Hasta en la prensa conservadora hay apoyos a Obama

Por Diego Valenzuela

Chicago es una ciudad excitante y con una historia intensa. De Lincoln a Al Capone, pasando por las protestas anarquistas, el jazz, la industria, y las manifestaciones por los derechos civiles de los ´60, la tercera ciudad de los Estados Unidos moviliza al visitante. Su arquitectura es imponente, con una línea de rascacielos sobre el lago Michigan que da vértigo y le confiere una personalidad única.

De hecho, hasta 1996 tuvo el edificio más alto del mundo, la torre Sears, desplazada por las Petronas de Kuala Lumpur. Subir a su piso 103 es una experiencia que vale la pena.

"Acá los arquitectos se consagran. Es la NBA de la arquitectura", me dijo Adrián Paenza esta tarde, con quien tomé un café en una librería en pleno centro de Chicago. Recorrerla en barco, pasear por el lago Michigan y por el río Chicago, es la mejor manera de apreciar la diversidad de esta ciudad, con edificios imponentes y que son realmente obras de arte. Lo más reciente es el Millenium Park, donde destaca el auditorio realizado por Frank Gehry".

"Es una ciudad muy limpia, culturalmente atractiva y hasta tiene playas como las de Copacabana", apunta Paenza, un argentino que la vive y aprecia desde hace años. Impresiona recordar que aquí hubo un incendio en 1871 que la destruyó casi por completo, lo que obligó a reconstruirla desde cero. Asombra saber que, con una magnífica obra hidráulica, dieron vuelta el curso del río para solucionar la contaminación del enorme Lago Michigan.

Chicago tiene una población de 2,7 millones de personas, y 8,2 millones contando toda la región que la circunda. Me contaron en una visita que hice al Chicago Tribune, el diario más antiguo e influyente de la zona, que en la ciudad hay más negros que blancos (32,7 versus 32,3 %), y una amplia colonia hispana (28,8 %). La comunidad mexicana llega a casi un millón en toda el área de Chicago. "Es una ciudad diversa, realmente multiracial, donde se ve claro que el futuro de este país es marrón" (brown), me dijo una periodista en la redacción del Tribune.

Tuve la oportunidad de participar (como oyente) de la reunión de tapa de la plana mayor de este diario, fundado en 1847. Su edificio sobre la avenida Michigan, de estilo gótico, es un emblema de la ciudad. La discusión de los editores se centró en la historia principal del diario de mañana: una encuesta en Illinois que muestra porqué Obama ganaría las elecciones. La clave es la economía: un 57 % la considera el tema principal, contra un 6 % que menciona al terrorismo y un 5 % a Irak. El responsable de la historia explicó que la sensación de los residentes del Estado es de ansiedad por la posible pérdida de empleos y casas.

La consecuencia es que los ejes de la campaña de McCain, valores, seguridad y experiencia para el cargo, no tiene tanto peso en el sentir popular hoy. En cuanto a quien creen mejor para enfrentar el desafío de la economía, la relación es 2 a 1 a favor de Obama. Comentaron también las cifras récord que está recaudando el demócrata y concluyeron: "Hay muchas avenidas abiertas para la victoria de Obama". El editor de economía anticipó que se viene una votación luego de las elecciones en el Congreso ( lame duck session, le llaman) donde se aprobaría un paquete adicional para contener la recesión estimulando la economía.

Al final de la reunión de tapa pude hablar con el editor del Tribune, Gerould Kern, quien me contó que son 480 periodistas, que todos escriben para la web durante el día y luego para el diario, y que están embarcados en un amplio rediseño para modernizar la estética del diario. Sabiendo que es un diario tradicionalmente conservador, se me ocurrió preguntarle a quien apoyaban esta vez, y me relató cómo el domingo, por primera vez en 161 años, el Tribune había salido a apoyar a un candidato demócrata.

"Creo que es saludable para nosotros, muestra independencia de criterio, y realmente pensamos que el país con Bush está en el camino equivocado. Nos hemos quitado un peso de encima, como es haber apoyado siempre a los Republicanos", apuntó Kern. En el diario del domingo publicaron una nota contando cómo el Directorio del diario decidió hacer una jugada tan trascendental, y en el comentario editorial ( Obama for president ), el Tribune explicó las razones de su apuesta: "Obama tiene el carácter y la inteligencia para entender los riesgos económicos y de seguridad que enfrentamos (...) estamos orgullosos de agregar el nombre de Obama al de Lincoln en la lista de gente que el Tribune ha apoyado para Presidente de los Estados Unidos".

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