HECHOS DE VIOLENCIA EN EL HOSPITAL Los profesionales de la salud revelan que hay un “descalabro”

Naufragio: dicen los trabajadores del hospital que se vive en permanente situación de tensión y violencia. En los últimos tiempos se repiten los hechos de inseguridad, pero las autoridades no toman ninguna medida. “Esto va derivando hacia un naufragio”, alertó Roberto De Martini. “Es una escalada de violencia ante la que nadie se hace cargo. Y va a llegar un momento en que ocurra algo grave”, advirtió.
La Asociación de Profesionales del hospital “Dr. Lucio Molas” y el Sindicato de Trabajadores de Salud Pública denunciaron ayer la existencia de un verdadero “descalabro” en el sistema de salud provincial, advirtieron que en el principal hospital de la provincia “ya no se puede seguir trabajando así”, acordaron la realización de aplaudidas para hacerse escuchar y advirtieron puntualmente por los episodios de violencia e inseguridad, que se han vuelto normales en el Molas.

La situación adquirió gravedad ante varios episodios en que trabajadores del Molas fueron golpeados y en el caso de una enfermera hasta se habría llegado a un abuso. Además del repudio a esos hechos, la Asociación de Profesionales instó a las autoridades de Salud Pública “para que se implementen de modo urgente las medidas de seguridad necesarias en el nosocomio”.

Además de elaborar un documento conjunto (ver aparte), la Asociación y el SITRASAP decidieron la realización de aplaudidas para llamar la atención de las autoridades, que -dicen- tienen frente al problema una absoluta indiferencia.

Servicio “pésimo”

Roberto De Martini fue ayer uno de los voceros del conflicto. En diálogo con el programa radial “Plan B”, aclaró que “nuestra idea es respaldar esto (el hospital). Es nuestra área de trabajo y vemos que se va menoscabando y se va resintiendo la salud que se brinda, los servicios que se otorgan bajo estas pautas son cada vez peores. Es pésimo. Y ni hablemos del mantenimiento hospitalario, ni mucho menos”.

“Yo creo que en algún sentido nos comprenden, pero esta situación se va desbordando cada vez más y se origina otro problema, que es el de la seguridad. La inseguridad que sufre el sector de trabajadores de Salud en distintas áreas repercute mucho, sobre todo en las guardias y con el sexo femenino”, apuntó.

Precisó, en ese sentido, que “el hospital está abierto 24 horas por todos lados. En ningún hospital del mundo sucede esto. Después de determinada hora, que se marca con un horario de visitas, no se puede andar más, salvo los acompañantes. Esto es una romería, es más parecido a un club que a un hospital y eso conspira contra la limpieza, el ordenamiento administrativo, además de robos y agresiones físicas que han sufrido médicos y enfermeros”.

Añadió que “esto no sólo es acá. Es una escalada de violencia ante la que nadie se hace cargo. Y va a llegar un momento en que lo que ocurra va a ser más grave de lo que ha pasado, hubo algunas piñas, tirones de pelos, amenazas con un destornillador... Un ladrón se metió en las habitaciones... Todo esto no es responsabilidad de los trabajadores de Salud. Esto hay que solucionarlo, y no brindando el número de un celular para que llamen cuando le están pegando a alguna médica. No es así. Tiene que haber un servicio de guardia permanente, acordar cosas entre los ministerios, utilizar mejor los recursos. No se puede seguir trabajando en estas condiciones”.

De Martini reiteró que más allá de los daños o robos en vehículos, “lo más grave del problema grave es de puertas para adentro, la inseguridad es cosa de todos los días y nadie se hace cargo. Es un ordenamiento mínimo, cosas elementales que al lugar que vayas existe. En otros lugares hasta hay que dejar el documento en una caseta de vigilancia, por ejemplo. En los centros de salud periféricos tampoco se toman en cuenta estas cosas, y ha habido agresiones en centros sanitarios y postas. No podemos tomar esto como un hecho natural porque no forma parte de nuestro trabajo. Nosotros trabajamos por la salud del paciente”.

“No creemos agotadas las instancias de diálogo y negociación -dijo- pero hay un desinterés muy grande, muy marcado. No sé si las autoridades no evalúan correctamente la situación, si hay demasiada distancia entre autoridades y trabajadores y vamos a tomar medidas de fuerza y, además, estar en permanente alerta y movilización. Esto necesita modificarse. Porque esto va derivando hacia un naufragio”.

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