Hasta después de las elecciones no aumentarán las tarifas de los taxis

El pedido de aumento de las tarifas de taxis y remises de Rosario deberá esperar. La Municipalidad ya aclaró que los actuales valores son equilibrados y los distintos bloques del Concejo no reconocen argumentos claros para aplicar una suba justo cuando los bolsillos de los usuarios de esos servicios públicos no lucen abultados. Y talla otro dato de peso, en este caso político: la inconveniencia de convalidar un incremento del pasaje antes de las elecciones de septiembre próximo.
Las asociaciones que agrupan a los titulares de taxis presentaron la semana pasada en el Palacio Vasallo un pedido de aumento de la tarifa que ronda el 20 por ciento, con la excusa de que es imposible afrontar los gastos operativos y salariales de los choferes. Plantean elevar a 3,80 peso y a 18 centavos la bajada de bandera y la ficha, respectivamente.

   Pocos días después, la Cámara de Titulares de Remises de Rosario inició un reclamo similar ante la comisión de Servicios Públicos del Concejo, buscando que la Intendencia encare un nuevo estudio de costos.

Bajo la lupa. Desde la comisión, en tanto, ratificaron los pasos a seguir: luego del análisis de rigor, sendas peticiones serán giradas el miércoles a la administración de Miguel Lifschitz, que sólo en caso de encontrar justificativos para un aumento deberá remitir a los ediles un estudio de costos.

   En la bancada oficialista, en tanto, les bajaron el tono a los reclamos de taxistas y remiseros. "No vemos condiciones en el corto plazo para modificar las tarifas. En el marco actual, el negocio sigue siendo rentable", deslizaron a LaCapital. También parecieron enviarles un mensaje a los titulares de licencias: "Tienen que pensar que la suba puede provocar un impacto negativo entre los usuarios y hacer descender la demanda de los servicios".

   Lo cierto es que, tras ingresar el pedido en el Concejo, los propios taxistas, que prometieron realizar sus propios estudios de costos para contrastarlos con el oficial, admitieron la posibilidad de que el tratamiento del aumento no avance antes de los comicios. "Incluso les diría que no habría novedades después del 27 de septiembre (día de las elecciones)", aviso un edil mientras se alejaba por un pasillo del palacio, consciente del deterioro que vienen sufrieron las billeteras de los rosarinos.

   Desde la otra vereda, los remiseros y los taxistas no desconocen la realidad de los pasajeros. Pero insisten en que "el deterioro es grande y la nafta y el gas natural comprimido (GNC) siguen disparándose".

Poco quórum. Por lo pronto, nada indica que la oposición vaya a darle luz verde a la suba. "No hay ánimo de avanzar con un aumento porque, en principio, siempre cae mal. Además, la reciente polémica con el gas y la luz extremó la sensibilidad de los ciudadanos", razonaron.

   Ya el vicepresidente de la comisión de Servicios Públicos, el concejal Osvaldo Miatello (Frente para la Victoria-PJ), había solicitado tiempo para evaluar el reclamo y advertido que "tampoco aumentó el poder adquisitivo de los usuarios".

   Otro que se había adelantado con contundencia, más allá de prometer estudiar el pedido, fue el edil Carlos Comi (ARI-Coalición Cívica): "No voy a votar el incremento porque me parece desatinado", sentenció.

   La desestimación oficial de la demanda de taxistas y remiseros corrió por cuenta del secretario de Servicios Públicos municipal, Gustavo Leone, quien consideró que la actual tarifa "está en una situación de equilibrio".

Comentá la nota