Hamilton está en boca de todos... y Glock, también

Por: Miguel Angel Sebastián

Timo Glock parece destinado a complicar a los pilotos sudamericanos. En otra última vuelta de una carrera de GP 2 Series le ganó José María López en Hockenheim el frenaje final que definió la victoria. Esa derrota influyó en la posterior decisión de Renault de no mantener a Pechito en su programa de Formula 1.

Aquel 30 de julio del 2006, junto al feliz Glock y el desconsolado López, una sonrisa morena se veía en el tercer escalón del podio tras haber sumado importantes puntos en su camino rumbo al titulo. Era la de Lewis Hamilton...

Los destinos de Glock y Hamilton volvieron a cruzarse en la emocionante ultima vuelta de Interlagos. Lejos de la ambición que lo guió ante López, pero también distante de cualquier actitud premeditada, Glock fue fácil presa del ataque de Hamilton que atrapó ese 5° lugar que le dio el titulo que ya festejaba Massa, su familia y Ferrari en boxes y la "torcida" brasileña en las tribunas de Interlagos.

"'Cuanto te pagaron...?" fueron los hirientes e injustos gritos que Glock escuchó en su regreso a boxes. Constituyeron la descarga de esa apurada teoría conspirativa que algunos hinchas brasileños elaboraron con el dolor fresco por la derrota. Imaginaron un acuerdo entre McLaren y Toyota. Recordaron que Glock es alemán como Mercedes Benz, la motorista de McLaren. No repararon en que con gomas para piso seco el Toyota era cada metro mas dificil de llevar sobre una pista cada vez más mojada, especialmente en la zona de aceleración y subida rumbo al curvón final que sigue a la curva Juncao, lugar donde el inglés concretó el sobrepaso. Esto era lo que Glock explicó en boxes a los periodistas brasileños mientras miraba con recelo a su alrededor. Esas teorías olvidaron también que era un McLaren luchando contra un Toyota y Hamilton contra Glock. Tampoco tuvieron en cuenta que hasta Massa desechó esa teoría e incluso le ofreció protección a Glock para salir del circuito.

El retorno a las pulsaciones normales tras un final que estremeció muchos corazones hará ver también como exagerada la comparación de los brasileños de este titulo de F 1 perdido con la final del Mundial de Fútbol 1950. Aquella vez tenían todo para ganar. En cambio Massa necesitaba casi un milagro. Verlo concretado por unos minutos y que se diluyera cuando ya lo festejaba hizo que doliera más la decepción final que el piloto afrontó con entereza. Esto y su perfecto trabajo en pista fortalecieron su imagen hasta ahora no debidamente valorizada.

También el análisis frío colocara a Hamilton como justo campeón de una temporada cambiante más por errores que por virtudes. A diferencia del 2007, esta vez el moreno inglés hizo lo que tenia que hacer en las instancias definitivas. Ganó cuando tenia que ganar y supo administrar la ventaja en la carrera final antes que la lluvia complicara todo y lo pusiera a 700 metros de repetir la frustración del año anterior. Ahí jugó la buena fortuna de su lado y ese temple de campeón que mostró para jugarse su ultima carta. Esto lo destacaron los elogios con que los ingleses celebraron su consagración. "Apretó los dientes para buscar el título" señalo The Times. "Salió airoso de un prueba tremendamente dificil" dijo Damon Hill, el último inglés campeón hasta esa increíble vuelta final con que la F 1 concretó su mejor despedida.

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