¿LOS HECHOS DEL TdC PUEDEN QUEDAR IMPUNES?

Jury: aun tiene pendiente los alcances de su función
Tribunal: si el jury tiene carácter de tribunal penal, como sostiene la mayoría de sus integrantes, una vez que se decida, en caso de corresponder, la remoción de los funcionarios, estos no podrían ser juzgados dos veces.

Los integrantes del jury al presidente del Tribunal de Cuentas Natalio Perés y al vocal Rubén Rivero, cuando se acerca la etapa del juicio oral y público, aun tienen pendiente la definición del debate sobre los alcances de su jurisdicción, que se insinuó en la acusación contra los funcionarios y que ahora se reactualizó con la acusación del fiscal Mario Bongianino. El tema no es menor: según el criterio que adopten los integrantes del jury, los hechos supuestamente cometidos por Perés y Rivero podrían quedar impunes.

El jury contra Natalio Perés, Rubén Rivero y Francisco García se conformó el año pasado. Marcha en forma muy lenta . El pedido de la jueza Florencia Maza se produjo en el mes de junio. Recién el 31 de julio se sorteó a los dos integrantes del jury para la matrícula.

El juicio político fue avanzando. Una de las decisiones del organismo fue dejar fuera de la acusación al vocal Francisco García porque no pertenecía a la sala que debía controlar las cuentas del IPAV. Pero en las diferentes etapas que el jury debía resolver avanzar o desestimar la denuncia, el jury fue avanzando. Hasta votar el proceso público de Perés y Rivero, una especie de procesamiento de los funcionarios. Ahora deben someterse al juicio oral y público.

Cuando llegó la instancia del voto para resolver si Perés y Rivero iban a juicio, el diputado provincial Martín Berhongaray reiteró algunos argumentos de otras instancias (en las cuales el jury debía decidir el avance del proceso) que apuntaban a poner el foco en el alcance del jury.

Berhongaray sostuvo que “el procedimiento ante el Tribunal de Enjuiciamiento difiere en su finalidad, estructura y funcionamiento de los procesos ordinarios civiles y penales. El jury carece por tanto de atribución para dictar sentencias con contenido penal”. Los otros integrantes del jury, Víctor Menéndez, la diputada Patricia Lavín, el abogado Héctor de la Iglesia (fallecido posteriormente) y la abogada Mariana Vanini no se definieron sobre el punto, pero en la primera parte (de la admisibilidad) votaron en forma conjunto y rechazaron la postura de Berhongaray.

Pero a medida que avanza el jury estas afirmaciones del legislador del FrePam tienen más fuerza. “El jurado de enjuiciamiento tiene una naturaleza no penal. El juicio de remoción difiere en su finalidad, estructura y funcionamiento de los procesos ordinarios”, dijo.

Además mencionó otras diferencias: “otra nota que lo diferencia del juicio penal es que no se exige la tipificación de las acciones u omisiones reprochables, puesto que las hipótesis posibles son múltiples y deben examinarse en contexto a fin de medir los afectos de aquellas, en la función y en el interés estatal ofendido”.

Berhongaray señaló que el artículo 104 de la Constitución Provincial “no confiere a los miembros del Tribunal de Cuentas inmunidades o fueros que impidan que sean requeridos judicialmente como cualquier ciudadano. Sólo les otorga inmovilidad en sus funciones”.

Esta postura de Berhonagray se reactualizó con la acusación del Procurador Fiscal Mario Bongianino. ¿Por qué? Porque el fiscal no realizó una acusación por un delito alguno (es decir una figura penal específica) contra Natalio Perés y Rubén Rivero: es decir que si no hay acusación precisa, no puede haber condena. La jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia es concluyente.

Bongianino acusó a Perés y Rivero por “negligencia en el desempeño del cargo”. Esto no es una figura penal sino exclusivamente una falta culposa (es decir que no hubo dolo). De alguna manera, el fiscal Bongianino delimitó el alcance del jury.

Por lo tanto, si el Jurado de Enjuiciamiento solo puede resolver la destitución de los funcionarios, cuál es el obstáculo para que la justicia ordinaria criminal se aboque a investigar a Perés y Rivero.

Si el jury no encarrila su actuación con el criterio marcado por el fiscal Mario Bongianino (es decir reivindicar el carácter político y apuntar a la remoción de los funcionarios si son hallados culpables), podría quedar abierto el camino para que Perés y Rivero puedan eludir a la justicia invocando el criterio de “cosa juzgada”. Es decir si el jury (como sostiene el criterio del voto mayoritario hasta ahora) tiene carácter de tribunal penal, una vez que se decida la remoción de los funcionarios, estos no podrían ser juzgados dos veces. Y no habría condena de los hechos involucrados, aun cuando se los considere culpable.

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