En Haití ya encontraron 120 mil cuerpos entre los escombros

El Gobierno haitiano no dio por concluidas las operaciones de rescate once días después del terremoto. Un ministro estimó que antes del lunes encontrarán miles de cuerpos más
La ministra de Comunicación, Marie Laurence Lassec, puntualizó ayer en una rueda de prensa que siguen trabajando equipos haitianos, mexicanos y dominicanos en la búsqueda de supervivientes, pese a que la ONU había anunciado desde Ginebra que se habían abandonado estas tareas, y pronosticó que antes del lunes habrán aparecido ya 150.000 cadáveres.

En la tarde del viernes, el Ministerio del Interior hizo público un comunicado en el que se recogía la cifra de 111.499 cadáveres, pero Lassec aseguró hoy: "Desgraciadamente pensamos que van a aparecer 150.000 cadáveres" antes de que termine el domingo.

En cuanto a los planes para reubicar a los 610.000 sin hogar alojadas en campamentos provisionales, en su mayor parte de Puerto Príncipe, la ministra aclaró que todavía no han empezado a desplazarlos y se limitó a precisar que se construirán dos grandes campamentos para ellos, aunque no quiso identificar dónde.

"Nos hacen falta tiendas para alojar a toda esta gente", afirmó la ministra para explicar la tardanza con la que se está actuando para clausurar los cerca de 500 campamentos improvisados en plazas y jardines que pululan por todo el país y que carecen de las más elementales medidas higiénicas.

Para ayer está prevista una reunión entre el Gobierno y las agencias de la ONU para resolver discrepancias respecto al tema del desplazamiento, aunque la ministra no quiso entrar en detalles sobre el motivo de estas diferencias.

Por su parte, el coordinador nacional para las cuestiones de Salud, Claude Surrena, aseguró que la atención hospitalaria ha mejorado mucho y los centros médicos, aunque estén superpoblados, tienen personal médico y suficientes reservas de medicamentos.

Sin embargo, Surrena citó dos problemas. Por una parte, los haitianos que, una vez curados y listos para recibir el alta hospitalaria, no tienen a dónde ir por haber perdido su casa y continúan ocupando una cama mientras se construye algún centro para garantizar los cuidados postoperatorios y una correcta alimentación.

El segundo inconveniente es el hecho de que un número indeterminado de personas huyeron con fracturas o heridas de la capital en los pasados días y se encuentran alojadas por familiares y amigos sin haber recibido los cuidados necesarios.

Este sábado, once días después del terremoto, volvieron a funcionar los bancos en la capital haitiana: 42 oficinas bancarias abrieron sus puertas y los usuarios formaron enormes colas de cientos de metros en varios lugares de la capital, aunque no dieron lugar a incidentes reseñables.

El presidente de la Asociación de la Banca Privada, Maxime Charles, precisó a Efe que los únicos bancos que no abrieron fue porque tenían graves daños en sus edificios, y añadió que en las provincias ya funcionan las agencias bancarias desde el pasado jueves sin problemas.

Charles se mostró partidario de ampliar el límite de 2.500 dólares que cada haitiano puede retirar, dada la tranquilidad con que transcurren estas primeras jornadas.

Discretamente escoltados por policías de la Misión de la ONU de Estabilización en Haití (Minustah), los bancos abrirán sus puertas también, y de forma excepcional, durante la jornada del domingo.

En el terreno diplomático, ayer llegó a Puerto Príncipe el canciller brasileño, Celso Amorim, para ofrecer al Gobierno haitiano la mejor disposición de su país a participar no sólo en las tareas de emergencia, sino también en la reconstrucción del país.

Llegado a la capital haitiana ayer por la mañana, Amorim precisó a los periodistas que su país ya ha aprobado una ayuda de emergencia "en efectivo" de 15 millones de dólares, de los que cinco ya están en manos de la ONU.

Aunque insistió en que es difícil cuantificar las diferentes partidas llegadas para una u otra tarea, anticipó que la ayuda en reconstrucción puede llegar a la misma cifra.

El ministro brasileño dijo que su país está especialmente interesado en ayudar a la reconstrucción institucional, pues "es importante que haya una percepción de que hay un Gobierno que está en control de la situación".

En este sentido, expresó al primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, la disposición de Brasil a ayudar en la formación de cuadros para la administración del país caribeño, ya que su Ejecutivo ha perdido a un gran número de valiosos funcionarios en el terremoto.

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