"Que haya un gobierno menos confrontativo, y buscador de consenso"

Luego de un largo silencio, el ex ministro de Economía dice que los Kirchner tienen que dejar de pelear y empezar a gobernar. Además, da su receta para salir de la crisis.
En enero de 2008 Néstor Kirchner y Roberto Lavagna se reunieron en Olivos para acordar cómo iba a ser la conducción del PJ. Pasó un año y medio y parece el pasado remoto. Roberto Lavagna cuenta que él había presentado un plan al ex presidente y que nunca se lo tuvo en cuenta. Durante la última campaña electoral, el ex ministro de Economía se llamó a silencio. Dijo que había que dejar hablar a los que estaban en carrera. Y si se le pregunta ahora si él está en carrera como candidato a presidente en el 2011, la respuesta es tajante:

"Uno de los principales riesgos pos elección es que, como hay cuatro o cinco ganadores locales, esos ganadores se lancen a una feroz disputa electoral, porque desde finales de 2005 el país ha vivido en proceso electoral, tanto por parte del Gobierno como de las oposiciones. Y no hay ningún país del mundo que soporte tantos años continuados influido por políticas electorales. En algún momento hay que gobernar. Y hoy hay que gobernar. Si pienso eso para los otros, también lo pienso para mí".

Lavagna está convencido de que si hubiese concretado el fondo anticíclico, destinando el excedente originado por los altos precios internacionales de los granos y petróleo, que anunció en octubre de 2005, la Argentina hubiese contado con instrumentos para afrontar la crisis. "Chile lo lanzó y hoy cuenta con 22.000 millones de dólares y capacidad de hacer política de estímulo a la economía y política social. Aquí, nada de eso".

¿Cómo se hace para salir de esta crisis?

Así como la gripe de hoy se incubó antes, en la economía pasamos del orden al desorden de 2006 y 2007. El año pasado y éste estamos pagando el costo de los desajustes y hemos entrado en esta situación de tipo recesivo. Hay que hacer algo en el plano institucional, en lo económico y en el plano de las relaciones internacionales.

¿A qué se refiere?

En lo institucional hay que lograr el re-equilibrio de poderes, corregir los superpoderes para el manejo del gasto y el Consejo de la Magistratura. Se debe refederalizar el país, porque se convirtió en un país unitario y tenemos pendiente discutir una nueva coparticipación federal. También hay que empezar con una reforma política, con lo más sencillo, la boleta única en el momento de votar. En lo institucional, se puede agregar la normalización del INDEC. En lo económico, se resume en que hay que tener un programa económico, No hay que pensar en medidas aisladas. En el plano de las relaciones internacionales hay que re aproximarse a nuestros socios estratégicos como Brasil, Uruguay, Chile y tomar distancia de los modelos caribeños que no son lo que los argentinos hemos elegido.

¿Qué piensa de los cambios que se mencionan en el Gabinete?

Cualquier cosmética menor no sirve de nada, hace falta un cambio en el estilo de gobierno para hacerlo menos confrontativo y buscador de consenso y un cambio en la sustancia. Me refiero a la política económica, social, la institucional e internacional. Si alguien en el gobierno cree que con cosmética menor va a resolver el problema, se equivoca. Y vamos a generar, entonces, condiciones más negativas que las que vivimos en este momento.

Cuando asuma en diciembre, la oposición va a plantear un cambio en el régimen de retenciones ¿Los va a apoyar?

En el sector agropecuario hay áreas que están profundamente afectadas como la carne, la leche y el trigo, que se encuentra en una situación crítica. En el caso del maíz, los costos de siembra subieron. El de la soja es diferente a estos precios internacionales y dado que bajaron muchos costos como el valor de los arrendamientos y el precio de agroquímicos, todo parece indicar que en soja hay cierta rentabilidad. Apoyaría una reducción en carne, leche, trigo y maíz. Y en soja, debería hacerse sintonía fina.

Aun antes del resultado electoral, muchos empresarios se distanciaron del Gobierno. ¿A qué lo atribuye?

Al fin se dieron cuenta. En la Argentina, toda la clase dirigente tiene una visión de corto plazo y esa es nuestra gran diferencia con Brasil y Chile. En cuanto a los empresarios, por fin se enteraron que esto no es viable, que este programa que manejó Kirchner es un programa que no tiene nada que ver con el anterior y que lleva a una situación de conflicto, pobreza, inflación, fuga de capitales y caída de la inversión.

Señas particulares

Cargo más importante: ministro de Economía entre 2002 y 2004.

Profesion: Lic. en Economía.

Edad: 67 años.

Tenía buena relación con Raúl Alfonsín, quien lo recomendó a Eduardo Duhalde para Economía. Siguió allí en el arranque K.

Las claves de Lavagna

Crecimiento

La Argentina con cifras reales, no con las del INDEC, lleva ya dos trimestres de crecimiento negativo. Esta es la forma habitual en el mundo para decir que se está en recesión. Pero además está la percepción de la gente. Si se pregunta qué pasa con el empleo, el poder de compra, la fuga de capitales, desde la percepción, el país está en una etapa recesiva. Estimamos que este año hay una caída del Producto entre 2 y 3% en cifras reales.

Financiamiento

Hay problemas. El superávit fiscal primario genuino pasó del récord histórico del 4,5% del PBI que dejamos en diciembre de 2005, a la nada. La mitad se consumió antes de las presidenciales de 2007 y la otra mitad, desde entonces hasta ahora, La idea de volver al FMI tomada aisladamente no sirve, hay que ponerla en el contexto de un programa global hecho acá y no allá, porque si es hecho allá terminamos como en los 90. Como en la Argentina no hay programa económico, la magia de ir al FMI no va a resolver nada. Argentina no puede volver a los mercados, no por los hold outs o por no haber arreglado con el Club de París, temas que hay que resolver. No puede volver porque los analistas saben que la situación fiscal es débil. En 2005, luego de la restructuración de la deuda, estaba la presión de los hold outs y del Club de París y, sin embargo, tomábamos dinero en los mercados a una tasa del 5 al 8%, con 3 puntos de diferencia respecto a la tasa internacional. Hoy, cuando la tasa internacional es 2 o 3%, no podemos tomar dinero ni al 15 o al 20%. Los mercados se fijan en el superávit, en la falsificación de los índices y en los problemas institucionales.

Dólar

Existen sectores que dicen que hay que subir el dólar. Pero no se trata de un problema aislado. Tocar el dólar puede implicar una suba de la inflación.

Salarios

En lo económico, las prioridades son tres i, inclusión social, inflación e inversión. Hay que atenderlas en simultáneo. Primero la inclusión social, el número de pobres en la Argentina subió en más de 2 millones de personas. Y en el sector informal, el desempleo es de 21%. Además, cuatro de cada 10 jóvenes de 13 a 17 años no estudia ni trabaja.

Inflación

La tasa de inflación es alta, de 17%, cuando en el mundo ha caído bruscamente. La inflación se come los salarios, las jubilaciones y contribuye al empobrecimiento. Hoy sabemos que los supermercados chinos están subiendo precios, las prepagas aumentando cuotas y hubo ajustes en el combustible. Todo a 24 horas de las elecciones, con lo que es obvio que hubo una presión artificial para mantenerlos quietos.

Inversión

Está cayendo al 30% anual y nadie crea trabajo si no hay inversión. Para invertir hace falta confianza y un programa económico. Cualquier cosmética menor no sirve. Falta un cambio en la sustancia, en la política económica y social, en la institucional e internacional. En la Argentina, toda la clase dirigente tiene una visión de corto plazo y esa es una gran diferencia con Brasil y Chile.

Textuales

"Estamos pagando el costo de los desajustes y hemos entrado en una situación de tipo recesivo. Hay que hacer algo en lo institucional"

"La carne, la leche y el trigo se encuentran profundamente afectados. Con la soja es diferente, hay una cierta rentabilidad"

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