Hasta las manos

En el pasado mes de febrero, el intendente Pulti puso en funciones a Santiago Bonifatti, como Secretario de la Oficina para la Descentralización y Mejora de la Administración de la Comuna, quien asumió en el área que se encontraba a cargo de José Cano.
“Santiaguito”, como le dice cariñosamente el Jefe Comunal, se había desempeñado durante los dos últimos años como concejal hiperpultista en reemplazo de Cano. El ex Secretario de Hacienda pasó a ocupar una banca en el Concejo Deliberante.

En el 2008, mediante el decreto registrado bajo el Nº 1199, Pulti creó “ad referéndum” del Honorable Concejo Deliberante la Oficina para la Descentralización y Mejora de la Administración asignándole la categoría de Secretaría.

El Intendente fundamentó la decisión hablando sobre "la necesidad de comenzar a producir la desconcentración y posterior descentralización municipal, como así también la mejora de la administración”.

Finalmente, el Concejo Deliberante convalidó el señalado decreto en junio de 2009. En ese momento, el Dr. Bonifatti ocupaba una banca en el bloque de concejales del oficialismo y levantó sus manos para acompañar la iniciativa del Departamento Ejecutivo. A los pocos meses, el letrado fue nombrado titular de la Oficina para la Descentralización para la Descentralización y Mejora de la Administración.

El artículo 90 de la Ley Orgánica Municipal se refiere a la “incompatibilidad subsistente” y establece que “ningún concejal podrá ser nombrado para desempeñar empleo rentado que haya sido creado o cuyos emolumentos fueron aumentados durante el período legal de su actuación; ni ser parte de contrato alguno que resulte de una ordenanza sancionada durante el mismo”.

Por ende, el dirigente de Acción Marplatense habría violado la Ley. En la asunción de Bonifatti en el Ejecutivo, el intendente Pulti señaló que el ex edil “dio debates y argumentos en las cosas que quiere llevar adelante el Gobierno” con “decencia y honestidad”, dos cualidades que “son connaturales en él”. Parece ser que la incompatibilidad también es una virtud de “Santiaguito”.

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