Hasta Lula se olvida de la crisis mundial

Hasta Lula se olvida de la crisis mundial
Comenzó una de las fiestas más impresionantes del planeta. Lula fue invitado a la competencia oficial. El desborde en las calles.
Llena de carrozas ocupando dos de sus carriles, la avenida Presidente Vargas (en Buenos Aires sería, seguramente, la 9 de Julio) ya luce los preparativos de la competición oficial de las escolas do samba que se realizarán en la Sapucaí, donde el lunes por la madrugada asistirá por primera vez el presidente Lula, invitado por el gobernador Sérgio Cabral y el intendente local Eduardo Paes. Lula también fue invitado a ser el padrino de bodas del intérprete Neguinho, voz oficial de la escola Beija-Flor, quien celebrará su matrimonio minutos antes del desfile.

Pero el verdadero carnaval, dicen muchos cariocas, está en las calles. Desde las ocho de la mañana del viernes, una multitud copó la avenida Río Branco al ritmo del samba y recorrió el camino hacia la esquina del viejo Teatro Municipal, en la Cinelândia, donde el Cordão da Bola Preta, que cumple 90 años, haría explotar la fiesta más esperada de la Ciudad Maravillosa, desfilando hasta la Candelária, donde cerró los festejos a las 13. Bola Preta, que reunió a más de un millón de personas en las calles, es “el bloco de rua” más viejo de los 160 que hay en la ciudad y, según sus fundadores, debe su nombre al vestido lleno de bolas negras de una mujer que pasaba por la Lapa cuando ellos se reunían para ponerle nombre. Este año, el desfile contó con cinco camiones, pero todas las miradas se posaron en el segundo, que venía encabezado por un mulato de saco y corbata con una bandera de los Estados Unidos en su mano izquierda y un dólar en la derecha. Era ni más ni menos que Barack Obama saludando al pueblo carioca.

Además del presidente norteamericano, dieron el presente el Chavo del Ocho, varias caperucitas rojas, una familia de Picapiedras, hadas, demonios, mariposas y todo tipo de personajes a los que desde bien temprano se podía ver en los colectivos que van al centro de la ciudad o en las calles de distintos barrios. Muchos usaban pelucas de distintos colores, pero otros directamente decidieron teñir sus cabellos. Los había negros de rubio platinado o blancos de furioso pelirrojo, uno de ellos danzando sobre un banquito y ofreciendo mano en alto una botella de Jack Daniel’s y otra que parecía ser de licor de menta. La bebida más vendida en decenas de puestos callejeros, sin embargo, fue la cerveza, y aunque la marca Antarctica auspiciaba el evento, a muchos se los veía con la más popular Skol.

Entre el público, los disfraces exhibían el desprejuicio. Una niña vestida de prostituta, con lencería erótica, paseaba sentada en los hombros de su papá. Un grupo de varones llevaba remeras con “promociones sexuales de Carnaval” que iban de la chupadita al servicio completo por el mismo precio que en los alrededores podía comprarse una latita de guaraná, mientras que otro muchacho, como puede verse en algunas manifestaciones en Plaza de Mayo, daba abrazos gratis. Un grupo de señores de mediana edad lucía sus barbas canas con los labios pintados y corpiños, mientras las verdaderas travestis pasaban desapercibidas como nunca. Mientras tanto, bailando bajo un sol sofocante, podía verse a niños que ya saben sambar como un bailarín profesional y a ancianos con una vida llena de carnavales y una vitalidad sorprendente. Sin distinción de sexo, color u ocupación, todos participaban con sus “fantasías” de la mayor fiesta de disfraces callejera del mundo, aunque algunos preferían cambiar los trajes por sus torsos desnudos, exhibiendo los cuerpos masculinos y femeninos que eran centro de las miradas de los turistas. Hasta el más barato de los albergues, con un precio diario de 29 reales, pedía para el paquete de carnaval cerca de 1.000 por siete días.

La fiesta sigue hasta el próximo miércoles, en el sambódromo y en las calles, mientras la ciudad para por completo (no existe, en estos días, otra cosa que no sea el Carnaval) y se entrega a una joda sin igual que desafía a Charly García en eso de que la alegría no es sólo brasileña.

El cronograma de servicios porteños

El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires informó el cronograma de servicios públicos para hoy y el martes con motivo de los carnavales porteños. En los hospitales sólo funcionarán las guardias. No se darán ni se atenderán turnos programados por consultorios externos. El SAME funcionará normalmente. Los registros civiles permanecerán cerrados. La recolección de residuos será normal.

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