Heller no salvó la ropa y en el PJ ya se desató la pelea por la conducción

Anoche culpaban por la derrota al ex ministro Daniel Filmus y a Alberto Fernández.
Un fuerte cachetazo que dejó, nuevamente, al peronismo de la Capital en Pampa y la vía, y sin brújula. Con 11,8 % de los votos, Carlos Heller no pudo ni siquiera salvar la ropa. La cifra es mucho más pobre que la que su padrino, Daniel Filmus, logró sacar en las últimas elecciones de 2007: en esa ocasión se alzó con el 24 %.

Ahora el botín será la conducción del Partido Justicialista de la Ciudad. Hace años que el presidente del Justicialismo es Alberto Fernández, que en estas elecciones decidió dar un paso al costado en desacuerdo con la elección de Heller como candidato. Lo mismo hizo el grupo de sindicalistas con el líder de los porteros, Víctor Santamaría, a la cabeza, acusado por el espacio de Filmus/Heller de haber boicoteado a la lista kirchnerista porteña.

Inclusive, desde adentro del justicialismo adelantan que la batalla por el Partido también tendrá a jugadores del PRO como los legisladores macristas Cristian Ritondo y Diego Santilli.

A pesar de mostrarse simpático y dispuesto a hablar con todos los medios cuando votó, a eso de las 11 de la mañana en una escuela sobre la calle San Martín, Carlos Heller no asomó la cabeza en el bunker kirchnerista del hotel Intercontinental. Hasta entrada la madrugada, y al igual que su mentor, Daniel Filmus, no quiso bajar al segundo subsuelo del hotel donde los periodistas lo esperaban. Incluso, sus voceros, indicaron que la ausencia de Heller se debió a una orden expresa de Néstor Kirchner, candidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires. La estrategia, según los voceros, fue la de esperar hasta último momento para ver si el kirchnerismo remontaba la elección en territorio bonaerense y así no tener que asumir la durísima derrota porteña.

El gran perdedor, dentro de este contexto sigue siendo Filmus. El ex ministro apostó a que el PJ pudiera salir airoso en la elección porteña para luego posicionarse frente al macrismo en la lucha para la Jefatura de Gobierno en 2011. Evidentemente, la gente de Víctor Santamaría nunca compartió la decisión de colocar a un candidato al frente de la lista que no viniera del peronismo -Heller es extrapartidario y resalta su ideología comunista-.

"Filmus va a ser un actor más en el armado del justicialismo en la Capital pero no será el eje, como hubiera sucedido en el caso de que el PJ superara el 18 % de los votos. Ahora varios dirigentes peronistas vendrán a pedir una interna para dirimir una nueva conducción. "Y allí, también querrán meter la cola los peronistas disidentes que hoy están acompañando el gobierno de Macri", decía uno de los pocos seguidores de Heller que se animó a dar la cara en un bunker donde abundaba la desolación.

Si bien Alberto Fernández figura como presidente, el PJ porteño es manejado por una Comisión de Acción Política. Ese lugar de decisiones, a su vez, lo domina la gente del Suterh, sindicato de los encargados de edificio que comanda Santamaría.

El conflicto crece con la ruptura, el año pasado, entre Fernández y Santamaría. Además, los dos, decidieron no apoyar la candidatura de Heller, que está entrando como diputado. "En ese marco, el peronismo queda en una situación de acefalía total. Sin diálogo entre los dirigentes con cargo dentro del partido y con un futuro oscuro en la Capital", comentaban ayer los kirchneristas porteños en el Intercontinental.

Si bien se sabía que la Capital era el bastión más difícil, cerca de Filmus apostaban a lograr una cantidad de votos que les permitiera armar un frente más progresista y amplio con vistas al 2011. Pero ante estos magros resultados, en el propio espacio de Alberto Fernández destacaban que Filmus es el único padre de la derrota.

Entre los que apoyaban a Heller están los sindicalistas judiciales y taxistas, con Piumato y Omar Viviana. Ellos podrían dejar de sostener el paraguas de Filmus y apoyar una conducción colegiada con los otros sindicalistas de la UPCN (estatales) y Suterh.

En resumen, el objetivo de los que hoy manejan el Partido Justicialista es barajar y dar de nuevo con el objetivo de fortalecer un espacio que impida que el macrismo pase a dominar el peronismo porteño. Hay que ver si el diálogo entre los que perdieron la elección de ayer y los que no apoyaron a Heller llega a buen puerto. "En definitiva, luchar por el PJ en Capital, es una pelea de la nada por la nada misma", asumen internamente.

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