LOS HECHOS DEL AÑO - La fábrica que siempre rinde

Los argentinos volvieron a brillar en las grandes ligas europeas. Tevez fue campeón de todo lo que jugó y Messi se quedó con el Balón de Plata.
Aunque no es una novedad, se trata de un fenómeno que año tras año crece. Pueden cambiar los rostros y los pies, pero el desenlace parece calcado: futbolistas argentinos que se destacan en las grandes ligas del fútbol mundial. Y en este sentido, claro, 2008 no fue una excepción.

La última escena del año, con un Carlos Tevez sonriente, feliz, a los gritos, con la camiseta de Manchester United y con el trofeo correspondiente al Mundial de clubes sobre su cabeza, fue el último impacto de un 2008 lleno de impactos. Aquel pibe criado entre las rudezas de Fuerte Apache ganó todo lo relevante que se puede ganar en una temporada exitosa: con el equipo de Alex Ferguson festejó en la Liga Premier y en la Liga de Campeones. Y su aporte fue valioso: resultó el tercer goleador del equipo detrás de Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney.

También en Inglaterra, Javier Mascherano se consolidó como uno de los mejores mediocampistas del mundo. Adorado por su entrenador Rafa Benítez, en la vigente temporada irá por el título en la Premier con su equipo después de casi una década (Liverpool no gana la Liga desde la campaña 1989/90).

Más allá de no obtener ningún título en estos 12 meses, Lionel Messi tuvo un gran protagonismo. El segundo semestre fue brillante y fue quien más cerca estuvo de arrebatarle a Cristiano Ronaldo el tradicional Balón de Oro al mejor futbolista del mundo que entrega anualmente desde 1956 la revista francesa France Football. Sólo un argentino consiguió este lauro: el inmenso Alfredo di Stéfano en 1957. Messi, sin embargo, se quedó con un consuelo grande: fue el Balón de Plata.

En España no sólo se destacó el crack formado en Newell's. Real Madrid se consagró bicampeón de la Liga con Fernando Gago y Gabriel Heinze asentados como titulares y con los goles decisivos de Federico Higuaín, quien en el segundo semestre se metió en el podio de los máximos anotadores. No sólo ellos: Sergio Agüero resulta imprescindible y Maximiliano Rodríguez es capitán y líder en Atlético de Madrid.

La Liga de Italia es un territorio de hegemonía argentina. Inter, el equipo con más presencia celeste y blanca de la temporada 2007/08, obtuvo el tricampeonato. El capitán Javier Zanetti y Esteban Cambiasso fueron los dos futbolistas con más minutos en cancha. Y Nicolás Burdisso, Walter Samuel, Julio Cruz y Hernán Crespo brindaron su aporte alternando incluso en el tramo decisivo. Ahora, ya con el portugués José Mourinho como entrenador, el escenario se repite: los mismos intérpretes, los mismos resultados (Inter es cómodo líder de la Liga, va rumbo al tetracampeonato y ganó la Supercopa de Italia).

Italia también es territorio de goleadores argentinos: Diego Milito, en su regreso a Genoa, es el máximo anotador junto a Marco di Vaio y Alberto Gilardino, Mauro Zárate es el máximo anotador de Lazio y la potencia de Germán Denis más la picardía de Ezequiel Lavezzi le dan vida a un Nápoli casi tan protagonista como en los tiempos de Diego Maradona.

En Alemania, Martín Demichelis repitió un rito del último lustro: su solidez y su regularidad para una nueva consagración del más exitoso de los equipos de la Bundesliga: Bayern Munich.

En Portugal, Porto accedió al tricampeonato con Lisandro López como goleador y con Lucho González como ídolo (ya con un lugar garantizado en la historia del club). Mientras Mario Bolatti, Ernesto Farías y Mariano González resultaron eficaces protagonistas de reparto. Y este año se sumaron Nelson Benítez (ex Lanús) y Tomás Costa (ex Central).

Y con Zenit, en Rusia, Alejandro Domínguez --más allá de que es titular sólo ocasionalmente-- obtuvo la Copa UEFA y la Supercopa de Europa.

Es decir: hubo argentinos festejando en las tres competiciones internacionales del continente. No se trata de casos aislados. Es una saludable constante de cada año.

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