Hacienda evaluará el uso de las tarjetas por aproximación

El proyecto -de la UCR- ya tiene el despacho favorable de las comisiones de Legislación y de Transporte.

El proyecto de ordenanza para poner en práctica las tarjetas por aproximación como medio de pago del boleto de colectivos, tuvo ayer una ligera mención en la reunión de la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante. Cuando la sesión ya llegaba a su fin, la jefa del bloque radical, Cristina Coria, solicitó que el expediente sea incluido en el próximo orden del día, para que así pueda ser debatido en el nuevo encuentro que tenga la comisión, previsto para el viernes que viene. El planteo fue aceptado por el resto de los concejales.

Esta fue la única referencia -por cierto breve- que se hizo en torno al proyecto de las tarjetas por aproximación, que ya tiene el despacho favorable de las comisiones de Legislación y de Transporte y sólo requiere el aval de Hacienda para pasar al recinto y ser votado de manera definitiva. Varios creían que a pesar de que el tema no estaba incluido en el orden del día de ayer, existían posibilidades de que igualmente fuera tratado por pedido de algún concejal. De hecho, el presidente de la comisión, Santiago Bonifatti, había especulado hasta último momento con esa hipótesis por lo que le había adelantado a LA CAPITAL que, en el caso de que eso sucediera, Acción Marplatense iba a solicitarles informes al Departamento Ejecutivo para conocer su opinión. Según Bonifatti, el proyecto de ordenanza no cuenta con ninguna clase de consideración técnica sobre la viabilidad del sistema de tarjetas por aproximación, por lo que consideró necesario contar con la opinión de diferentes áreas del gobierno antes de tomar una decisión.

El proyecto de implementar las tarjetas por aproximación pertenece a la UCR y surgió hace varios meses, como una reacción a la propuesta que en su momento acercaron los empresarios del transporte, quienes pidieron que se los autorizara a utilizar un sistema dual que funcionara en base a tarjetas y monederas. El radicalismo junto a otras bancadas expresó su total negativa a aceptar el uso de monederas y por eso promovió un proyecto en el que sólo se hablaba de tarjetas por aproximación que, a diferencia de las actuales, funcionan en base a un microchip.

Este debate tuvo lugar antes de las elecciones y se fue diluyendo con el correr de los días. Pero la semana pasada volvió a ser puesto sobre el tapete de manera inesperada cuando el concejal Juan Domingo Fernández -un promotor de las monederas- pidió el tratamiento y aprobó la propuesta de las nuevas tarjetas.

La reacción de los empresarios no se hizo esperar ya que de inmediato salieron a cuestionar el proyecto reclamando que se aprobara la instalación de monederas.

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