"Me hago cargo de la gestión y me hago cargo de los resultados electorales"

La gobernadora Fabiana Ríos, a dos años de haber iniciado su gestión frente al Ejecutivo provincial, en dialogo con TIEMPO Fueguino realizó un balance general de estos duros primeros 24 meses. Respondió a todo.
RÍO GRANDE (Por Javier Garlatti).- De manera textual, una entrevista distendida permitió encontrar distintas facetas de la persona en quien los habitantes de Tierra del Fuego depositaron sus esperanzas de cambio, y la intención de transformación en la matriz de pensamiento político.

La de hace dos años fue una elección atípica y una gran lección para propios y extraños. El pueblo buscó el cambio y vaya si lo buscó: llegó el ARI a la Gobernación aún en contra de la opinión y encuetas de los más experimentados analistas. Es que la sociedad, el imaginario colectivo, necesitaba quizás darle una lección a una clase política que mostró su peor faceta, la más débil, la de las miserias humanas. Los fueguinos optaron por otro modelo, por quienes les prometían ser diferentes.

Aspectos positivos, aspectos negativos, los balances y las realidades tienen el tono del influenciable criterio de quien opine. Lo cierto es que si un precio, un costo político pagó el ARI, es por no haber sostenido algunas de las banderas que blandía desde la oposición y que al son de la realidad debieron ser arriadas.

Pero otras, las de no echar empleados públicos, el desarancelamiento del sistema de salud o la búsqueda de cambio en la matriz de desarrollo de ejercicio del poder, han sido y son emblemas -más que todo internos- de una gestión que termina el 2009 con algo más de oxígeno. Con algunas herramientas y por sobre todas las cosas, tal cual o definió la propia gobernadora Fabiana Ríos, con un "aprendizaje de ser oficialismo y no ser oposición", algo que la misma mandataria sostuvo que "nos costó".

Para el final una frase, que quizás pinte de cuerpo entero a Ríos: "Me hago cargo". Esta fue la definición respecto al balance de su gestión. La gobernadora dijo que se hace cargo de aciertos y de errores, y aunque lo dice con cierto aire de cautela plantea y espera, con signos de confianza, un futuro mejor. El tiempo dirá.

Preguntas y respuestas...

- TIEMPO Fueguino: Gobernadora, a dos años de gestión, ¿cuál es su balance a mitad de camino de su mandato, cumpliendo esta delegación que le hizo la ciudadanía?

- Fabiana Ríos: El balance en términos generales después de dos años es muy positivo. En ese camino y en ese transitar de estos dos años hubo momentos de todo tipo, la mayoría difíciles y duros, y en los últimos tiempos uno va notando que toda la inversión de esfuerzo, de costo político, de trabajo y por qué no de aprendizaje, empieza a tener frutos.

- ¿Cómo fue el principio, el llegar a ser Gobierno?

- Había por un lado una cuestión institucional que revertir en ese principio. Si uno mira los cuatro años anteriores y los anteriores veníamos de crisis institucional en crisis institucional, que se llevan por juicio político a un gobernador, con un vicegobernador que asume en una etapa final, y una elección que nadie esperaba por sus resultados; de un partido que sin estructura se hiciera cargo y una apuesta fuerte en el primer tiempo a que esa responsabilidad que era asumida por un partido sin estructura tradicional, pudiese de algún modo lograr los objetivos que se había planteado.

Luego relata cómo fueron los primeros pasos: "Una etapa de un primer año muy agresivo, todos teníamos que aprender a tratarnos de otra manera, con una crisis profunda económico-financiera, con altísimos compromisos que tenían que ver con derechos de personas, y un alto compromiso financiero de la Provincia".

Sin dudas que la etapa electoral para cargos nacionales fue importante para la gestión de Fabiana Ríos. En este aspecto la mandataria provincial consideró que "llegó un punto de inflexión que fue la elección de mitad de este año, que de algún modo sacudió la estructuración política de la Provincia y por supuesto que también del Gobierno; y fue en un momento de una tremenda crisis mundial, así que la verdad pasaron todas".

Agregó que "no hubo nada malo que pudiera pasar que no hubiese pasado, pero se pudo reacomodar aún en la peor circunstancia sin mayores costos sociales. Y esto me parece que fue el eje del manejo de la coyuntura desde el Gobierno, minimizar los costos sociales de una crisis profunda con un trabajo que se venía llevando adelante silenciosamente y que tenía que ver con ir modificando la matriz del Estado, una matriz cultural que por definición tarda mucho tiempo en cambiar. Pero sin ninguna duda el balance es positivo y que los dos años que restan de este mandato para seguir trabajando tienen que ser años donde este trabajo silencioso siga dando frutos".

Transición y primeros pasos

La etapa de transición estuvo signada por cruces políticos, y al momento de asumir la información con que se contó quizás fue fundamental para el posterior ejercicio del mandato ejecutivo

- ¿En las reuniones previas con Cóccaro considera que dispuso de toda la información necesaria como para prepararse, o ya desde ese momento sabía que el panorama sería complicado?

- Sabíamos que el panorama era complicadísimo, y no sólo no tuvimos toda la información sino que evidentemente hubo cuestiones que ex profeso se ocultaron, porque apenas asumimos empezaron a aparecer homologaciones de convenios colectivos de distintos entes y organizaciones. Es cierto que a lo largo de toda la transición los equipos técnicos pudieron ir incorporándose en todas las organizaciones para conocer los números y que ese conocimiento de los números finos visto por todos los economistas, de izquierda o de derecha, que de algún modo colaboraban con nosotros en el diseño de las políticas. Pero ellos tuvieron una mirada de tremenda preocupación diciendo que el estado de las cuentas y las proyecciones con la información que tenían daban que en realidad los primeros 60 días iban a ser los 60 días de la explosión, y que después nadie podía hacerse cargo de lo que pudiera pasar. En esa condición nosotros asumimos ya que habíamos asumido la responsabilidad de presentarnos a una elección y de ganar.

Costos políticos y elecciones

- Recuerdo dos notas en las que usted decía que en la elección de este año plebiscitaba su gestión y redoblaba la apuesta poniéndola a disposición de la gente su gestión. ¿Volvería a hacer estas definiciones?, ¿qué significó el mensaje y qué llevaron al electorado a responder así?

- Sé que lo que hice no es lo políticamente correcto o lo que se estila, porque en general cuando la dirigencia política ve que la situación es complicada trata de deslindar responsabilidades en otro lugar, y yo dije dos cosas respecto de la elección. En principio hubo una valoración hacia las personas, pero fundamentalmente había un ánimo desde el electorado que estaba cuestionando seriamente la gestión.

- Como definición de gestión, ¿usted como gobernadora diría que fue un Gobierno que se hizo cargo de la crisis y de los costos políticos, volvería pagar estos costos?

- Lo volvería a hacer, creo que los ciudadanos se pueden reconciliar con la política en tanto empiezan a entender que sus gobernantes y legisladores somos el reflejo de cada uno de nosotros, de la sociedad. Si podemos recuperar la propia historia y hacernos cargo de nuestras definiciones, nuestros principios y nuestras contradicciones -que las tenemos todos en la vida-, si nos podemos hacer cargo de nuestros aprendizajes y de nuestros errores, me parece que se podrá cambiar. El enojo de la ciudadanía con la política pasa por distintos lugares, pero uno de los mayores enojos tiene que ver con una clase política que no se hace cargo.

Cambiar la matriz política

Una de las apuestas de la gestión de Fabiana Ríos pasó por demostrar en los dichos y en práctica que se puede gestionar de otra manera, con otras convicciones y otro estilo, más allá de que guste o no lo que el Gobierno hace. Esto sin lugar a equivocaciones genera rispideces, enojos, traspiés y un profundo desgaste a partir de lo que involucra mover las zonas de comodidad de algunos sectores. Implica un alto costo.

- ¿Se puede decir en esto de cambiar la matriz de pensamiento del Estado como ente funcional que afecta al común de la sociedad, afectó a su vez la relación con los gremios, los municipios y la Nación?

- Creo que afectó mucho porque decidir cambiar la matriz es decidir pisar algunos callos que dentro de la lógica ortodoxa no estaba permitido pisar. La gente había propiciado un cambio, la sociedad había propiciado desde la elección a una fuerza no tradicional, y generar ese cambio implicaba que los actores de ese cambio iban a tener que actuar. Los actores no son una foto que uno puede recortar y hacer un collage, es un actor dinámico que frente al cambio reacciona bien o mal, o reacciona como está preparado para reaccionar de acuerdo a una cultura política de enfrentamiento. Respecto a la relación con los municipios fue muy conflictiva desde las primeras 48 horas, la relación con los gremios fue muy conflictiva con respecto a las primeras 48 horas. Ese noviazgo del que hablan del Gobierno con la sociedad de los primeros 100 días no existió, nunca existió, e inclusive puedo decirte que los primeros 100 días fueron a mi parecer los más complejos y traumáticos, porque este era un Gobierno que empezaba queriendo cambiar y cada propuesta tenía por delante no un actor que rechazaba sino una pared.

Ríos asegura que estas consideraciones "no tienen que ver con una victimización, yo no me siento víctima de nada. Sí necesito analizar con algún grado de sentido común por qué se reaccionó así, porque los que fueron muy pacientes durante tantos años con nosotros no lo fueron, porque no estábamos dentro de ese grupo y porque la solución que planteábamos no era una solución que satisficiera a algunos sectores en particular".

Siempre se le atribuyó el ARI, ascendencia sobre los gremios, a la postre principales críticos de la gestión de Fabiana Ríos. Al respecto la mandataria provincial indicó que "algunos dicen y repiten que el Gobierno no cumplió acuerdos, pero ¿qué acuerdos no cumplí yo? A qué acuerdo se refieren que no tenga que ver con una relación respetuosa con los sindicatos, una relación de libertad sindical, en una relación de respeto a las medidas, de discusión franca, de decir qué era lo que había y lo que no había. Francamente me parece que hubo reclamos legítimos, reclamos no tan legítimos, reacciones ante la presión, reacciones ante las decisiones, centralmente esto".

Evaluó además que "en algunos sectores me parece que hay una mirada de defensa sectorial y no de asimilarse como parte de un todo. Por un lado hay un reclamo de más recursos, pero a la hora de discutir más recursos no hay un apoyo explícito por temor a ser oficialista. Ha habido muchos errores de nuestra parte también, nosotros somos una fuerza que tuvimos que aprender a ser oficialismo, acostumbrados a la oposición, y esto es un aprendizaje del que uno se tiene que hacer cargo. No tomamos ni asumimos todas las acciones que debimos haber asumido quizá desde mucho antes de la gestión".

En otra definición respecto a la evolución de su Gobierno y la interrelación con distintos sectores, Ríos planteó que "hubo una fuerza de la realidad que hizo que esos sectores que alguna vez se oponían pudieran acercarse a nosotros, y nosotros pudiéramos acercarnos a ellos derribando prejuicios y diciendo ‘esto es bueno para todos'. Estas promesas formaron parte de las campañas electorales en los últimos 19 años, y va a haber que hacer otras promesas porque ya son realidades".

En estas "realidades", como las define la gobernadora, enmarca "la modificación del área de industria; los límites de Tierra del Fuego; la creación de la Universidad; son cosas que veníamos escuchando y esto no lo tenemos que escuchar más, lo tenemos que ejecutar. Hubo mucho egoísmo en un momento, hubo poco compromiso con todo, y hubo sectores que no se sintieron parte de una sociedad con una determinada responsabilidad en la gestión de la resolución de los problemas". Y reconoció: "Pero nosotros también tuvimos una parte de responsabilidad de no haber sabido actuar de manera efectiva en términos de resultados en la obtención de acompañamiento.

- ¿Considera que a estas cuestiones se le suma una errática relación con la comunicación de los actos de Gobierno?

- Creo que han habido errores de comunicación y ha habido intencionalidades. Hubo de las dos cosas, y hubo decisiones que dieron lugar a reacciones. Por esto digo que los sectores sobre los que uno opera no son una foto ni son jueguitos de guerra donde vos ponés los soldaditos y los vas moviendo. Las relaciones de la política, los análisis relacionales de la política, ubican a los decisores y a los decididos en una cuestión de acción política actuando de manera permanente, reubicándose y actuando.

La relación con los medios

Ya de manera más directa y en lo que tiene que ver con la relación con los medios de comunicación, la gobernadora parece circunscribir todas las cuestiones a la pauta oficial, sin ver quizás gruesos errores en la estrategia de comunicación y en la interrelación política con medios y periodistas: "Hubo una decisión del gobierno que implicó un costo político relevante, pero que fue importante que tuvo que ver con la regulación de la publicidad oficial. Esa regulación generó reacción a pesar de la escasa disponibilidad de recursos para disponer de la publicidad".

"Por otro lado está claro que hubo problemas propios relacionados con lo comunicacional que dio lugar a una de las áreas que más secretarios cambió. En dos años cambió cuatro, lo que habla en principio de un análisis sobre el cual el Gobierno dijo ‘estamos teniendo problemas en comunicar lo que se gestiona', amplió.

En tanto, señaló que "en la parte que a nosotros nos corresponde es empezar a diseñar una estrategia comunicacional, una mirada de ir pensando y rectificando el camino, y una situación ajena a nosotros que tiene que ver con la reacción causada de acuerdo a estas medidas que se fueron dando".

La cuestión de género...

Más de una vez Ríos planteó que hubo acciones en su contra ligadas a su condición de mujer al frente del Ejecutivo.

-¿Le han requerido más por ser mujer?

- Los calificativos que han usado hacia un Gobierno ejercido por una mujer no los he visto hasta con los hombres más incompetentes en términos objetivos de competencia de Gobierno, pero como yo soy la afectada es probable que sea muy subjetivo. Pero cuando uno puede mirar el uso de los adjetivos calificativos en el uso de la palabra respecto a la calificación de una gestión, yo miro los más incompetentes en términos de resultados políticos. Y conmigo me parece que han utilizado una cantidad de adjetivos que no han utilizado con otros. Creo que he tenido las dificultades propias que tiene una mujer en un espacio que es particularmente masculino.

Decisiones y acciones conflictivas

- Hay algunos puntos y situaciones que han sido desde la oposición al oficialismo emblemáticas, y que tienen que ver por ejemplo con la Ley de la Industria. Y la otra cuestión fue lo relacionado con hidrocarburos, el convenio con TDFEyQ ha sido en el último año el gran tema. ¿Volvería a encararlo o generaría otras instancias de diálogo y de acuerdo?

- La verdad estoy absolutamente convencida de que la industrialización del gas es fundamental, como estoy convencida de que las características de la operación permiten el financiamiento a costo cero con recursos propios de la Provincia. También reconozco que por tratarse de una operación absolutamente inusual se generaron oposiciones y dudas, pero si algo me parece que hemos hecho es poner todas las dudas sobre la mesa con todos los organismos de control, con todas las rectificaciones que hay que hacer. Creo que está bueno analizar los temas con el diario de la mañana y lo hicimos lo mejor que nos salió, con el asesoramiento que tuvimos sobre una operación compleja y única, y que al concretarse es la operación más importante en inversiones extranjeras en Argentina y en América latina.

Luego transciende la pregunta y asevera que se trata de "una operación que se va a concretar con o sin nosotros porque hoy la discusión es ‘si es con el Estado o sin el Estado'. Pero la tierra se compró, la planta se va a instalar, los movimientos de tierras se están realizando. Pueden comprar el gas directamente a las empresas o pueden, a partir del pago de regalías adelantadas, hacerlo con el Estado provincial, y evidentemente esto forma parte de una discusión de desarrollo de la Provincia. Ya lo he dicho en distintas oportunidades pero lo reitero: estoy absolutamente convencida política e intelectualmente de la operación, y lo que sí me parece es que hay muchos que no pueden soportar que 19 años de promesas se concreten con este Gobierno que no sabe gestionar, que es lo que dicen siempre.

Irónica....

Con absoluta convicción redobló la apuesta y señaló: "Colazo venía de no sé cuántos años de ser intendente cuando llega a la Gobernación; Manfredotti había sido intendente antes de llegar a la Gobernación; Cóccaro no, pero a la única gestión de la que se le reprocha no tener experiencia, ni estructura, ni saber nada es a este Gobierno, que según ellos no sabe gestionar. Pero este Gobierno que no sabe gestionar consiguió la ley de industrias; este Gobierno que no sabe gestionar presentó la ley de educación para discutir con todos los sectores; desaranceló los hospitales; este Gobierno que no sabe gestionar políticamente discutió en las Cámaras de Diputados y Senadores los límites de Tierra del Fuego y generó la posibilidad de lograr la ley de creación de la Universidad".

"Además está discutiendo y cerrando, con el dinero depositado, una operación de industrialización de gas que la verdad uno no escuchó la virulencia de las voces cuando hace 15 años atrás el gas se lo llevaban a Chile para que Methanex produjera metanol, ni se juntaron firmas ni se presentaron demandas judiciales contra las empresas. Entonces me parece que en algún caso hay dudas legítimas; en otros casos defensas de los recursos que no existieron antes pero que ahora sí, y en otros casos hay una frustración que tiene que ver con de que no aceptan que seamos nosotros los que lo consigamos".

Proyecciones

-¿Cómo van a ser los próximos dos años de acuerdo a lo trabajado hasta el momento?

- La verdad es que la situación política partidaria en el país está muy complicada y por supuesto también en la Provincia, pero en principio creo que va a ser este 2010 un año de muchísimo trabajo y de muchísimas realizaciones; creo que todas las variables tienden a ir mejorando e ir estabilizándose en un país muy desquiciado como es Argentina, donde por un lado los discursos hablan de una necesidad de consenso pero la palabra habla de una necesidad de enfrentamiento que parece que nos reafirma en los posicionamientos. Esto es muy complicado porque es muy difícil construir consensos cuando al que tenés al frente lo tratás de dinamitar. Y creo que evidentemente la realidad de Tierra del Fuego va a estar teñida y cruzada además por los posicionamientos nacionales, porque estamos no frente a cualquier elección sino que a lo largo de todo este año cada una de las acciones políticas van a tener que ver en lo nacional, y van a caer en las jurisdicciones provinciales con una discusión de posicionamientos presidenciables. Esto debe quedar en claro porque 2010 va a ser un año de mucho trabajo pero también de mucha conflictividad, tanto conflictividad cierta como otra generada.

- Y en este marco ¿cómo ve su futuro político a la hora de construir un nuevo espacio sin el ARI?

- En lo político partidario provincial me parece que en principio hay una decisión de sostener un acuerdo independientemente de la forma política que tome, por parte de sectores que aún desde las diferencias seguimos apostando por el mismo proyecto y con los mismos ideales y con las mismas prácticas políticas.

- ¿Cuál es su mensaje a los fueguinos para estos dos próximos años?

- Mi mensaje en principio, es de pedirles disculpas por los errores, de felicitarlos por los logros colectivos porque aquí no hubo logros de la gobernadora ni del Gobierno, sino que en cualquier caso hubo un apoyo explícito de sectores de la sociedad para lograr algunas cosas que hace mucho tiempo necesitábamos los fueguinos. En este pedido de disculpas de los errores debo decirles también que en estos dos años no he dejado sin hacer cosas que dependieran de mí, que hice todos los esfuerzos para sostener los principios por los cuales la ciudadanía eligió que yo fuese la gobernadora de esta provincia, que hice todos los esfuerzos y que los errores que se cometieron son exclusivamente responsabilidad mía.

Y, conmovida, afirmó: "Hay una posibilidad de un futuro maravilloso, esos futuros no se construyen en seis meses ni en dos años, y mucho menos tiene que ver con los procesos electorales. Los procesos exitosos se construyen a medida que vamos construyendo bases sólidas y que tienen que ver con una cultura de qué es lo que está permitido y qué no para los gobernantes, los ciudadanos, los empresarios y a los trabajadores; de cuánto esfuerzo ponemos en aquellos que no tienen trabajo y que están excluidos para que puedan subir un escalón y se puedan sentir parte de la sociedad, y de que de todas las cosas que nos quedan pendientes seguramente algunas lo seguirán estando aún cuando terminemos nuestro mandato. Pero esa finalización de mandato no tiene que ver con la finalización de objetivos políticos".

Las causas de una derrota

Ríos define con claridad cuáles cree que son los factores que llevaron a que el electorado responda del modo que lo hizo en las elecciones nacionales en la provincia: "A 24 de meses de gestión, salvo en este mes que el escalafón seco cobró sus salarios en un sólo pago, no hemos podido pagar en una sola cuota, como no hemos podido pagar el último día hábil y con mucho esfuerzo pagamos una parte dentro de los primeros días hábiles. Pero era esto a que la gente quedara sin trabajo, y esta fue una decisión donde el costo lo paga siempre el que toma la decisión. Uno decide qué costo pagar y entonces con esa merituación y los altísimos niveles de conflictividad durante todo el primer año y medio, hizo que estuviese claro que en defensa propia el electorado no iba a votar a este proyecto. Y por supuesto, como era esperable de parte de toda la oposición que se presentaba a la elección, hubo una sobrevaloración de esta cuestión. Prácticamente no se hablaba de los proyectos en la Cámara de Diputados sino de la gestión de gobierno".

"Lo que yo hice fue poner en palabras lo que todos estaban haciendo, nadie lo discutía a Gorbacz en la Cámara de Diputados sino que se discutía cómo Gorbacz se tenía que hacer cargo de una gestión de gobierno. Por eso yo dije ‘me hago cargo de la gestión y me hago cargo de los resultados electorales' aunque esto implique en términos políticos lo que nadie haría, que es justamente hacerse cargo", remarcó.

Reforma política

"A mediados de noviembre me invitaron a disertar junto a los gobernadores Binner y Urtubey sobre la reforma política. Entonces previo a nosotros se habían presentado unos analistas políticos que hablaban sobre la falta de credibilidad de las instituciones como la política y los sindicatos, y se planteaba que a través de organizaciones con poca credibilidad se planteaba una reforma política porque esa organización con poca credibilidad no se ataca a sí misma, y ordena de un modo que esa forma de representación no esté en riesgo".

"Entonces uno piensa si la reforma política es la reforma de la ingeniería electoral, o la reforma política es la reforma de las razones de la injusticia, de la marginación y de la pobreza, porque entonces estamos hablando de reformas políticas diferentes. Somos nosotros los dirigentes políticos o los dirigentes institucionales con poca credibilidad los que tenemos la posibilidad cierta de generar esta reforma que satisfaga al ciudadano. Me parece que son preguntas que hay que poder hacerse para poder entender la política desde una lógica de resolución de problemas y no de posicionamientos de cargos".

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