salió de la agenda.

Comentá la nota