Haití: tres millones sin agua ni comida

Sin hogar, deambulan por la devastada capital, donde la demora en la distribución de la ayuda ya genera algunos incidentes
A tres días del devastador sismo que provocó la peor catástrofe natural de América latina, las autoridades haitianas informaron ayer que la cantidad de víctimas fatales podría ascender a 200.000, mientras que alrededor de tres millones de personas se encuentran sin hogar, sin comida, sin luz y sin refugio y deambulan por las calles en ruinas de la capital, Puerto Príncipe, en busca de ayuda.

En este contexto, crecen los temores a que la desesperación se convierta en ira y se multipliquen los saqueos que ya comenzaron, lo que abriría las puertas a una situación de inseguridad general difícil de controlar.

Los incidentes ocurrieron cuando se cumplían ayer 72 horas desde que ocurrió el sismo, período que se considera crítico para recuperar a las víctimas con vida. Un total de 27 equipos de rescate de diferentes países trabajan en la búsqueda y rescate de las personas atrapadas en los edificios colapsados.

"Ya hemos recogido alrededor de 50.000 cadáveres, y anticipamos que habrá entre 100.000 y 200.000 muertos en total, aunque nunca sabremos la cifra exacta", dijo el ministro del Interior, Paul Antoine Bien-Aime.

El secretario de Estado para la Seguridad Pública de Haití, Aramick Louis, dijo que la mayor inquietud del presidente y el primer ministro, que coordinan los esfuerzos del país desde el edificio de la policía cerca del aeropuerto, es la creciente violencia registrada en Puerto Príncipe.

"Estamos enviando a nuestra policía a las áreas donde los bandidos están comenzando a operar. Algunas personas están robando. Eso está mal", dijo Louis. Hubo algunos saqueos en el centro de Puerto Príncipe, donde un cadáver fue quemado y se oyeron disparos, según un testigo. "La gente que está en los refugios, una vez que no encuentra comida y asistencia, se enoja y se altera. Nuestro mensaje es que todos deben permanecer calmos", remarcó Louis.

La ONU hizo ayer un llamado de emergencia a la comunidad internacional para recolectar 560 millones de dólares para asistir a las víctimas del terremoto, al estimar que son tres millones los afectados por el sismo. Gobiernos de todo el mundo ya están enviando ayuda humanitaria y equipos de rescate a Haití, la nación más pobre del continente. Sin embargo, la distribución de ayuda enfrenta enormes problemas logísticos, incluyendo la saturación del pequeño aeropuerto y un puerto seriamente dañado. Las calles y rutas continuaban bloqueadas por trozos de árboles y escombros, lo que complica el transporte de la ayuda.

"La logística es extremadamente difícil", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. "El aeropuerto está abierto, como saben, pero su capacidad es limitada", dijo. "La falta de transporte y combustible está paralizando los esfuerzos. Muchas rutas continúan bloqueadas", añadió.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) empezó a distribuir ayer comida para 8000 personas en la capital. Se espera que durante los próximos 15 días se pueda alimentar a un millón de personas, y en el plazo de un mes, a dos millones. "Las informaciones que llegan sobre la magnitud de la devastación de Haití dibujan una situación cada vez peor", dijo el secretario general de la ONU, que estimó que el 50% de los edificios de las zonas afectadas están dañados o totalmente destrozados. Ban Ki-moon anunció que irá "muy pronto" a Haití, como muestra de solidaridad con el pueblo haitiano y con el personal de la ONU, que ha sufrido 37 muertes entre sus filas. Además, hay 330 empleados desaparecidos.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegará hoy a Haití para reunirse con su presidente, René Préval, y observar en el lugar el funcionamiento de las operaciones de rescate. "El daño que he visto se puede comparar con el daño que se puede ver si el país hubiera sido bombardeado por 15 días. Se parece a una guerra", dijo Préval.

Los ciudadanos de la devastada capital pasaron una tercera noche consecutiva durmiendo en las calles, entre escombros y cuerpos en descomposición, mientras las réplicas remecían los ya destruidos vecindarios. "Hemos perdido todo. Estamos esperando la muerte. No tenemos nada que comer, ningún lugar donde vivir. No hemos tenido ayuda. Nadie ha venido a vernos", comentó Andrés Rosario, desde un improvisado asentamiento levantado por sobrevivientes en un basurero de la capital haitiana.

Estados Unidos comenzó ayer el despliegue de la ayuda transportada en algunos de sus más importantes buques de guerra y anunció que enviará 9000 soldados a la isla antes del lunes para apoyar las labores humanitarias. El portaaviones Carl Vinson arribó a las costas haitianas con 19 helicópteros, 51 camas de hospital, tres salas de operaciones quirúrgicas y la capacidad de producir cientos de miles de litros de agua potable y 18.000 comidas por día.

"Nuestra nación tiene una capacidad particular para ayudar y entregar asistencia que puede salvar vidas. Esa responsabilidad aumenta obviamente cuando la devastación sufrida está tan cerca de nosotros", dijo ayer el presidente Barack Obama.

3 MILLONES

De afectados

Es la estimación que realizaron ayer tanto la ONU como fuentes de la Cruz Roja sobre la cantidad de haitianos sin hogar y que no reciben agua ni alimentos.

200.000

Muertos

Es la cifra estimada ayer por el gobierno de Haití.

50.000

Cadáveres

Ya se han recogido de entre los escombros.

27

Equipos de rescate

Son los que están operando en Haití, a los que se sumarán otros.

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