Hasta las manos.

"Las tengo puestas, je". Abbondanzieri le agrega un poco de humor a la vuelta que tanto quería: contra un River con sed de revancha, en Mendoza. Hoy será el más veterano entre muchos pibes...
El llamado venía de un número conocido. Como en su agenda hay varios con ese nombre, en el ID sólo apareció el apellido: Bianchi. "Con los Carlos me llevo muy bien, de diez, nos conocemos hace mucho tiempo", diría. Igual, el contenido de la charla lo sorprendió. "Queremos que vuelvas a Boca", fue el pedido que según sus propias palabras lo "impactó" y lo forzó a salir del Getafe. Después, claro, también llegaría la charla telefónica con Ischia, antes ayudante de campo y ahora su técnico, pero siempre con tanto humor como él. "Pato, lo único que te pido es que te pongas las manos, jajaja", dice que le dijo.

Esta noche, Roberto Carlos Abbondanzieri se pondrá las manos en el arco de Boca por primera vez en este segundo ciclo, nada más y nada menos que en el segundo superclásico del año. "Esto es un sueño para mí. Por eso apenas surgió la chance la tomé como única y no me podía perdonar dejarla pasar. Si no era ahora, iba a pasar para siempre. Sabía que era el momento en mi carrera para volver. Y quería estar en este superclásico", explicó, siempre feliz. Ni siquiera importó que hoy no jueguen los grandes del plantel. Por más que delante suyo tenga un equipo juvenil quiso estar sí o sí, en el grupo de 18 jugadores integrado por ¡14 pibes!.

-¿Con qué arquero se va a encontrar el hincha?

-El hincha me conoce mucho. Van a encontrar al mismo arquero de siempre. Espero que me ayuden en este regreso, yo me estoy jugando cosas.

-¿Qué te estás jugando en esta vuelta?

-Es difícil repetir lo de los diez años anteriores. Se me cruza, pero más me lo han dicho. No puedo venir y pensar en eso porque no podría ni entrenarme y me comería vivo. Vengo a seguir de la misma manera. No puedo pensar que en unos partidos se va a caer todo abajo, je.

Ni siquiera el trajín de los primeros días le hizo perder su buen humor. Nunca, a pesar del cansancio, perdió las ganas de jugar. "Yo estoy bien y quiero estar con River. Decide Carlos", decía, hípermotivado. Y se le dio, ayer volvió a sentir lo que es viajar con Boca, concentrarse, vivir la previa de un Súper. "Amistoso o no, uno siempre los quiere ganar", comenta.

-¿Qué es lo que más te motivó a volver?

-Boca es espectacular, tiene muchas cosas positivas y uno siempre quiere volver. Qué mejor que venir a este club... En el campeonato fue el mejor, más allá del triangular. Cuando vi la final con Tigre fue difícil porque enfrente estaba el equipo de Diego (Cagna), pero fue un justo campeón.

-Siempre fuiste un tipo divertido dentro del grupo, ¿cómo te trataron?

-Por ahora hay mucho respeto. Hay que ver en una semana qué me empiezan a hacer... Pero conmigo no hay problema. Respeto sí, pero joder me gusta mucho. Martín me viene diciendo que la primera práctica de fútbol la quiere hacer en contra mío. No sé si para darme moral a mí o yo a él.

-Y vos volviste a Boca y Gallardo a River, ¿cómo quedó esa relación?

-Una sola vez, en una publicidad, nos encontramos y quedamos en hablar, pero no nos volvimos a cruzar. Son cosas que pasan en el fútbol. Ya está.

-Cuando te fuiste, dijiste que estabas saturado. ¿Ahora es distinto?

-Sí, son situaciones. Si Getafe hubiera querido, en octubre renovaba hasta junio del 2010 y se terminaba todo. Pero al no tener nada arreglado, no podía desechar dos años en Boca. Dos años me la puedo bancar tranquilamente y después ya está...

-¿Volvés al campo?

-Mi carrera, llegando a los 35, era espectacular. Después pasó esto de ir a Getafe y la verdad que me vino espectacular. Pero está cerca el retiro, muy cerca, y lo quiero disfrutar lo más que pueda. Uno tiene que ir asimilando. Yo tengo la idea de retirarme en diciembre del 2010, pero después no sé qué puede llegar a pasar. Lo que sé es que una vez que deje, no habrá más fútbol.

-Para decidir volver dos años a Boca debés estar persiguiendo algún sueño...

-Soñaba con volver para jugar la Copa Libertadores. Ganarla sería lo máximo. Por eso es que quería volver rápido y ponerme a entrenar enseguida. Salir a jugar cuanto antes. Poder jugar este superclásico. Estoy cumpliendo un sueño.

Es por ese sueño que está cumpliendo que en estos días el Pato no paró de agradecerle a Bianchi y a Ischia por darle la oportunidad de volver. A Ischia también le hizo una aclaración: "Las manos las tengo puestas, ja". Hoy, las reestrenará contra River.

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