Hartazgo social por la deficiencia de los servicios

Los cortes y las fallas en el suministro de agua y luz, en medio de un calor infernal, lanzaron a la gente a las calles. Ayer hubo dos cortes de ruta en protesta en el norte y el oeste de la Capital. Los vecinos exigen respuestas.
En medio de temperaturas de calor extremas, más de nueve horas sin luz y muchos casi también sin agua debió soportar el 70% de los capitalinos desde el domingo por la tarde hasta la madrugada de ayer a raíz de un desperfecto en la estación transformadora II del Barrio 9 de Julio. El corte también resintió el servicio en las localidades ambateñas de El Rodeo, Las Juntas y La Puerta.

Con semejantes complicaciones en días en que el calor no da tregua, el malestar de los vecinos y comerciantes fue en ascenso y derivó en cortes de ruta, protestas callejeras y quejas generalizadas que más o menos repetían los mismos argumentos. "Así no se puede vivir", "¿Cómo vamos a sobrevivir al verano?".

En todos los casos, el malestar de los vecinos se relaciona con cuestiones tan básicas como mantener la cadena de frío de los alimentos, disponer de agua para el aseo personal y poder hacer funcionar los artefactos eléctricos que utilizan en su vida diaria.

Susana, vecina del barrio 50 viviendas norte, comentó que desde el sábado estaba sin agua y que hasta ayer a la tarde, pese a los reiterados reclamos, aún no había llegado el camión de Aguas de Catamarca para aliviar la situación que, como ella, padecen los vecinos de la mayoría de los barrios del norte. De hecho, la falta de agua avivó a algunos oportunistas, que salieron a venderla en camiones a 50 pesos un tanque completo. El hecho fue confirmado por la Policía.

El malestar explotó ayer por la tarde en los barrios del norte ubicados frente al taller de la empresa de colectivos El Nene. Un grupo de más de 50 vecinos cortó la calle y salió a protestar por una situación que a esta altura les genera impotencia.

Una situación similar ocurrió anoche en la zona de El Calvario, sobre ruta provincial Nº 4, donde unos 15 vecinos salieron directamente a cortar la ruta para exigir respuestas por la falta de energía que lleva tres días y que, en un momento de suba de tensión, quemó artefactos a varias familias.

Incluso hubo convocatorias a través de las radios para realizar un cacerolazo frente a Casa de Gobierno en señal de hartazgo por la deficiencia de los servicios, pero finalmente no se concretó.

Quejas por doquier

Ayer por la mañana, cuando los vecinos apenas podían reponerse de la falta de energía prolongada del domingo y cuando todavía no se había restablecido completamente el servicio de agua -dependiente de la energía para extraer agua por bombeo- se volvió a cortar la luz, esta vez por un corte programado y anticipado por EDECAT. Lejos de comprender, las quejas se reeditaron.

Eduardo Bustos tiene una despensa en Neuquén y Juan B. Justo, en las Mil Viviendas, y ayer esperaba a que llegaran los de la distribuidora de helados para ver qué hacía con toda la mercadería que perdió por el corte de luz.

En otro comercio de las Mil Viviendas directamente optaron por aceptar el alquiler de un generador que les habían ofrecido para no perder la carne y los lácteos que tenían para la venta. "No sé ni cuánto me va a costar pero si no tengo generador pierdo todo", se lamentaba Fernando Bulacios, propietario del comercio.

También Rosa de Pilate se quejaba ayer de los cortes de agua y luz que la habían tenido a maltraer el fin de semana en su casa de las Mil Viviendas. "Venía a pagar unas boletas al ciber pero se cortó la luz y tendré que volver en otro momento", se lamentó.

Al malestar de los vecinos, se suma también el de los comerciantes, que ven fuertemente menguadas sus posibilidades de trabajar y de mantener los productos que comercializan. Desde la Asociación de Bares y Restaurantes, Roberto Brunello remarcó que, además de los cortes, las constantes bajas de tensión les impiden poner a funcionar los aparatos eléctricos y obliga a alquilar o comprar generadores para poder seguir trabajando. También Brunello denunció que a un hotel le cobraron 100 pesos para llenarle de agua la cisterna, debido a que se había quedado sin el vital servicio. Sin embargo, el empresario dijo que le darán un tiempo prudencial a la empresa -recientemente intervenida- para que dé respuestas.

Sin discriminar sectores, el corte afectó prácticamente a toda la Capital, con énfasis en los barrios del sur, norte, oeste y centro de la ciudad. Ayer por la mañana la falta de energía obligó a suspender -momentáneamente- las actividades en oficinas y escuelas (ver pág. 16) y acrecentó el malestar que la gente venía acumulando desde el fin de semana. Alrededor de las 20 de ayer, el centro volvió a quedarse a oscuras por casi dos horas después de que una subestación de baja tensión -ubicada en calle Sarmiento al 500- sufriera un principio de incendio. El incidente se produjo por "un exceso de consumo", explicaron desde EDECAT.

70%

De los capitalinos estuvo sin luz, y en algunos casos sin agua, por el corte de más de nueve horas que se extendió desde la tarde del domingo hasta la madrugada de ayer.

Comentá la nota