Héctor Gutiérrez y un año que comenzó con buenas perspectivas y termina con preocupaciones por la crisis

A fines de 2007 el país y la ciudad eran un escenario ideal y próspero, con expectativas muy favorables. Pero en marzo de 2008 la situación sufrió un giro impensado y desde entonces cambiaron las reglas del juego. El intendente analizó este período y habló de lo que viene.
DE LA REDACCION. El miércoles se cumplirá el primer año del actual período del Gobierno municipal, tercero consecutivo del intendente Héctor Gutiérrez, y es momento de repasos y balances, puntualmente porque 2008 no quedará en los anales del país ni de Pergamino como un simple año más, sino que se tratará de un mojón insoslayable en la historia, por los escenarios cambiantes que la sociedad tuvo que atravesar, cuyas consecuencias se padecen y aún no se puede prever su límite.

A solas con LA OPINION, Gutiérrez habló de lo que fue este año para la administración comunal, el contexto nacional que comenzó a complicarse con el conflicto del campo y que terminó de empañarse con la crisis internacional, y también se refirió a lo que se espera para 2009.

- Culmina el primer año de su tercera gestión consecutiva al frente del Municipio, un año que comenzó de una manera y que, promediando el mismo, cambió sustancialmente a partir del extenso conflicto del Gobierno con el campo. ¿Cuál es su balance?

- El año se abrió con muchas expectativas, no sólo nuestras desde lo local sino también en el nuevo Gobierno nacional, con una idea de mayor institucionalidad, de fortalecimiento y recomposición de algunas relaciones exteriores que se habían deteriorado en la gestión de Néstor Kirchner. Para Pergamino era un año que prometía una importante inversión en obras públicas. La idea era volver al 8 ó 9 por ciento del Presupuesto, lo que significaba algo así como 6 millones de pesos, lo que finalmente no pudimos concretar.

Si bien las finanzas municipales no se vieron afectadas por la crisis del agro que comenzó en el mes de marzo, la situación repercutió en la economía y en el humor de la gente.

- ¿Realmente no se vieron afectadas las finanzas municipales?

- Por la crisis del campo no, pero tanto en el Presupuesto municipal como en el bolsillo de la gente lo que erosionó los números fue la inflación. Nosotros medimos de septiembre de 2007 al mismo mes de 2008 y vimos que los insumos municipales crecieron en su costo en un 35 por ciento. De hecho el gas-oil subió un 25 por ciento y algunos medicamentos treparon en un 80 por ciento. De modo que esa situación limitó las posibilidades de desarrollar la obra pública que habíamos prometido, pudiendo sostener solamente lo que para nosotros era impostergable que era la obra pública social, como las redes cloacales. De hecho estamos terminando 120 cuadras y las perspectivas es que para que dentro de poco más de dos años tengamos todo el casco urbano de la ciudad conectado con agua y cloacas, lo cual es muy importante porque no hay muchos municipios en el país que puedan exhibirse en una prestación de servicio de esta naturaleza. También las localidades de campaña están en la planificación.

La inflación hizo también que el acuerdo salarial que teníamos con los gremios y que comprendía todo el año, al moverse el salario mínimo, vital y móvil por parte del Consejo del Salario a nivel nacional, se planteara un nuevo pedido y nosotros lo aceptamos porque sin dudas que había existido un deterioro en los sueldos municipales que ya de por sí eran magros. Por eso también hubo que destinar fondos suplementarios a estas gratificaciones no remunerativas con las que hemos compensado parcialmente hasta que tengamos el nuevo presupuesto.

- ¿Qué rescata de positivo en este año?

- El saldo del año es deudor en materia de obra pública, aunque no fue un año perdido ni mucho menos, porque se concretaron algunos proyectos de larga data, como el plan de defensa contra las inundaciones, tras un trabajo de nueve años y que su concreción excede largamente esta gestión, sino que deberá ser desarrollada por las sucesivas administraciones. También la autopista es un dato de la realidad, pues había una corriente escéptica muy grande que decía que no se iba a hacer pero la obra hoy está en ejecución. También se está repavimentando la ruta a Bigand, que es una obra del Gobierno nacional pero que nos involucra, es decir que muchos trabajos están en marcha a pesar de las dificultades del año 2008.

- Es de imaginar que tras un año tan complicado debe estar satisfecho en algún punto por los golpes de timón que tuvo que dar y que arrojaron resultados satisfactorios...

- Es el primer año de una tercera gestión y según un relevamiento, tenemos un 54 por ciento de imagen positiva, es decir que tras nueve años hay desgastes y deterioro de las relaciones, pero a pesar de ello el Gobierno municipal está bien considerado, hay credibilidad de la gente ya que percibimos que cuando hablamos la población nos cree y este es el aval más importante que tenemos.

Hubiéramos querido hacer varios viaductos o varias sedes universitarias como en ejercicios anteriores; no lo pudimos concretar pero en tanto el Concejo Deliberante nos habilite el presupuesto estaremos en condiciones de avanzar en el plan de obras previsto.

- Cuando se embarcó en la campaña para su segunda reelección, el contexto a futuro era muy favorable. De haber sabido que iba a suceder todo lo que pasó a partir de marzo en el país ¿se hubiera postulado igual?

- Sí, porque a uno la adversidad es lo que lo hace más porfiado. Siempre digo que es más fácil gobernar en la adversidad que en épocas normales. En los peores momentos de la crisis anterior (2001) gané mucho en la consideración de la gente parándome ante Norte (el supermercado de la zona del Cruce de Caminos), y estoy convencido de que si aquella vez no hubiéramos tomado esa actitud es probable que Pergamino hubiera sufrido la suerte que tuvieron muchas otras ciudades que fueron saqueadas. O sea que la adversidad a uno lo templa y lo lleva hacia adelante.

- El proyecto de presupuesto está en el Concejo, ¿cuál es su mensaje para los ediles que lo están analizando?

- El presupuesto debe ser aprobado porque hace al funcionamiento del Municipio, ya que sin esa herramienta no puede funcionar. Tenemos previsto un aumento de tasas que a nuestro juicio está por debajo del nivel de inflación, ya que estimamos que el defasaje ha sido del 35 por ciento y nosotros incrementamos las tasas en un 30, pero nuestros números de todas maneras llegan a cubrir las necesidades.

Tenemos un rosario de obras públicas, entre ellos las sociales, por ejemplo vamos a construir el CAP del barrio 12 de Octubre y a refaccionar y ampliar el del barrio 25 de Mayo, pero a su vez vamos a hacer 120 cuadras más de cloacas, comenzaremos la iluminación de la ruta Nº 32 en un sector semi industrial con mucho potencial al cual le tenemos que dar mayor seguridad; vamos a concretar un puente para unir los barrios José Hernández y Kennedy. También estamos pensando en modernizar e iluminar los accesos a Pergamino, tanto por la ruta nº 32 por Juan Manuel de Rosas, como por la ruta nº 8 y Juan B. Justo.

Tenemos que hacer varias repavimentaciones, entre ellas Marcelino Ugarte y podría enumerar muchas otras obras que tenemos previstas, entre ellas 100 cuadras de pavimento nuevo.

Estas y otras razones son por las cuales aspiramos a que un sector de la oposición, el más racional y que tiene mayor representatividad y que conoce los reales problemas de la gente, nos ayude a tener el presupuesto aprobado antes que termine este año. Sabemos que hay un sector de la oposición que no lo va a hacer porque representan a la máquina de impedir y ninguna de las obras les interesa, sino que su propósito es obstaculizar la gestión.

- ¿Cómo encaja en el esquema de obras la descentralización de Obras Sanitarias?

- La expansión que han tenido las redes cloacales hace que tengamos que realizar inversiones suplementarias porque la planta de tratamiento estaba prevista para 60.000 habitantes y hoy la vamos a conectar a casi 100.000, de modo que hay que hacer un plan estratégico de inversiones futuras, a 5 a 10 años y hay que garantizarle a Obras Sanitarias cierta autonomía financiera que permita que el Tesoro Municipal no le eche mano a sus recursos cada vez que tiene que subsanar alguna situación.

También tenemos que terminar de resolver los problemas de agua y cloacas en las localidades rurales y en esto debo reconocer que con el Spar estamos trabajando muy bien.

- ¿Cómo piensa que tomará la gente el aumento de las tasas?

- En el caso de la industria y el comercio se trata de alícuotas, es decir que si baja su facturación disminuye el monto del tributo. Acabamos de analizar el mes de noviembre y se advierte una pequeña caída en la Tasa de Seguridad e Higiene, pero no es nada que todavía nos preocupe, aunque estamos siguiéndola de cerca. De todos modos tenemos claro que va a haber una desaceleración del crecimiento económico.

En el tema de los aumentos de tasas creo que la gente tiene credibilidad, y cuando decimos que tales dineros van destinados a tales ítems, así se hace. Por ejemplo, la ciudad no se barría en anteriores gestiones y hoy se barre en un 98 por ciento, para lo cual tenemos contratadas 50 personas del sistema cooperativo que barren la ciudad permanentemente, y es un servicio deficitario, porque no recaudamos lo que pagamos para barrer la ciudad, pero la gente sabe que o todos los días en las áreas más pobladas o tres veces por semana en otros puntos, los barrenderos pasan.

- La inseguridad es uno de los problemas que más preocupan a la población, ¿continuará con la política implementada desde el Municipio para colaborar?

- Este año vamos a destinar casi un millón de pesos para seguridad. Acabamos de autorizar una partida de unos 200 mil pesos para incorporar más cámaras, y estamos colocando antenas para lograr buena recepción de las imágenes. Las cámaras son una herramienta muy valiosa, porque no sé si los ladrones saben que están esos elementos colocados, pero lo cierto que el delito ha descendido notablemente en los sectores donde están colocadas las cámaras. La intención ahora es reforzar con estos aparatos otros lugares, como Barrancas del Paraná y Juan B. Justo y pensamos completar con los accesos a la ciudad.

Para que la gente lo entienda, esto no es sólo la compra de una cámara que puede costar 3 ó 4 mil pesos, sino que atrás de ello hay todo un servicio técnico que las mantiene y una dotación de personal que debe ser rotado cada cuatro horas, porque nadie puede mantener la atención durante tanto tiempo sobre las pantallas. Es decir que el sistema de cámaras tiene un costo que va mucho más allá de la aparatología.

Es probable que incorporemos más móviles a la Patrulla Urbana (uno seguro), sostendremos el Sistema de Alerta 108, que a nadie se le podría ocurrir que dejara de funcionar y seguiremos colaborando con la Policía, porque la condición de los actuales patrulleros es límite y esperamos el envío de al menos ocho nuevas unidades.

Los intendentes no somos ni los jefes de Policía ni jueces. El Gobierno de la Provincia, como Poder Ejecutivo, y los poderes Legislativo y Judicial son los responsables de la seguridad, nosotros somos la ventanilla de queja para los vecinos cada vez que sufren un delito.

- ¿Cómo es la relación del intendente con las fracciones de la oposición?

- La relación se da en el ámbito del Concejo Deliberante. Personalmente mantengo algunos diálogos informales con dirigentes, pero los concejos en las ciudades y las legislaturas en la provincia y la Nación son los espacios del diálogo entre el oficialismo y la oposición, salvo que existan situaciones graves y que ameriten una convocatoria a las fuerzas políticas. En lo demás tengo buena relación y buen trato, pero no diálogo cotidiano.

Curioso y con explicación: hubo crecimiento del empleo, pero también de la desocupación

El intendente adelantó algunos datos preliminares de la Encuesta de Hogares y Empleo, que son curiosos. Porque en los primeros seis meses del período octubre 2007 a octubre 2008, es decir de octubre a marzo, cuando surgió el conflicto del campo, se crearon en Pergamino alrededor de 2.000 nuevos puestos de trabajo, que en general son de menos de 35 horas semanales, es decir que no son de horario completo. Pero pese a ello, aparece un incremento de desocupación del 1,5 por ciento, es decir que de 6,5 se pasó al 8 por ciento en el índice de desocupados, que no obstante sigue siendo más baja que las medias provincial y nacional.

En consecuencia, la pregunta es por qué aparece esa contradicción entre más puestos de trabajo y el aumento del desempleo, y la respuesta de la encuesta (todavía provisoria), según Héctor Gutiérrez “es que ha habido más gente que salió a buscar trabajo y si bien aún no lo podemos confirmar, suponemos que la inflación ha deteriorado el salario del jefe de hogar, del ingreso principal de la casa, y hay un segundo miembro de la familia que ha salido a buscar trabajo”.

“En síntesis –remarcó el jefe comunal- como la inflación ha golpeado en los ingresos de los asalariados, pese a la generación de nuevos puestos, al mismo tiempo aumentó el índice de desempleo porque hay más gente que demanda trabajo”.

- ¿Qué hacen prever los tiempos que se avecinan?

- Hacen prever que se va a profundizar este dato, y nosotros estamos preparándonos para que se incremente, cuanto menos en un par de puntos más, el desempleo en Pergamino; estaríamos hablando de 1.000 nuevos desocupados, lo cual es muy serio y nos tiene bastante preocupados.

No nos olvidemos, además, que venimos con un crecimiento sostenido durante seis años, y muchas personas que estuvieron desocupadas anteriormente, en este tiempo alcanzaron un trabajo estable, con aportes jubilatorios y obra social, que le alcanza para un determinado nivel de vida, y que de golpe se encuentren despedidos, es dramático. Va a ser muy difícil de resolver, porque los seguros de desempleo son de 400 pesos.

- ¿Qué puede hacer el Municipio ante esta situación?

- Desde la Secretaría de la Producción estamos haciendo reuniones con empresarios y vamos a establecer contactos con los sindicatos para analizar la situación. Trataremos de mantener el diálogo abierto para que no se produzcan despidos innecesarios. Después trataremos de asistir alimentariamente a aquellas familias que caigan en la desocupación. Por lo demás, no manejamos el Tesoro Nacional, no podemos dar seguro de desempleo ni nada por el estilo.

- ¿Cómo evalúa las medidas adoptadas por el Gobierno nacional para paliar esta crisis?

- Los anuncios de la presidenta son buenos, uno no los puede rechazar. Pero creo que hay un esfuerzo del Gobierno en advertir, aunque tardíamente, que una crisis de esta naturaleza va a impactar. Digo que lo hizo de manera tardía porque hasta hace un mes y medio para la presidenta parecía que Argentina estaba fuera del mundo. Si bien esto no es la crisis de 2001, desde luego que hay un deterioro de las relaciones comerciales en el mundo y esto nos va a afectar. Hay países que van a tener decrecimiento y entre ellos están socios nuestros, como Brasil.

En tal sentido, todo lo que haga el Gobierno para pasar este momento, es bueno. La reducción del 5 por ciento a las retenciones no es suficiente pero es bueno; este plan para alentar el consumo es positivo, aunque habrá que ver de dónde saldrán los recursos; mantener el nivel de actividad de las automotrices también es bueno, pero aparece muy improvisado porque no se sabe cómo va a ser el sistema y es por ello que las fábricas de autos están preocupadas ya que atribuyen una retracción en las ventas porque la gente que iba a comprar ahora, postergó la decisión a la espera de los créditos blandos.

Es decir que el Gobierno se acaba de desayunar con que la crisis existe, pero también está haciendo lo posible para minimizar el impacto en la sociedad.

- En su óptica, ¿el mayor componente de la crisis en Argentina es el conflicto con el campo o la explosión de la burbuja financiera internacional?

- Esto es lo grave, porque la crisis con el agro significó el comienzo de un proceso de deterioro de los niveles de crecimiento que habíamos tenido en los últimos seis años, a lo cual se le adiciona la crisis mundial. Es decir que un gran porcentaje de la crisis que nos afecta y tanto nos preocupa, es autóctona.

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