Harán un censo social y económico

El municipio implementará un censo socio-económico en febrero del año que viene, con el objetivo de actualizar los datos de la ciudad y la zona de campaña.
Será en febrero del año que viene y habrá una capacitación previa a las personas que se encargarán de llevarlo a cabo, que serán 50 más 8 supervisores. El costo de este emprendimiento para el municipio es de 150 mil pesos.

Así lo anunciaron ayer el intendente Ariel Franetovich; el secretario de Gobierno, Walter Larrea y la socióloga Gloria Lynch.

Utilidad del censo

En el inicio de la rueda de prensa, el jefe comunal reconoció que actualmente no hay datos concretos de la ciudad. “Cuando viene una empresa a radicarse o para alguna inversión y nos preguntan sobre la cantidad de habitantes, cómo viven y calidad de recursos humanos, respondemos con una idea aproximada pero no con exactitud”.

“Queremos saber quiénes somos, cómo vivimos, qué necesitamos y a partir de esta información concreta, ejecutar las políticas públicas que hagan falta, fundamentalmente para el futuro”.

Adelantó que “será un censo más completo que el que realiza el Estado nacional, incorporaremos muchos censistas que serán capacitados”.

Por su parte, Walter Larrea manifestó que desde hace dos meses comenzaron a hacer una recopilación y evaluación de los datos existentes con el catastro. “Estamos en condiciones de recibir la partida para el comienzo. Diseñamos el cuestionario, delimitamos las áreas urbana y suburbana y la cartografía”.

“Comenzaremos con la selección de los encuestadores, para comenzar en enero o febrero el trabajo de campo”, indicó.

Las preguntas

Respecto a las preguntas que se harán en el censo, Gloria Lynch elaboró el cuestionario, en reuniones con los secretarios. “Además de la actualización de los datos catastrales, el otro objetivo es describir las características de la población en distintas dimensiones, ya sea habitacionales, los hogares y poblacionales”.

“Tendremos información respecto al uso que se le da a las parcelas. Cada censitas tendrá un mapa con las distintas manzanas y sobre eso se identificará si cada terreno se usa para vivienda, si está ocupada o no, si está en construcción o abandonada o si es utilizada con fines comerciales”.

Un segundo tipo de información estará referida a las viviendas. “Obtendremos información sobre las características, si son precarias o no; y los servicios con los que cuenta, internos y externos. Luego buscaremos datos sobre los hogares, en términos de tamaño, si son hogares nucleares (padres e hijos) o extendidos”.

Además, las características propias de cada miembro del hogar, como edad, sexo, estado civil, educación y migraciones. “Agregamos otro tipo de información relacionada con la cobertura médica de cada uno de los integrantes, si existen personas con discapacidad, si reciben jubilación o pensión o subsidio. Agregamos sobre seguridad alimentaria y la utilización de transporte privado o público”.

En cuanto a los datos económicos, preguntarán sobre ocupación, desocupación y subocupación. “En general los organismos oficiales recolectan información a partir de los 14 años que es la edad que, legalmente, las personas están en condiciones de trabajar. Nosotros lo haremos desde los 6 años, porque nos interesa saber si existe trabajo infantil”.

Preguntada sobre cuándo esperan obtener los primeros resultados, Lynch dijo. “La recolección de los datos comenzaría en febrero, previo a una etapa intensiva de capacitación tanto de los censistas como de los supervisores”.

“Una vez que comiencen a juntar la información, se irán cargando en programas especiales, pero los primeros resultados estarán aproximadamente en mayo o junio”, estimó.

Los censistas

En tanto, Larrea puntualizó que los censistas estarán identificados, se publicará en los medios sus fotos así como el área que tendrá a su cargo y las parcelas. “Convocaremos a maestras y alumnos de la Escuela de Servicio Social” y Lynch acotó que la metodología del censo se hizo respetando de los círculos académicos y oficiales de recolección de datos, con el fin que sean comparables con los existentes.

“Lo importante es que la información del censo será nuestra y todos los años lo iremos actualizando. Chivilcoy está excluido de las localidades en las que se hace la encuesta permanente de hogares”, dijo Franetovich y aclaró que, si bien no será de participación obligatoria, porque sólo lo es el que se hace a nivel nacional, buscarán normatizarlo a través de una ordenanza, dentro de las facultades que tiene el municipio.

Comentá la nota