Harina de pescado: Nueva fabrica

Hoy al mediodía pondrá en marcha a la nueva harinera que intenta ser, a partir de una inversión de siete millones de dólares, un nuevo comienzo para la industria que dejó un antecedente con sabor amargo en la ciudad.
La inauguración tendrá lugar a las 11 en las instalaciones de la planta productora de harina y aceite de pescado, ubicada en la Manzana 12 del Parque Industrial caletense y contaría con la visita del mandatario provincial y algunos de sus ministros, aunque esto no fue aseverado de manera oficial.

En la jornada de ayer, este medio entrevistó al gerente de la planta, Carlos Chinelli, para conocer algunos adelantos de lo que será esta apertura que desde la firma se intenta plantear como un “nuevo comienzo para la industria”, dadas las experiencias con la fábrica anterior.

Moliendas del Sur adquirió la planta de Promarco en abril de 2007 y la desmanteló. Colocó nuevos y costosos equipos, y más tarde algunos problemas de salud de su propietario, Antonio Carrasco, seguidos por el hecho de que durante ese año se retrasaron las exportaciones por problemas de requisitos del mercado chino, que había cambiado algunos parámetros relacionados con la calidad de la harina, hicieron que la puesta en funcionamiento se retrasara casi dos años.

“Desde entonces se fueron haciendo remodelaciones, tanto edilicias como de equipos, aunque contamos con un grupo de diez empleados que absorbimos de la harinera anterior”, mencionó el gerente local, quien aseguró además que “esta cifra se duplicará cuando el mes próximo comience la producción en escala”.

OTRA OPORTUNIDAD

Si bien los anteriores dueños de la fábrica habían hecho varios intentos por generar algunos planes para acabar con la emanación de gases, los constantes malos olores eran cosa cotidiana y principal objeto de denuncias en las oficinas de Medio Ambiente Municipal, desde donde se les había impedido trabajar los días de viento. Esta vez, el nuevo emplazamiento promete hacerse casi imperceptible al olfato.

“La nuestra es una industria que genera complicaciones por el tipo de productos que elabora”, advirtió Chinelli, agregando que “hoy es necesario convivir con los vecinos a quienes convocamos en reuniones vecinales y de quienes aceptamos sugerencias”.

Sin perjuicio de ello, los responsables de la planta de harina de pescado son optimistas, ya que mediante la adquisición de un evaporador condensarán las emanaciones de producción que anteriormente se lanzaban a la atmósfera, y que además serán utilizadas como fuente de energía, generando un ahorro en cuanto a la electricidad o gas y, a su vez, para la elaboración de un nuevo producto denominado “concentrado”, hecho en base al residual líquido del pescado.

Apenas un 16 por ciento de una tonelada de materia prima es convertida en harina, sólo un uno por ciento en aceite y el resto agua que en la fábrica, y según el propio gerente, se depurará hasta “ser óptima para riego”.

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